Capítulo 39:"Los siguientes nombres"
En una sección completamente diferente del complejo Neuro//Rival, lejos del pasillo donde los participantes descansaban y hablaban entre ellos, existía una sala mucho más oscura y silenciosa. Las paredes estaban cubiertas de pantallas que mostraban datos en constante movimiento: ritmo cardíaco, patrones de comportamiento, niveles de estrés, mapas de interacción entre los participantes. Cada conversación, cada gesto y cada mirada era registrado y convertido en números dentro del sistema.
En el centro de la sala se encontraba una mesa metálica llena de paneles de control. Frente a esa mesa estaba Helix.
Helix observaba las pantallas con la misma calma calculadora de siempre. Sus ojos recorrían lentamente los datos que el sistema generaba sin detenerse. No parecía sorprendido por nada de lo que veía, pero sí profundamente concentrado. En una de las pantallas se mostraba el pasillo principal del complejo, donde los participantes continuaban hablando y riendo después de la ronda de Evan y Justin.
—Interesante.
Un asistente que estaba sentado frente a otra consola levantó la mirada.
—¿A qué se refiere?
Helix señaló una de las gráficas.
—Los vínculos emocionales están aumentando más rápido de lo esperado.
El asistente observó la pantalla.
—Supongo que la victoria de esos dos tuvo un efecto.
Helix asintió lentamente.
—Sí.
La pantalla mostraba a Evan y Justin conversando con Ashley mientras Chosome escuchaba.
—La cooperación refuerza la esperanza.
El asistente cruzó los brazos.
—Eso suena como algo positivo.
Helix no sonrió.
—Para ellos.
El asistente miró nuevamente los datos.
—Pero no para el experimento.
Helix tocó un panel en la mesa.
—El experimento no está diseñado para destruir vínculos.
El asistente frunció el ceño.
—¿Entonces?
Helix respondió con absoluta calma.
—Está diseñado para medir cuánto pueden soportar.
En otra pantalla apareció una lista de nombres.
Helix observó la lista unos segundos.
—Es momento de continuar.
El asistente se inclinó hacia adelante.
—¿Con quién?
Helix deslizó el dedo sobre el panel.
Dos nombres aparecieron en la pantalla principal.
Amy.
Kumi.
El asistente levantó ligeramente las cejas.
—¿Ellas?
Helix asintió.
—Son ideales para la siguiente prueba.
En la pantalla apareció un archivo con imágenes antiguas: dos niñas pequeñas jugando en un parque, dos adolescentes caminando juntas por una calle llena de árboles, dos jóvenes riendo mientras sostenían tazas de café.
—Amigas desde la infancia —dijo el asistente.
Helix observaba las imágenes con atención.
—Crecieron juntas.
El asistente continuó leyendo el archivo.
—Escuela primaria, secundaria, universidad… siempre juntas.
Helix cerró una de las pantallas con un gesto.
—Vínculo emocional extremadamente estable.
—Entonces…
Helix lo miró.
—El sistema necesita medirlo.
En otra pantalla apareció la imagen actual de Amy dentro del complejo. Estaba sentada en uno de los pasillos laterales hablando con Kumi. Ambas parecían tranquilas en ese momento, completamente inconscientes de que sus nombres ya estaban marcados dentro del sistema.
El asistente observó la escena.
—Parecen muy cercanas.
Helix respondió con la misma calma fría de siempre.
—Eso es precisamente lo que necesitamos.
El asistente dudó un momento.
—¿Qué tipo de prueba?
Helix tocó otro panel.
Una nueva simulación comenzó a cargarse en las pantallas.
—Una que evalúe lealtad, miedo y sacrificio.
El asistente observó la simulación generándose lentamente.
—¿Cree que harán lo mismo que Evan y Justin?
Helix miró nuevamente la pantalla donde Amy y Kumi conversaban sin preocuparse por nada.
—No lo sé.
El asistente levantó la mirada.
—¿Entonces?
Helix respondió con voz tranquila.
—Por eso hacemos el experimento.
Las pantallas continuaron llenándose de datos mientras el sistema preparaba la siguiente ronda.
En el pasillo principal del complejo, los participantes todavía reían y hablaban, disfrutando de ese extraño momento de calma que parecía demasiado bueno para durar.
Pero en la sala de control…
Los nombres de Amy y Kumi ya estaban marcados.
Y el sistema Neuro//Rival ya estaba preparando la prueba que pondría a prueba su amistad de toda una vida.