Neuro Rival

NEURO//RIVAL

Capítulo 52;"Aplazar la caída"

El contador llegó a cero… pero el mundo no se rompió.

No de la forma en que todos esperaban.

Dentro de la sala, el silencio cayó primero, pesado, irreal, como si incluso el sistema hubiera dudado un segundo antes de reaccionar. Mashly y Crimsno seguían frente a frente, aún tomados de la mano, aún respirando el mismo aire que segundos antes parecía insuficiente, aún… vivos.

La pantalla parpadeó.

Una vez.

Dos.

La voz del sistema tardó más de lo habitual.

—Tiempo finalizado.

Silencio.

Crimsno cerró los ojos con fuerza.

Mashly no soltó su mano.

—Evaluando decisión…

Un segundo más.

Demasiado largo.

Demasiado extraño.

Y entonces—

—Resultado: inconcluso.

Ambos abrieron los ojos.

Crimsno fue el primero en reaccionar.

—¿…qué?

La pantalla cambió.

Las palabras aparecieron lentas, frías… pero diferentes.

Ronda suspendida.

Participantes reasignados para evaluación posterior.

Mashly parpadeó, confundido.

—¿Suspendida…?

Crimsno sintió cómo sus piernas fallaban apenas.

—¿Eso significa…?

La puerta metálica se abrió.

—Significa que no terminó —dijo Mashly en voz baja.

Pero tampoco… que perdieron.

Crimsno lo miró.

Como si no pudiera creerlo.

—Seguimos…

Mashly asintió lentamente.

—Sí.

Pero en su mirada no había alivio completo.

Había algo más.

Algo que ambos entendieron sin decirlo.

Esto no era salvación.

Era… retraso.

Afuera…

El sonido de la puerta abriéndose hizo que todos levantaran la cabeza al mismo tiempo.

Y cuando Mashly y Crimsno salieron…

el aire cambió.

Evan dio un paso adelante.

—¿Qué pasó?

Justin frunció el ceño.

—¿Quién…?

Ashley se detuvo al verlos.

—No…

Chosome observó en silencio.

Amy apretó la mano de Kumi.

Kael levantó la mirada.

Y Ilya…

Ilya no se movió.

Pero sus ojos estaban completamente fijos en ellos.

Crimsno habló primero, con la voz aún temblorosa.

—No… no terminó…

Mashly continuó.

—La suspendieron.

Silencio.

—¿Suspendieron? —repitió Evan.

Justin negó.

—Eso no tiene sentido.

Ashley frunció el ceño.

—El sistema no hace eso.

Chosome habló por primera vez.

—Ahora sí.

El grupo no supo si alegrarse.

Porque no era una victoria.

No era una derrota.

Era algo peor.

Era incertidumbre.

Y en medio de todo eso…

Ilya observaba.

Sin emoción visible.

Sin alivio.

Sin sorpresa.

Solo… observando.

No decidieron.

El pensamiento llegó claro.

Fallaron en decidir.

Sus ojos no se apartaban de ellos.

El sistema no castiga de inmediato…

Una pausa.

pero siempre cobra después.

Kael lo miró.

—Siguen vivos.

Ilya no respondió de inmediato.

—Por ahora.

Kael frunció el ceño.

—Eso es algo.

Ilya lo miró.

Y por un segundo…

hubo algo ahí.

Algo que pudo haber sido lo que era antes.

Pero desapareció rápido.

—No cambia el resultado.

Silencio.

Kael dio un paso más cerca.

—Sí lo cambia.

Ilya negó suavemente.

—Solo lo retrasa.

Las palabras no eran crueles.

Eran… exactas.

Y eso era peor.

Mashly ayudó a Crimsno a mantenerse de pie.

Ambos regresaron al grupo.

Pero no eran los mismos.

Porque ahora sabían.

No era una posibilidad lejana.

No era un “tal vez”.

Era inevitable.

Y mientras todos procesaban lo que acababa de pasar…

en la sala de control…

Helix sonreía.

—Interesante… —murmuró.

Uno de los asistentes habló.

—No tomaron la decisión.

Helix observó la pantalla.

—Exacto.

Una pausa.

—Eso los hace… más útiles.

Las imágenes cambiaron.

Ahora no mostraban a Mashly ni a Crimsno.

Mostraban a Ilya.

—Él sí lo hará.

Helix apoyó una mano en la mesa.

—Solo necesita tiempo.

Y en ese mismo momento…

en el pasillo…

Ilya bajó la mirada lentamente.

Sus manos estaban quietas.

Su respiración estable.

Su mente…

clara.

No puedes quedarte en el punto medio.

El pensamiento ya no era una advertencia.

Era una conclusión.

O decides…

Miró a Mashly y Crimsno.

…o alguien más decidirá por ti.

Kael seguía ahí.

Cerca.

Demasiado cerca.

Y cuando llegue ese momento…

Ilya cerró los ojos un segundo.

no puedes dudar.

Los abrió otra vez.

Más frío.

Más definido.

Porque ahora lo entendía mejor que antes.

Mucho mejor.

No se trata de ser bueno.

No se trata de querer salvar.

No se trata de sentir más fuerte.

Se trata de elegir.

Y si no eliges…

el sistema lo hará por ti.

Y eso…

eso es lo único que Ilya ya no estaba dispuesto a permitir.

Porque poco a poco…

dejaba de preguntarse si debía convertirse en algo más.

Y empezaba a preguntarse…

cuándo.




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