Capítulo 81;"Contra todo el mundo"
El cronómetro descendía sin piedad.
18:43
18:42
18:41
—
La arena seguía transformándose.
Las plataformas se movían ahora con mayor velocidad.
Algunas desaparecían.
Otras surgían desde la oscuridad.
Los puentes comenzaban a romperse detrás de los participantes, obligándolos a seguir avanzando.
No había vuelta atrás.
—
Y Ashley ya no estaba pensando en ganar.
—
Ni en Neuro//Rival.
Ni en Helix.
Ni en las reglas.
—
Solo estaba pensando en una persona.
—
Erword.
—
Porque ahora lo veía claramente.
Cada movimiento.
Cada decisión.
Cada oportunidad que dejaba pasar.
—
Él estaba perdiendo a propósito.
—
—¡Deja de hacerlo!
—gritó Ashley desde una plataforma cercana.
—
Erword levantó la mirada.
—
Y volvió a sonreír.
—
Eso solo la enfureció más.
—
—¡No te rías!
—
La voz se quebró.
—
—¡No quiero ganar así!
—
El eco de sus palabras recorrió toda la arena.
—
Chosome observó la escena desde unos metros más atrás.
Sin intervenir.
Porque entendía exactamente lo que estaba ocurriendo.
—
Y eso lo hacía aún más doloroso.
—
Las pantallas gigantes de la ciudad mostraban cada segundo del enfrentamiento.
—
Miles.
No.
Millones de espectadores.
—
Todos observaban.
—
Y las apuestas seguían creciendo.
—
—Quinientos créditos a que el hermano se sacrifica.
—
—Mil a que Ashley llega a la meta.
—
—No, no, no. El verdadero giro será que Chosome gane.
—
—¿Y si mueren todos?
—
Risas.
—
Más apuestas.
—
Más dinero.
—
Más emoción.
—
Como si la tragedia tuviera precio.
—
En la sala principal, Helix observaba las cifras dispararse.
—
—Audiencia máxima alcanzada.
—
Informó uno de los trabajadores.
—
—Superamos todos los registros anteriores.
—
Helix sonrió.
—
—Naturalmente.
—
Una pantalla mostró a Ashley corriendo.
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Desesperada.
—
Llorando.
—
Y aun así avanzando.
—
—La gente ama a los héroes.
—
Murmuró Helix.
—
—Especialmente cuando están condenados.
—
Mairo observó en silencio.
—
Y por primera vez en varios capítulos...
no estaba mirando a Ilya.
—
Estaba mirando a Ashley.
—
Porque aquella determinación era aterradora.
—
Mientras tanto, en la arena...
algo cambió.
—
Una alarma sonó.
—
ADVERTENCIA.
NUEVA FASE ACTIVADA.
—
Ashley se congeló.
—
Chosome también.
—
Las plataformas comenzaron a separarse.
Más.
Y más.
Y más.
—
Hasta que enormes vacíos aparecieron entre ellas.
—
Entonces una nueva estructura emergió desde el centro de la arena.
—
Una torre.
—
Alta.
Oscura.
—
Imposible de ignorar.
—
Y en lo más alto...
una única plataforma dorada.
—
La meta.
—
Pero había algo más.
—
Algo que hizo que Ashley sintiera el corazón detenerse.
—
Solo existía un camino hacia arriba.
—
Y ese camino comenzaba justo donde estaba Erword.
—
Silencio.
—
Ashley comprendió inmediatamente.
—
Helix también quería obligarlos a elegir.
—
Otra vez.
—
Erword la miró.
Ashley lo miró a él.
—
Y entonces él negó suavemente con la cabeza.
—
Como si ya supiera lo que ella estaba pensando.
—
—No.
—
Murmuró.
—
Pero Ashley ya estaba corriendo.
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Corriendo hacia él.
—
Sin importarle las reglas.
—
Sin importarle la ronda.
—
Sin importarle nada.
—
—¡Ashley!
—
Gritó Chosome.
—
Pero ella no se detuvo.
—
Saltó sobre una plataforma.
Luego otra.
Luego otra más.
—
Las lágrimas seguían cayendo.
—
Porque por primera vez desde que comenzó Neuro//Rival...
no estaba intentando sobrevivir.
—
Estaba intentando salvar a alguien.
—
Salvar a la única persona que nunca dejó de protegerla.
—
En la ciudad, las apuestas explotaron.
—
—¡Está yendo hacia él!
—
—¡Se va a quedar sin tiempo!
—
—¡Está arruinando su propia oportunidad!
—
—¿Está loca?
—
—No.
—
Respondió una anciana observando una de las pantallas.
—
—Solo ama a su hermano.
—
Y por un momento...
incluso algunos espectadores dejaron de hablar.
—
Porque podían sentirlo.
—
Algo estaba a punto de romperse.
—
Algo grande.
—
Algo irreversible.
—
Y desde lo más alto de la sala de control...
Helix sonrió.
—
Porque exactamente eso era lo que quería.
—
No que eligieran entre ganar o perder.
—
Sino entre el amor...
y la supervivencia.
—
Y muy pronto...
Ashley tendría que decidir.