Capítulo 14:"Teoría de la presistencia"
La sala privada de Helix Dominion no tenía el símbolo de Madersom proyectado en la pared. Allí no era necesario. Helix permanecía de pie frente a una superficie transparente donde se deslizaban gráficos tridimensionales. No mostraban nombres. Mostraban tendencias.
Apego residual: creciente.
Competencia individual: en aumento.
Diferencial acumulado entre parejas:
ampliándose.
Helix deslizó los dedos por el aire y aisló una línea específica.
Mashly — rendimiento ascendente sostenido.
Crimsno — rendimiento estable con leve descenso.
La inclinación era sutil.
Pero suficiente.
—Predecible —murmuró con serenidad impecable.
No había enojo en su voz. Había satisfacción controlada.
La puerta se abrió sin anuncio.
Kya entró.
No vestía el uniforme rígido del Consejo. Su atuendo era más sencillo, casi técnico. Portaba una tableta de datos contra el pecho.
Helix no se giró de inmediato.
—Llegas puntual.
—Como siempre —respondió ella con voz suave.
Kya no era parte del Consejo. No votaba. No debatía. Pero tenía acceso a información que otros no revisaban con detalle. Era analista de patrones emocionales, encargada de interpretar los datos que luego el Consejo discutía como si fueran absolutos.
Observó las gráficas flotantes.
—El diferencial está creciendo más rápido de lo proyectado —dijo.
—Lo sé.
—Ajustaste el peso del rendimiento individual.
No fue una pregunta.
Helix sonrió apenas.
—Optimización.
Kya guardó silencio unos segundos.
—Si continúa así… en menos de cinco ciclos las parejas tendrán brechas imposibles de equilibrar.
—Exactamente.
Ella lo miró por primera vez con una expresión que no era miedo ni desafío. Era algo más difícil de clasificar.
—Los jefes no aprobaron la culminación.
—Aún no.
Helix se giró finalmente hacia ella.
Su postura era elegante, relajada.
—Las ideas no se imponen, Kya. Se demuestran.
En otro sector del complejo, Ilya estaba de pie frente a una pantalla lateral revisando estadísticas generales. Kael permanecía detrás de él.
—La diferencia entre Mashly y Crimsno ya supera los doce puntos acumulados —dijo Ilya.
—Eso significa que uno está superando al otro.
—Significa que uno está dudando.
Kael no respondió.
En la habitación contigua, Mashly estaba enseñándole a Crimsno a “dirigir” una melodía imaginaria. Movía sus manos como si el aire fuera un instrumento.
—No es fuerza —decía—. Es intención.
Crimsno intentaba imitar el movimiento, torpe pero concentrado.
—Así…
Mashly rió.
—No, así no. Si haces eso suena como si estuvieras discutiendo con la música.
Crimsno sonrió.
—Tal vez lo estoy.
El sistema registró su proximidad física. No intervino. Solo almacenó el dato.
De vuelta en la oficina privada, Kya cruzó los brazos.
—Estás provocando la separación.
—Estoy permitiendo que ocurra —corrigió Helix.
—Con incentivos invisibles.
—La competencia es un incentivo natural.
Kya sostuvo su mirada.
—Madersom no habló de eliminación directa.
Helix caminó lentamente alrededor de la mesa de proyección.
—Madersom habló de comprender el sentimiento para trascenderlo. ¿Cómo trascender algo que nunca llega a su límite?
Kya bajó la mirada hacia los datos.
—El amor es persistente —dijo en voz baja.
Helix se detuvo.
Ella lo observó con una firmeza inesperada.
—El amor es la vida.
La frase quedó suspendida en la habitación.
No como declaración religiosa. Sino como afirmación biológica.
Helix no mostró reacción inmediata.
Luego habló con calma.
—La vida es reemplazable.
Kya sintió un leve estremecimiento, pero no retrocedió.
—No para quienes la sienten.
Silencio.
En la sala del Consejo, días después, los jefes volvieron a reunirse. No era una sesión extraordinaria. Era revisión periódica.
Draco observaba las gráficas con el ceño marcado.
—Las brechas están creciendo —dijo.
Arken asintió.
—Más rápido de lo proyectado.
Helix permanecía sentado esta vez.
—El sistema está depurándose.
Draco lo miró con sospecha.
—O está siendo empujado.
Helix apoyó las manos sobre la mesa luminosa.
—Temían que la culminación fuera prematura. Muy bien. Observemos entonces los resultados actuales.
Proyectó las líneas comparativas.
—Cuando el diferencial supera cierto umbral, el apego comienza a resentirse. Las decisiones se vuelven individuales. La protección mutua disminuye.
Arken frunció el ceño.
—Eso no prueba que necesitemos ejecución.
Helix inclinó ligeramente la cabeza.
—No. Pero prueba que el experimento exige una conclusión coherente.
En el pasillo exterior, Kya observaba la reunión a través del panel de visualización restringida. No podía intervenir. Solo escuchar.
Draco habló con firmeza.
—No convertiremos el experimento en exterminio.
Helix respondió con serenidad inquebrantable.
—No hablo de exterminio. Hablo de validación final.
Arken cruzó los brazos.
—Aún no.
Helix asintió con elegancia.
—Entonces permitamos que las cifras continúen.
Se recostó levemente en su asiento.
—Y cuando el diferencial sea irreversible… retomaremos la conversación.
En la habitación de Mashly, la noche era tranquila. Crimsno estaba apoyado contra la pared, observándolo.
—¿Crees que esto termine pronto? —preguntó.
Mashly se encogió de hombros.
—Nada termina sin razón.
Crimsno lo miró con incertidumbre.
—Tengo miedo de que ganar signifique algo que no entendemos.
Mashly se acercó.
—Yo no voy a permitir que signifique perderte.
El sistema registró la frase.