Capítulo 21:"Respirar contigo"
La noche dentro del complejo Madersom nunca era realmente noche. Las luces del techo jamás se apagaban por completo, y el cielo artificial que se proyectaba en las ventanas del edificio solo cambiaba de color siguiendo un programa perfectamente calculado. Pero esa noche, aunque el sistema indicara que era el horario de descanso, casi nadie estaba durmiendo.
El silencio del lugar era demasiado pesado.
Demasiados pensamientos.
Demasiado miedo.
En la habitación de Mashly el aire parecía más denso de lo normal. La luz blanca iluminaba las paredes lisas mientras el sonido constante de la ventilación del complejo se escuchaba como un murmullo lejano.
Crimsno estaba sentado en el borde de la cama.
Sus manos temblaban.
Su respiración era corta.
Demasiado corta.
Mashly estaba frente a él, observándolo con preocupación creciente.
—Crimsno… respira más despacio.
Crimsno negó con la cabeza rápidamente.
—No… no puedo…
Sus ojos recorrían la habitación como si estuviera buscando algo invisible.
—Mashly… hay algo mal… hay algo en el aire…
Mashly se acercó un poco más.
—No hay nada.
Crimsno empezó a frotarse los brazos con fuerza.
—No… no lo entiendes… alguien murió hoy… alguien sangró… y si las bacterias se quedaron en el sistema de ventilación… si están circulando por las habitaciones…
Su respiración empezó a acelerarse aún más.
—Si todos estamos respirando lo mismo…
Mashly sintió un nudo en el pecho.
El miedo de Crimsno ya no era solo nerviosismo.
Era un ataque.
—Crimsno, mírame.
Crimsno no lo escuchaba.
—Mashly… las enfermedades se transmiten por contacto… por fluidos… por el aire… si alguien estaba enfermo… si alguien tenía algo…
Sus manos comenzaron a temblar de forma más violenta.
—No quiero morir así… no quiero enfermarme… no quiero…
Mashly dio un paso rápido hacia él.
—¡Crimsno!
Crimsno se llevó las manos a la cabeza.
—¡Todo está contaminado!
Mashly lo sostuvo por los hombros.
—¡Crimsno mírame!
Crimsno finalmente levantó la mirada.
Sus ojos estaban llenos de miedo.
Mashly sintió que el corazón le latía con fuerza.
Y sin pensar demasiado…
lo abrazó.
Crimsno se quedó inmóvil.
Mashly apoyó la frente contra su cabeza.
—¡Mi vida por favor no me hagas esto ahora yo te amo mucho!
Las palabras salieron desesperadas.
Crimsno se quedó congelado.
Como si su mente necesitara unos segundos para entender lo que acababa de escuchar.
Mashly continuó hablando en voz baja, con el corazón latiendo demasiado fuerte.
—Respira conmigo.
Crimsno temblaba.
Mashly sostuvo sus manos.
—Mírame.
Crimsno levantó los ojos lentamente.
Mashly habló con suavidad.
—Nada aquí puede enfermarte ahora.
Crimsno respiró con dificultad.
Mashly acercó su frente a la de él.
—Si algo intenta lastimarte…
su voz se volvió casi un susurro.
—yo voy a detenerlo.
Crimsno sintió que las lágrimas comenzaban a acumularse en sus ojos.
—Mashly…
Mashly apretó suavemente sus manos.
—Respira conmigo.
Durante varios minutos no dijeron nada.
Solo respiraron.
Poco a poco el temblor de Crimsno empezó a disminuir.
Pero dentro de Mashly algo se había roto.
Porque ahora sabía una cosa.
Si el experimento obligaba a uno de ellos a morir…
él jamás sería capaz de lastimar a Crimsno.
Al otro lado del complejo, Ashley estaba sentada en la sala común observando las estadísticas del sistema. La luz azul de las pantallas iluminaba su rostro serio mientras Chosome caminaba lentamente detrás de ella.
—Estás pensando demasiado.
dijo él.
Ashley no levantó la mirada.
—Alguien desapareció hoy.
Chosome suspiró.
—Sí.
Ashley señaló la pantalla.
—El sistema lo llamó “culminación”.
Chosome cruzó los brazos.
—Tal vez así es como eliminan a los participantes débiles.
Ashley finalmente lo miró.
—¿Y si nosotros somos los siguientes?
Chosome respondió con tranquilidad.
—Entonces tendré que ganar.
En otro pasillo del complejo, Ilya estaba sentado frente a una pantalla de datos. Kael estaba de pie a su lado observando los números.
—Esto está cambiando demasiado rápido.
dijo Ilya.
Kael respondió con calma.
—El experimento evoluciona.
Ilya negó con la cabeza.
—No.
Miró los nombres que aparecían en la pantalla.
—Esto se está convirtiendo en una masacre.
Kael no respondió.
Pero sus ojos tampoco se veían tranquilos.