Capítulo 62;"Lo que se queda cuando alguien se va"
El pasillo no había cambiado, las luces seguían encendidas con la misma intensidad, el aire seguía siendo el mismo, incluso las voces del grupo continuaban en algún punto, lejanas, mezcladas entre sí como si nada importante hubiera ocurrido, como si todo siguiera su curso normal… pero Kael sabía que no era así.
Porque hay cosas que no hacen ruido cuando se rompen.
Solo… dejan de estar.
—
Se había quedado atrás.
No porque quisiera.
Sino porque no pudo avanzar.
No después de eso.
—
El lugar donde Ilya había estado hacía unos minutos seguía ahí, vacío ahora, pero con una presencia que no se iba, como si el espacio aún recordara la forma en que se sostenía, la forma en que hablaba, la forma en que… ya no miraba igual.
Kael apoyó la espalda contra la pared lentamente.
Su mirada perdida en el suelo.
—
—No deberías preocuparte por eso.
—
La frase volvió.
Clara.
Intacta.
Como si no hubiera pasado el tiempo.
—
Kael cerró los ojos un segundo.
—
—Porque no cambia nada.
—
Otra vez.
Más fuerte.
—
Su mano se cerró ligeramente.
No por enojo.
No del todo.
—
Por algo más difícil de nombrar.
—
Porque lo que dolía no era la frase.
Era lo que había detrás de ella.
—
La forma en que lo dijo.
—
Sin temblar.
Sin dudar.
Sin… quedarse.
—
Kael exhaló lentamente.
—
—No es verdad… —murmuró.
Pero la voz no tuvo fuerza.
No porque no creyera en sus palabras.
Sino porque algo dentro de él…
ya había empezado a cuestionarlas.
—
Sus pasos lo llevaron sin pensar hacia el lugar donde solían quedarse más tiempo, una esquina del pasillo donde el ruido era menor, donde podían hablar sin que todos escucharan, donde las cosas eran… más simples.
O al menos lo habían sido.
—
Se dejó caer contra la pared, deslizando la espalda hasta quedar sentado, los brazos apoyados sobre las rodillas, la mirada perdida en un punto que no estaba realmente ahí.
—
Recordarlo no era difícil.
Ese era el problema.
—
Ilya antes.
La forma en que respondía.
La forma en que escuchaba.
La forma en que…
se quedaba.
—
—No tienes que hacer esto solo.
—
Kael apretó los ojos con más fuerza.
—
Esa frase.
—
Ahora sonaba distinta.
—
Vacía.
—
Porque ya no había alguien del otro lado que la aceptara.
—
El silencio alrededor no ayudaba.
No calmaba.
—
Solo dejaba espacio para pensar.
—
Y pensar…
era lo que más dolía.
—
—No es que no quiera…
—
La frase salió en voz baja.
Rota.
—
—Es que ya decidió.
—
Sus propios pensamientos lo golpearon más fuerte de lo que esperaba.
Porque esa idea…
tenía sentido.
—
Y eso la hacía peor.
—
Kael dejó caer la cabeza hacia atrás, apoyándola contra la pared, mirando hacia el techo como si ahí pudiera encontrar algo que no estaba abajo, algo que no doliera tanto como mirar directamente la realidad.
—
Porque no era que Ilya lo hubiera rechazado.
—
Eso sería más fácil.
—
Era que había elegido algo más.
—
Algo que no lo incluía.
—
El aire se volvió más pesado en su pecho, su respiración más lenta, más consciente, como si cada inhalación tuviera que pasar por un filtro invisible, uno que no dejaba que nada saliera sin sentirse primero.
—
—Estoy aquí.
—
La frase volvió.
Pero ahora…
ya no significaba lo mismo.
—
Porque estar ahí…
no era suficiente.
—
No cuando la otra persona…
ya no estaba de la misma forma.
—
Kael bajó la mirada otra vez.
Sus manos descansaban sobre sus rodillas.
Quietas.
—
Como si no supieran qué hacer ahora.
—
Porque antes…
había algo que sostener.
—
Ahora…
no.
—
El sonido lejano de pasos cruzó el pasillo, voces suaves que no lograban romper el espacio en el que se encontraba, el mundo seguía moviéndose, funcionando, ignorando que en ese rincón algo se estaba perdiendo lentamente.
—
Y eso era lo más cruel.
—
Que nada se detenía.
—
Ni siquiera cuando alguien empezaba a desaparecer sin irse.
—
Kael cerró los ojos otra vez.
—
—No te estoy perdiendo… ¿verdad?
—
La pregunta salió apenas.
Casi como un pensamiento.
—
Pero no hubo respuesta.
—
Y en ese silencio…
entendió algo que no quería aceptar.
—
Que a veces…
no necesitas que alguien se vaya…
—
para empezar a extrañarlo.
—
Y que hay pérdidas…
—
que comienzan mucho antes del final.