Neuro Rival

NEURO//RIVAL (Especial No.2)

La noche había avanzado sin que nadie se diera cuenta, las luces del festival ahora brillaban con más intensidad, como si quisieran quedarse grabadas en la memoria de todos, el sonido de la música se había vuelto más suave, más lejano, y la multitud comenzaba a dispersarse poco a poco, dejando espacios donde antes solo había ruido, risas y movimiento constante, el aire era más fresco, más íntimo, como si el mundo entero hubiera decidido bajar el volumen para dejar hablar a lo que normalmente se oculta.

El grupo ya no estaba completamente unido, algunos seguían recorriendo los últimos puestos, otros descansaban cerca del estanque, y otros simplemente caminaban sin rumbo fijo, disfrutando del momento, pero entre todos ellos… dos se habían separado sin decir nada.

Mashly caminaba lentamente entre los faroles, con las manos en los bolsillos, mirando el suelo más de lo que miraba el lugar, como si su mente estuviera en otra parte, en algo que no terminaba de resolver, mientras que Crimsno lo seguía unos pasos atrás, sin hacer ruido, observándolo con una mezcla de paciencia y preocupación que no necesitaba palabras.

El sonido de un pequeño cascabel colgado en un puesto cercano se movió con el viento, rompiendo el silencio lo suficiente para que Mashly se detuviera.

Crimsno también se detuvo.

--Vas muy callado--.

Mashly no respondió de inmediato, levantó la mirada hacia los faroles que se balanceaban suavemente, dejando que la luz pasara por su rostro antes de hablar.

--No es nada--.

Crimsno soltó una pequeña risa, pero no era de burla, era de alguien que ya conocía esa respuesta demasiado bien.

--Siempre dices eso cuando sí es algo--.

Mashly desvió la mirada.

--No quiero arruinar el momento--.

Crimsno dio un paso más cerca.

--No puedes arruinar algo si eres parte de ello--.

El silencio volvió, pero esta vez era más pesado, más cercano, como si las palabras que no se decían empezaran a ocupar espacio entre ellos.

Mashly cerró los ojos por un segundo.

--¿Alguna vez has sentido que esto… no es real?--.

Crimsno frunció ligeramente el ceño.

--¿El festival?--.

--Todo--.

La respuesta fue más suave de lo esperado, casi como si decirlo en voz alta lo hiciera más frágil.

Crimsno lo miró con más atención.

--¿Por qué lo dices?--.

Mashly tardó unos segundos en responder.

--Porque estamos tranquilos… y eso no pasa--.

Crimsno bajó un poco la mirada, entendiendo más de lo que Mashly decía sin necesidad de explicaciones largas.

--Tal vez esta vez sí--.

--No lo creo--.

El viento volvió a mover los faroles, y la luz cambió por un instante, dibujando sombras distintas sobre ellos.

--Siempre hay algo después--. Continuó Mashly.

--Siempre hay algo que lo rompe--.

Crimsno dio un paso más, quedando ahora frente a él.

--Entonces deja de esperar que se rompa--.

Mashly levantó la mirada, sorprendido por el tono.

--No es tan fácil--.

--Lo sé--.

Crimsno sostuvo su mirada, firme pero tranquilo.

--Pero tampoco es justo que nunca te permitas estar bien, ni siquiera por un momento--.

Mashly no respondió.

Y eso fue respuesta suficiente.

Crimsno suspiró suavemente, luego llevó una mano hacia la de Mashly, tomándola sin apuro, como si ese gesto fuera algo completamente natural entre ellos.

--No tienes que cargar todo tú solo--.

Mashly apretó ligeramente su mano, pero no lo miró.

--No sé cómo dejar de hacerlo--.

--Entonces no lo hagas… pero no lo hagas solo--.

El silencio que siguió no fue incómodo, fue cálido, como si por primera vez en mucho tiempo, Mashly no estuviera peleando contra lo que sentía.

A lo lejos, una pequeña risa de Amy se escuchó mezclada con la voz de Kumi, y más allá, Justin y Evan seguían discutiendo por algo sin importancia, el mundo seguía moviéndose, pero en ese pequeño espacio… todo se había detenido.

Mashly finalmente levantó la mirada.

--¿Por qué sigues aquí?--.

Crimsno sonrió apenas.

--Porque quiero--.

--No es una razón suficiente--.

--Para mí lo es--.

Mashly lo observó en silencio, como si buscara algo más en esa respuesta, algo oculto, algo que explicara más de lo que las palabras decían.

--Podrías irte cuando quieras--.

Crimsno negó ligeramente.

--No quiero irme a un lugar donde tú no estés--.

Las palabras no fueron fuertes, ni dramáticas… pero se quedaron.

Se quedaron más de lo que deberían.

Mashly bajó la mirada otra vez, pero esta vez no por evasión… sino porque no sabía cómo sostener lo que estaba sintiendo.

Crimsno entrelazó sus dedos con los suyos, con más firmeza.

--Mírame--.

Mashly dudó unos segundos… pero lo hizo.

--No todo tiene que doler todo el tiempo--.

El sonido de los fuegos artificiales volvió a llenar el cielo, iluminando sus rostros por un instante, como si congelara ese momento en algo eterno.

Mashly respiró profundo.

--Tengo miedo de que esto termine--.

Crimsno no soltó su mano.

--Entonces quédate aquí conmigo… mientras no termine--.

Por primera vez en mucho tiempo… Mashly no respondió con dudas.

No respondió con miedo.

Solo apretó su mano de vuelta.

Y eso… fue suficiente.

A lo lejos, sin que ellos lo notaran, Kauzu observaba en silencio, apoyado contra una estructura de madera, con los ojos entrecerrados y una expresión tranquila, como si todo estuviera yendo exactamente como esperaba.

--Conexiones fuertes…--. Murmuró en voz baja.

Luego desvió la mirada hacia Helix, que también observaba desde otro punto.

--Esto apenas empieza--.

El viento volvió a recorrer el lugar, moviendo las luces, llevando consigo una sensación distinta… no peligrosa… pero sí inevitable.

Como si ese momento de calma no fuera el final de algo.




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