Nexus Parte I V: La Singularidad

Lo que quieres ser.

Gracias a Nicolasa, Samantha pudo disfrutar de ser una adolescente normal de vez en cuando incluso cuando tenía que trabajar. La mujer siempre encontraba nuevas diversiones que ambas terminaban haciendo.

Se volvieron tan inseparables que algunas veces incluso Nicolasa pasaba por Samantha a la escuela en su moto.

Como se esperaba, llamaba mucho la atención, tanto de los adultos y profesores como de los alumnos y las alumnas quienes pasaban muy lento cerca de la mujer, hablando en voz baja, ya sea hablando de la moto o de ella.

—Mira, es tu novia— Le dijo Somerset al escucharla llegar. Ya identificaba el sonido del motor.

—No es mi novia ¿De acuerdo? Es mucho mayor que yo— Le dijo Samantha de mala gana y se despidió de este con la mano— Te veré mañana…

—Solo ten cuidado— Le dijo Somerset mientras soltaba un largo suspiro y regresaba la vista a la ventana para saludar a la mujer quien lo reconoció y también le dio un saludo con la mano.

—He montado una moto antes…

—No hablo de la moto, si no de esa mujer— Somerset le miro con seriedad, groándose antes de que su amiga comenzara a bajar las escaleras hacia la planta baja.

Samantha negó con la cabeza— Tranquilo, no es una mala mujer.

La realidad es que confiaba mucho en ella.

Las tardes en las que se escapaba con ella eran muy divertidas pero estaba claro que aun debía trabajar así que las veces en que no salina, se centraba tanto en su trabajo que terminaba exhausta.

— ¿En qué estás trabajando?— Preguntó Nicolasa mientras caminaban hacia el estacionamiento para subirse a su moto. Como todos los días, ella dejaría a Samantha en su casa.

—Ah, lo de siempre, IA— La chica se encogió de hombros.

—Eso ya lo sé pero ¿De qué manera?— Nicolasa soltó un largo suspiro.

—Es una sorpresa, pero si todo sale bien, te mostraré los resultados pronto, de todas formas el jefe me pidió que me instruyera en espacio-tiempo ahora— La chica hizo una mueca agotada.

— ¿Espacio-tiempo? ¿Te volverás física?­— Pregunto la mujer alzando una ceja.

—Parece que si— Samantha dejo caer sus hombros— La verdad es que no puedo hablar mucho de eso porque es un proyecto secreto y parece que necesitan gente de todos los rubros así que me tocara a mí en cuanto a la informática pero necesito conocimientos básicos.  

—Suena duro, bueno, ya sabes a quien buscar cuando necesites distraerte— Le dijo la mujer subiendo a su moto y esperando que Samantha hiciera lo mismo, abrazándose a ella.

—Gracias.

Así que la pobre Samantha tenía dos proyectos, su proyecto personal y ahora también tenía que trabajar en el proyecto del multiverso. A ella le parecía una locura pero no tenia de otra más que aceptarlo. La paga era muy buena.

—Debiste quedarte en casa si estas tan agotada— Le dijo Somerset mientras la chica abría los ojos. Parece que se desmayó durante la clase.

—No soy tan débil— Dijo Samantha irguiéndose en la cama—Pronto terminare mi proyecto y mi carga de trabajo será menor, tranquilo, de todas formas gracias por cuidarme.

—No me agradezcas, es lo menos que puedo hacer por un genio…

— ¡Ya basta!— La chica golpeo su hombro y ambos se rieron un poco.

—Este proyecto ¿Es una broma?— Pregunto su jefe al mirarlo con tención y mirando a Samantha con una mueca— Hace poco la doctora Fatio me trajo el mismo proyecto ¿Me explicas qué está pasando? ¿Le robaste? Pensé que eras más…

—Imposible, este proyecto es mío, quizá trabajamos sobre los mismo y…— Samantha hizo una mueca, quizá hizo mal en no contarle sobre su tema a su amiga. Ahora ella se había adelantado. Si, debía ser eso.

—Es el mismo trabajo— Dijo el hombre apartándose para que Samantha lo viera en su computadora.

Samantha corrió al escritorio y lo miro, leyendo algunas partes del código y su funcionamiento. Era la misma IA que ella había creado pero con leves modificaciones, modificaciones tan mínimas que parecieron hechas por un niño de primaria.

—Imposible, ella me robo todo…

—Esa es una acusación grave ¿Tienes pruebas?— Preguntó el hombre.

—Sí, mi escritorio, ahí verán todo mi trabajo— Dijo la chica con confianza.

Pero en cuanto llegaron, la chica se percató de que todo fue borrado. No pudo recuperar lo mínimo, nada, como si no hubiese hecho nada, entonces fue a ver a Nicolasa con una mueca molesta.

— ¿Jefe? ¿Samantha? ¿Qué pasa?— Pregunto esta cuando los vio entrar pero Samantha tomo por el cuello de su blusa— ¡¿Eh?! ¡¿Qué pasa?!

— ¡Robaste mi IA!— Grito Samantha, apretándola con fuerza.

— ¿De qué hablas? ¡Claro que no! ¡Mira, mis datos están aquí!— Dijo la chica negando varias veces y entonces el jefe se acercó a ver sus datos. Todos los datos de Samantha, con historiales falsos de trabajo.

— ¡¿Lo ven?!— Nicolasa lo hizo sonar con inocencia lo que molesto a Samantha.




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