Neuro Rival

NEURO//RIVAL

Capítulo 82;"La promesa que no se rompió {pero el corazón si}"

El viento artificial rugía entre las plataformas.

El cronómetro seguía descendiendo.

12:17

12:16

12:15

Ashley corría.

Saltando de una plataforma a otra.

Ignorando el dolor en sus piernas.

Ignorando el vacío bajo sus pies.

Ignorando las voces de los espectadores.

Solo veía una cosa.

Erword.

Cada vez más cerca.

Cada vez más lejos.

Porque él no se movía.

Permanecía de pie al borde de la plataforma que conducía a la torre central.

Observándola.

Como si estuviera viendo algo hermoso.

Y doloroso al mismo tiempo.

—¡ERWORD!

La voz de Ashley atravesó toda la arena.

—¡ESPERA!

Pero Erword no respondió.

Sus ojos se cerraron lentamente.

Y por primera vez desde que apareció en Neuro//Rival...

dejó de ver la arena.

Dejó de ver las pantallas.

Dejó de ver a Helix.

Y recordó.

Recordó a una niña pequeña corriendo por un patio bajo la lluvia.

—¡Más rápido, Ashley!

Recordó una habitación iluminada por una lámpara vieja.

Recordó noches de tormenta.

Recordó cumpleaños.

Recordó risas.

Recordó aquella promesa.

"Siempre voy a cuidarte."

La había dicho cientos de veces.

Y jamás la había roto.

Ni una sola vez.

Incluso cuando creyó haberla perdido.

Incluso cuando el mundo le dijo que estaba muerta.

Incluso cuando pasó años llorándola.

Seguía siendo su hermana.

Y seguía siendo su responsabilidad.

Una lágrima descendió lentamente por su rostro.

Entonces sonrió.

Una sonrisa tranquila.

Como alguien que finalmente había tomado una decisión.

—Perdóname, Ashley.

Murmuró.

—Pero esta vez...

Su voz tembló.

—voy a cumplir mi promesa hasta el final.

Los ojos de Ashley se abrieron de golpe.

Porque entendió.

Antes de que ocurriera.

Antes de que él se moviera.

Antes de que el mundo pudiera detenerlo.

—¡NO!

Erword levantó la mirada hacia ella una última vez.

Y sonrió.

La misma sonrisa que tenía cuando eran niños.

La misma que aparecía en todos sus recuerdos.

—Sigue adelante.

Ashley sintió que algo se rompía dentro de ella.

—¡ERWORD, NO!

Pero ya era tarde.

Demasiado tarde.

Erword dio un paso atrás.

Y se dejó caer al vacío.

El tiempo pareció detenerse.

Ashley se lanzó hacia adelante.

Desesperadamente.

Como si pudiera alcanzarlo.

Como si pudiera cambiar el destino.

Como si pudiera arrancarlo de aquella caída.

Pero no llegó.

Nunca llegó.

—¡¡¡ERWORD!!!

Su grito resonó por toda la arena.

Por toda la ciudad.

Por todas las pantallas.

Y entonces Ashley intentó saltar detrás de él.

Sin pensar.

Sin dudar.

Porque perderlo otra vez era imposible de soportar.

Pero unos brazos la sujetaron con fuerza.

—¡ASHLEY!

Chosome.

Él la había alcanzado.

Y ahora la sostenía con todas sus fuerzas.

—¡SUÉLTAME!

Ashley forcejeó.

Llorando.

Gritando.

Rompiéndose.

—¡SUÉLTAME!

—¡NO!

Chosome la abrazó con más fuerza.

—¡ÉL NO QUERÍA ESTO!

—¡ERWORD!

—¡ASHLEY!

Las lágrimas corrían por el rostro de ambos.

Ashley seguía intentando avanzar.

Seguirlo.

Encontrarlo.

Despertar de aquella pesadilla.

Pero ya no estaba.

Y eso era precisamente lo que Erword había elegido.

Porque para él...

la respuesta siempre había sido la misma.

Ashley primero.

Siempre Ashley.

Chosome cerró los ojos con fuerza.

Y entonces tomó una decisión.

Sujetó la mano de Ashley.

Y comenzó a correr.

Hacia la torre.

Hacia arriba.

Porque si algo había aprendido observando a Erword...

era que él jamás habría querido verla detenerse.

Jamás.

Ashley apenas podía caminar.

Las lágrimas nublaban su visión.

Pero Chosome no la soltó.

Ni un segundo.

La guio escalón por escalón.

Plataforma por plataforma.

Mientras abajo...

las sombras del vacío permanecían inmóviles.

Y arriba...

la meta se acercaba lentamente.

En la ciudad entera reinaba el silencio.

Las apuestas se habían detenido.

Las risas desaparecieron.

Los comentarios también.

Porque incluso los espectadores habían comprendido algo.

Aquello ya no era un juego.

Era una despedida.

Y desde la sala de control...

Helix observaba la pantalla sin apartar la mirada.

Una leve sonrisa apareció en sus labios.

Porque otra promesa acababa de romper un corazón.

Y Neuro//Rival se alimentaba exactamente de eso.

Mientras tanto...

muy arriba de la torre...

Ashley seguía llorando.

Y por primera vez desde que había comenzado la ronda...

comprendió que algunas personas podían desaparecer.




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