Hela activo el escudo de la Odyssey junto con el camuflaje aunque gracias a la tormenta de nieve, la realidad es que incluso el color rojo llamativo de la nave, se perdía fácilmente
Aunque Hela noto un mensaje extraño, algo sobre que la nave estaba en proceso de reparación ¿Paso algo durante el aterrizaje? No, no parecía posible porque le habría saltado la alarma enseguida, entonces…
Lastimosamente no tenía tiempo para ir a revisar.
Tres naves pequeñas comenzaron a descender dejando a las demás sobrevolando dentro y fuera de la atmosfera.
La gente ya había comenzado la evacuación de todas formas, quedándose solo el líder quien ayudo con el aterrizaje de las naves.
También se quedaron los visitantes de otro Oasis, quienes temían lo peor. Aun así, Hela sabía que si solo veían tres naves de momento, querrían hablar antes de comenzar un enfrentamiento directo, lo que debían aprovechar.
— ¿No deberíamos aprovechar para escapar?— Señalo Kayo, inclinándose hacia su maestra.
—Sería lo mejor pero no podemos dejar que nuestras acciones… Afecten a este planeta— Hela sabía que de hecho era su mejor oportunidad pero aún no tenían el fragmento de Otakhi y si se iban, terminarían metiendo en problemas al planeta con los otros y tomando en cuenta lo poco que ha visto, el planeta no aguantaría un ataque de tres planetas.
—Casi esperaba que se fueran corriendo— Le dijo Edward tratando de colocar de forma familiar y discreta su brazo alrededor del hombro de Hela pero sin lograrlo, pues esta se movió hacia adelante— Supongo que no puedo meter a toda la COFOS en un mismo saco ¿Verdad?
Esbozo una sonrisa mostrando sus colmillos.
Las naves aterrizaron y dejaron a dos figuras cada una.
—Sigue tan frio como lo recordaba— Dijo una mujer de labios delgados, nariz respingada, tez oscura, y con ojos de una tonalidad verde mar, además de unos cabellos en rastas de color dorado que claramente eran teñidas. Era alta, delgada y con un cuerpo bastante bien formado.
Estaba completamente cubierta por lo que parecían cobijas al igual que su compañera, quien era ni más ni menos que Dextrosa, la cual cubría su rostro con su abanico. La mirada hacia Hela no era amable y la que le regreso esta mujer tampoco lo fue.
De hecho Dextrosa también le lanzo una mirada peligrosa a Sacarosa quien termino escondiéndose detrás de Khaz, manteniendo la vista apartada de esta. Al fin y al cabo era su superior.
—Estúpido lugar— Susurro otro tipo, Jackson, el líder de Tovs y su acompañante, la niña mágica Amelia.
Estos también llevaban ropa gruesa, aunque mucho menos exagerada que la de la mujer de cabellos rubios teñidos.
Kayo también recibió hostilidad de Amelia a lo que Kayo le sonrió avergonzada.
—Deberíamos sentirnos agradecidos de volver a reunirnos antes del gran día ¿No te parece, querido Khaz?— Saludo el otro hombre, uno de tez clara, labios gruesos, nariz respingada, con pecas sobre su nariz y de cabellos pelirrojos cortos pero quebrados. Alto, y con una expresión tranquila. Sus ojos eran de un tono azulado como el cielo de su planeta, Ploresi.
Su compañera era una mujer de cabellos morenos largos atados en dos trenzas, de baja estatura, labios delgados, nariz fina, de ojos color miel, y una expresión bastante molesta. Era delgada y con un cuerpo promedio.
Su ropa parecía mucho la de la gente de Tovs pero esta además, parecía estar cubierta de musgo verde.
—Es todo un honor recibirlos, querida Fructuosa, mi buen amigo Aloe y señor Jackson— Los saludo Khaz colocando su mano en su pecho y esbozando una gran sonrisa para entonces ponerse serio de nuevo— ¿Qué los trae hoy por aquí? ¿Vienen a llevarse el fragmento por la fuerza? Como saben, ese fragmento corresponde a mi planeta y lo que hagamos con él es cosa nuestra ¿Acaso su plan necesita todos los fragmentos reunidos? Pensé que lo habrían optimizado con todo el tiempo que llevan investigándolo.
— ¡Tu bien sabes porque estamos aquí!— Le dijo Jackson levantando la voz, visiblemente molesto.
—Esas chicas robaron los fragmentos y están aquí, por lo que sospecho que deben trabajar para ti ¿No es ese el caso?— Fructosa apunto al grupo de Hela con seriedad pero su acción se vio interrumpida cuando tuvo que estornudar— Mierda ¡Que frio!
Termino sorbiendo sus mocos y siendo ayudada por Dextrosa quien le limpio el rostro.
— ¿Y qué harás ahora, agente en cubierto?— Preguntó Edward tratando de rodear a Hela por su hombro con familiaridad otra vez, esbozando una sonrisa astuta, pero esta lo evito avanzando un par de pasos lejos de él— ¿Vas a decir la verdad sobre toda esta farsa? ¿Huiras?
Hela soltó un largo suspiro y avanzo hasta los cuatro líderes— Lo siento pero estos fragmentos no son lo que ustedes creen ni sirven al propósito al que planean encaminarlos, así que debíamos recuperarlos, incluyendo el de este planeta, y por eso estamos aquí. No estamos refugiados aquí ni mucho menos y nos iremos tan pronto recuperemos esa cosa peligrosa.
— ¡Que locura dices!— Exclamo Edward levantando sus manos con sarcasmo, como si no supiera nada de eso.
— ¿Y esperas que te creamos? ¡Hemos trabajado mucho para aprovechar los fragmentos de dios y te aseguro que no son peligrosos! ¡Son un milagro! ¡Ustedes solo son aprovechados, ladrones! ¡¿Para quién trabajan si no es para el vampiro?!— Insistió Jackson, ahora mirando a Hela y a las demás con recelo.