Nexus Parte I: Los Remanentes.

El extraño Kraj.

Ya con dos Tesoros Sagrados y dos niñas mágicas, aquella misión de protección de las instalaciones de investigación termino mucho más rápido de lo que se planeó aunque también se complicó, ya que si desde el principio los hubiesen mandado a ellos, nada de eso hubiese pasado.

—Al menos ya terminamos— Dijo José estirándose mientras se mantenía sentado sobre un escombro— Pudiste venir solo, o sea, estuvo bien que viniera pero creo que ustedes dos solos pudieron hacerlo solos.

—Gran trabajo— Menciono Bella, sonriéndole con amabilidad a su compañero.

—Pudimos terminar el doble de rápido— Señalo Gabino quien estaba recargado en una de las paredes— Así que creo que estuvo bien… Solo espero que a Alex le vaya bien también, ya que está solo.

—Es quien menos problemas tendría de todos— Señalo José.

—La señal no desaparece— Otra chica apareció frente a ellos— Hay algo cerca de aquí, otro Kraj pero no puedo localizarlo, ni con los lentes así que no creo que este camuflado como un Devorador.

La chica era llamada Blanca Nieves y estaba claro porque: Llevaba un vestido blanco, con grandes holanes de color azul rey en la falda, en sus mangas, también llevaba un corsé pero este le cubría hasta el pecho, y sus mangas estaban abiertas en los antebrazos, dejando al descubierto su piel clara. Sus cabellos morenos estaban adornados con rosas de color blanco que parecían soltar hielo desde ellas. También llevaba unos guantes blancos.

Su aparecía hermosa también dejaba en claro porque la llamaban así pues era delgada y flexible a simple vista, de ojos color gris como una tormenta, de nariz respingada, de tez clara y con un gesto que permitía casi siempre visualizar uno de sus colmillos, haciéndola ver adorable.     

— ¿Todavía no?— José reviso sus propias gafas que sí, mostraban que había un Kraj cerca de las instalaciones— ¿Estará tratando de cazarnos?

—No sé pero me preocupa— Dijo Blanca Nieves, frunciendo sus labios.

—Te ayudaré a buscar ¿De acuerdo?— José se ofreció, levantándose y preparándose para seguir peleando. No quería pero parte de él ya parece necesitarlo para sentirse bien.

Ambos se separaron de Gabino y de Bella.

— ¿Estarán bien? ¿No deberíamos seguirlos?— Pregunto Bella a su compañero.

—Estarán bien, no por nada son Blanca Nieves y Fénix— Hablo Gabino, con despreocupación.

—Entonces comenzare a preparar las cosas para movernos y llevarnos a los heridos— La chica le regalo la hermosa sonrisa serena de siempre y comenzó a moverse pero Gabino le siguió, listo para ayudarla— Eres muy amable pero sabes que puedo hacerlo sola.

—Lo sé, pero me gusta ayudar— Dijo esté.

Blanca Nieves y José se movieron por el área, buscando e incluso destruyendo algunos escombros pero nada, no aparecía, por lo que ambos dirigieron la vista al centro de investigación.

—Tengan cuidado al bajar— Una voz hablo desde su comunicador— El lugar es un viejo almacén de armas mágicas pero que también es usado para desarrollar armas peligrosas para matar Krajs.

— ¿Entonces lo atacaron sabiendo eso?

—Lo desconozco— La chica siguió hablando— Los Krajs no son precisamente los maestros del pensamiento militar, casi siempre atacan con el único objetivo de destruir así que… Podemos asumir que fue suerte que llegara aquí.

Los chicos en el campo sabían que los Krajs jamás se habían coordinado tanto, solo eran poderosos por sus números.

—Solo hay que tener cuidado ¿Si?— Blanca Nieves le sonrió a su compañero con dulzura, provocando que el corazón de José saltara solo un poco— Y muchas gracias por acompañarme.

José quería decirle que siempre pero la chica ya había comenzado a moverse.

—Por cierto, Amapola, si este lugar es tan importante ¿Por qué esta sobre la superficie?— Preguntó ose mientras entraban a las instalaciones— Hace tiempo todo lo importante fue movido al Castillo del Cielo o La Madriguera.

—Los registros indican que debido a que trataban de combinar armamento Kraj con el nuestro, se mantuvo apartado de estas dos ya que se sabía que… No tendría mucho futuro pero no querían dejar de intentarlo aunque sea apartado— Explico la chica que miraba los registros.

Era un edificio grande, rodeado de dos grandes estructuras como alas que las rodeaban viéndose imponente, mientras que por dentro el lugar se veía igual, impecable, lleno de máquinas que José medio reconocía y otras tantas que no que ya parecían funcionar con magia. Entre los escombros incluso vislumbro material Kraj.

—Estamos sobre la señal así que yo creo que debe de estar sobre nosotros o debajo— Blanca Nieves miro hacia arriba y luego señalo abajo.

— ¡Iré arriba y tu abajo!— José se emocionado y se preparó para saltar— ¡Cúbrete, por favor!

Blanca Nieves se apartó y soltó un par de perlas que formaron un campo de energía a su alrededor.

Sus botas comenzaron a soltar llamas, y entonces se impulsó hacía arriba mientras un campo de energía lo cubría de los escombros de los techos que destrozaba conforme más subía.




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