Capítulo 35 :"La ronda de los amigos"
El anuncio del sistema dejó al pasillo en un silencio incómodo que parecía alargarse más de lo normal. Las luces del complejo Neuro//Rival seguían brillando con la misma intensidad artificial de siempre, pero ahora todos sabían que faltaba poco para que la siguiente fase comenzara. El aire estaba cargado de expectativa, de miedo y de una pregunta que ninguno quería decir en voz alta: ¿a quién iba a elegir el sistema ahora? Los participantes se mantenían dispersos por el corredor metálico, algunos sentados contra las paredes, otros caminando lentamente como si moverse pudiera distraer a sus mentes del inevitable anuncio. Mashly seguía junto a Crimsno, ambos sentados donde habían estado desde que terminó la ronda anterior. Crimsno parecía más calmado que antes, pero el cansancio en sus ojos era evidente. Había pasado por demasiadas emociones en muy poco tiempo.
—¿Cuánto falta? —preguntó Crimsno en voz baja.
Mashly miró una de las pantallas apagadas.
—No mucho.
Crimsno asintió lentamente. Sus dedos aún estaban entrelazados con los de Mashly, aunque ninguno de los dos parecía darse cuenta de ello ya.
—Tengo un mal presentimiento.
Mashly soltó una pequeña exhalación.
—Aquí todos tenemos uno.
Del otro lado del pasillo, Ashley estaba sentada en el suelo con la espalda apoyada contra una de las columnas metálicas. Chosome estaba a su lado, mirando el techo con expresión pensativa.
—Treinta minutos pasan rápido en este lugar —dijo Ashley.
—Especialmente cuando sabes que alguien va a morir —respondió Chosome con calma.
Ashley frunció el ceño.
—Gracias por el ánimo.
Cerca de las escaleras, Ilya seguía observando los monitores apagados mientras Kael permanecía quieto a su lado.
—Apuesto a que esta ronda va a ser diferente —murmuró Ilya.
Kael no apartó la mirada del pasillo.
—Todas lo son.
Ilya sonrió ligeramente.
—Sí, pero esta tiene algo distinto.
—¿Qué?
Ilya se encogió de hombros.
—El sistema ya empezó a tocar los vínculos emocionales.
Kael entendió inmediatamente.
—Entonces ahora va a empezar a usar a los amigos.
Ilya no respondió, pero su expresión confirmaba que pensaba lo mismo.
El sonido metálico que recorría las paredes apareció nuevamente unos minutos después. Era el mismo sonido que anunciaba cada nueva ronda. Las luces parpadearon una vez antes de estabilizarse, y las pantallas del pasillo central se encendieron otra vez con ese brillo azul que ya todos reconocían demasiado bien.
La voz del sistema habló.
—Participantes seleccionados para la siguiente ronda.
Los nombres comenzaron a aparecer uno por uno en la pantalla.
Mashly levantó la cabeza.
Crimsno también.
Ashley se puso de pie lentamente.
Ilya cruzó los brazos.
La pantalla se detuvo finalmente en dos nombres.
Evan.
Justin.
Durante un segundo nadie habló.
Pero entonces una voz sorprendida rompió el silencio.
—¿Qué?
Un chico de cabello castaño que estaba cerca del final del pasillo levantó la cabeza con incredulidad. Ese era Evan. Sus ojos se movieron rápidamente hacia la pantalla, asegurándose de que realmente había leído bien su nombre.
—Debe ser un error…
A unos metros de él, otro chico también se quedó completamente quieto.
Justin.
Sus ojos estaban abiertos con sorpresa, pero no parecía tan confundido como Evan. Más bien parecía preocupado.
Ashley fue la primera en reaccionar.
—No…
Mashly se levantó de inmediato.
—Evan…
Crimsno también se puso de pie, aunque un poco más lento.
—Justin…
Evan miró hacia el grupo de los protagonistas con expresión incrédula.
—¿Vieron eso? —dijo intentando reír un poco—. Me tocó.
Justin caminó lentamente hacia él.
—A mí también.
La pequeña sonrisa nerviosa de Evan desapareció en ese instante.
—Ah…
Durante un momento ninguno dijo nada. Los dos se miraron, procesando la situación.
Mashly dio unos pasos hacia ellos.
—Tal vez no es lo que parece.
Ilya habló desde atrás.
—Sabes que sí lo es.
Ashley lanzó una mirada molesta hacia él.
—Ilya.
Pero Ilya no estaba siendo cruel; simplemente estaba siendo honesto.
Las paredes del pasillo se abrieron lentamente revelando la puerta metálica que conducía a la sala de rondas. Las luces dentro del cuarto se encendieron una por una.
La voz del sistema volvió a sonar.
—Los participantes seleccionados deben dirigirse a la sala de pruebas.
Evan dejó escapar una risa nerviosa.
—Bueno… parece que no tenemos mucha opción.
Justin suspiró.
—Supongo que no.
Mashly se acercó más a ellos.
—Escuchen… ustedes dos son amigos desde antes de entrar aquí.
Evan asintió.
—Sí… prácticamente crecimos juntos.
Crimsno miró a Justin.
—Entonces tienen que confiar el uno en el otro.
Justin sonrió ligeramente.
—Siempre lo hemos hecho.
Ashley cruzó los brazos.
—El sistema sabe eso.
Chosome agregó con calma.
—Por eso los eligió.
Evan miró hacia la puerta abierta de la sala de rondas.
—Genial…
Justin puso una mano en su hombro.
—Oye.
Evan lo miró.
—¿Sí?
Justin habló con una calma que parecía más fuerte que el miedo.
—Pase lo que pase… no te voy a traicionar.
Evan lo observó unos segundos y luego sonrió un poco.
—Yo tampoco.
Mashly sintió un nudo en el pecho al escuchar eso.
Porque ya había visto algo parecido antes.
Y sabía cómo terminaba.
La voz del sistema habló una vez más.
—La ronda comenzará en diez segundos.
Evan miró a los demás.
—Bueno… supongo que nos vemos después.
Ashley levantó una mano.
—Más les vale volver.
Justin asintió.
—Lo intentaremos.