Nexus Parte I V: La Singularidad

Mundo en blanco.

— ¿Un Oasis de bolsillo? No pensé que llegaría a escuchar ese término en mi vida— Gabino no pudo evitar hacer una mueca ante esto— Se escucha tan bizarro pero tomando en cuenta este lugar…

Era complicado verle forma, había demasiados cristales enormes emergiendo de todas direcciones incluso desde el suelo, ya que de hecho este está conformado de cristales enormes y blancos. Los espacios en blanco parecían profundos e infinitos. Si te centrabas en identificar cual cristal estaba sobre cuál, terminabas mareado. Incluso sin luz, los cristales reflejaban de múltiples colores.

Las niñas mágicas no dejaron ver al cocodrilo que estaba de pie sobre un cristal gigante.

Con un destello rojo Celeste comenzó a moverse, tratando de alcanzar al tipo pero este ya se había movido detrás de ella, entonces lanzo un golpe desde la distancia que termino reventando varias columnas.

Celeste había logrado esquivarlo.  El tipo golpeo el espacio entre ellos como si fuera algo físico.

Lavanda apareció detrás de él y trato de cortarlo con su gran espada pero lo único que logro fue destrozar varias columnas de cristal, mientras un portal la atrapaba desde arriba y un segundo después, una columna reventó lejos de ahí con Lavanda debajo de ella, pues Hernando la había hecho aparecer dentro de la columna.

El Origen de la fuerza había evitado que muriera aplastada con tal fuerza.

Hernando destrozo varias de sus columnas de cristal pues Gabino había logrado controlar la tierra para aplastarlo mientras Edward trataba de alcanzarlo con sus municiones pero sin lograrlo.

­— ¿Tú no puedes hacer nada?­— Preguntó Edward con cierta frustración hacía Tool quien se mantuvo cerca de ambos chicos, aunque apartándose de las explosiones y los escombros con un vuelo tan rápido como los movimientos de Celeste.

­—Lo siento, no soy peleador— Se quejó el pájaro.

—Esperas mucho del pájaro— Celeste hizo una mueca al regresar a su lado­— El tipo es de verdad muy rápido, ni con mi nueva velocidad logro asestarle ¿De verdad es más rápido que un rayo?

—Debería ser imposible—­ Señalo Gabino— ¿Podría ser que Edwina no nos dijo todo lo que debemos saber? Quizá tenga otro Origen.

Lavanda trato de cortar a Hernando quien extendió un portal frente a ambos que hizo que el corte de la espada diera en la espalda de la propia Lavanda quien termino siendo estrellada contra el suelo.

—Eres muy resistente— Dijo Hernando sentándose en una de las columnas.

Lavanda se levantó del suelo y se sacudió el polvo— Solo eres un cobarde que huye de mi poder ¡Ven acá para que pueda aplastarte!

—Esa arrogancia me trae recuerdos— Hernando le contemplo con una mueca cargada de lastima— Cuando uno obtiene un Origen, casi siempre se confía, yo también lo hice, diosas en crecimiento y por eso los voy a matar.

—Aun eres arrogante si puedes decir eso tan abiertamente— Señalo Celeste.

—Ah, antes era arrogancia infundada, pero ahora, mi arrogancia está completamente fundamentada— Dijo Hernando y con un parpadeo apareció sobre Lavanda quien tuvo que cubrirse.

—No eres tan fuerte…— Señalo Lavanda con una sonrisa al detener su patada.

—Es verdad— Hernando sonrió, entonces un portal se abrió entre ambos y lo que parecía el espolón de un gran barco le golpeo el estómago, destrozando la defensa de la chica y lanzándola contra las columnas del lado contrario.

Celeste trato de cortarlo, entonces un portal nuevo apareció frente a ellos, uno que termino absorbiendo los rayos y a Celeste para justo después aparecer justo al otro lado, siendo aplastada por una columna de cristal.

La chica rayo se recuperó muy rápido así que se movió para tratar de cortarlo con un gran rayo pero este solo se movió de lugar, justo a su lado para darle un golpe en la cara que la aparto de él lo suficiente como para ser pateada por él tras otro transporte justo sobre su cabeza.

Celeste giro en el suelo pero logro ponerse en pie con habilidad, terminando por limpiar su nariz sangrante.

Hernando entendió que ella no era tan fuerte físicamente.

Lavanda apareció detrás de Hernando y trato de cortarlo con un rápido movimiento pero este abrió el portal que se trago el rayo que Celeste le había lanzado y que termino golpeando a Lavanda.

Celeste se movió como un parpadeo para cortarlo pero este extendió su mano, formando un espacio entre ambos que se dobló para terminar atrapando a Celeste en una esfera transparente donde sus rayos chocaban.   

—Adiós— Dijo el tipo lanzando la esfera hacia uno de los espacios oscuros profundos.

— ¡Celeste!— Grito Edward.

—No debes llorar por ella, ahora mismo debe de estar cayendo por si zona infinita ¿Espacio infinito? Imposible científicamente pero ¿Aquí? Es otra cosa— Aseguro Hernando con una mueca complacida— Solo faltan ustedes ¿Cómo quieren morir?

Hizo que el espacio se cerrara, haciendo que los pilares se juntaran, reventando uno contra otro mientras los espacios vacíos también parecían desaparecer, cubriéndose de escombros blancos.




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