Ni 1millón de Estrellas

Capítulo 13

Mmmm

Estaba incómoda.

¿Que era ese lugar? ¡Me dolía todo el cuerpo!

Poco a poco fui abriendo mis ojos. Quería mover mis dedos....la izquierda bien....la derecha....

No

No no no no

¿¡Me había quedado manca!?

Fui recobrando la conciencia y la vista hasta que, al observar mi inmóvil mano derecha, Julen estaba agarrándola y se había quedado dormido con la cabeza apoyada en mi cama.

Julen estaba dormido agarrándome la mano.

 

 

¡JULEN ESTABA DORMIDO AGARRÁNDOME LA MANO!

 

- ¡JULEN! - dije mientras quité rápidamente mi mano -¿¡Que estás haciendo!?

Es estaba atontado mientras se conseguía despertar.

- ¿Qu....¿Que pasa? ¿Que hora es? - respondió bostezando y rascando su despeinada cabeza.

- ¿Que hora es? ¿Que haces aquí? ¿¡Que hago aquí!?

- ¡Te quedaste inconsciente!

- ¿¡Cuando me quedé inconsciente!?

- ¡Cuando viniste a traer aquella estúpida sudadera!

- ¿¡Por qué insultas a la sudadera!?

- ¿¡Por qué gritas!?

- ¡No estoy gritando!

- ¡Yo tampoco!

- ¡Vale!

- ¡Pues muy bien!

- ¡Perfecto!

- ¡Genial!

- ¡Vale!

- ¡De acuerdo!

- Se nota que Alina está de vuelta.... - suspiró Nick entrando - Buenos días chicos, ¿cómo te encuentras? Aunque si ya estáis discutiendo puedo deducir que estás bastante bien.

- Buenos días.... - le saludé - Me duele un poco el cuerpo, pero además de eso, estoy bien - respondí revisándome, ¿Que me pasó?

- Ayer fuiste a llevarme la sudadera y te quedaste inconsciente.

- Ah....ya veo - ante mi respuesta, Julen me miró de repente y luego a Nick mientras agitaba los brazos pegando al aire.

- Tenias fiebre demasiado alta y además.... - Nick se sentó a mi lado y cogió mi brazo examinándolo - Tal y como dijo el doctor....te faltan nutrientes, estás mas delgada que la primera vez que te vi. ¿Por qué no comes? - Dijo un poco ¿molesto?

- Eso es asunto mio - respondí intentado no sonar borde mientras quitaba mi brazo de su mano.

Pero el me echó una mala mirada.

- Por cierto, muchas gracias por lavar y traer mi sudadera - comentó Nick.

- De nada - dije.

-Estúpida sudadera.... - suspiró Julen.

- Está bien - se levantó - el doctor vendrá a revisarte dentro de poco, pero mínimo hasta mañana no saldrás.

- ¿¡Qué!? ¡No! - me quejé 

- Tienes que hacerlo - respondió abrochando un par de botones de su camisa.

- No puedo

- Si puedes - se metió Julen

- No

- Si

- No

- Si

- ¡Parad! Te quedarás aquí y punto.

- Tengo que ir a la universidad, a trabajar y ayudarme a mis padres.

- Tus padres ya están avisados. Anoche estuvieron aquí y se fueron esta mañana para hablar con tus jefes e irse a sus trabajos.

¿Que?

- C...¿Com....

- Tonta, te llevé a tu casa la noche de la tormenta. El doctor me pidió que avisara a tus familiares, así que fui a tu casa, hablé con ellos, los traje aquí y ahora vengo de llevarlos de vuelta.

- Aah....Gracias.

Este suspiró aceptando mi agradecimiento.

- Yo tengo que irme a hacer unas cosas, así que Julen - esté le miró - te quedas a su cargo, cuida de ella y sobre todo....NO os peleéis. Volveré esta noche. ¡Adiós! - esa despedida final al dijo....¿burlándose?

- ¿¡QUE!? - exclamamos nosotros dos. Pero ya se había ido.

 

 

Silencio.

 

Mas silencio.

 

Lo vi juntando sus labios.

- ¡No! - me apresuré a decir - Ni se te ocurra silbar.

Este los escondió.

- Bueno....y, ¿que quieres hacer? - me preguntó 

- Pues....no lo se.

- ¿Quien iba a decir que estaría aquí con la chica que más odio?

- Ah bueno, gracias por el piropo - respondí con cara de asco.

 

Horas después nos encontrábamos el doctor, la enfermera, Julen y yo jugando al UNO en mi cama.

- ¡Te chupas +4!, ¡Luego +2! , UNO,  ¡Y no puedes echar carta! - grité tirando mis últimas tres cartas hacia Julen.

- Serás.... 

Me sorprendió que no gritara como en las últimas 3 partidas. Yo creo que se está acostumbrando a perder ante mi.

- Veo que os divertís - aquella voz....

- ¡Nick, únete! - le dije

- No, gracias, es que no quiero perder mis amistades - rió.

- Tu te lo pierdes - reí.

 

Tras nuestras buenas partidas, la revisión del médico y unos cuantos pinchazos en mis brazos para sacarme sangre e inyectar suero, nos quedamos los tres solos.

- Tu familia y tu amiga de la cafetería querían venir a verte, pero les dije, tal y como me dijo el doctor, que no corres peligro y que esté aquí tanta gente podría hacerte mal. Bastante tienes con Julen y conmigo - suspiró - además, esto es culpa nuestra



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En el texto hay: adolescentes, drama, amor

Editado: 18.11.2019

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