Los demás llegan donde se encuentran platicando León y Megan. Karina se acerca y abraza a Megan por detrás, diciéndole: —Buenos días, amiga. Veo que estás bien acompañada.— Megan solo se sonroja.
—¿Qué tal si vamos al restaurante a comer y hablamos allí?—, sugirió Duncan.
—Me parece bien—, respondió León.
Se levantaron y se dirigieron a uno de los comedores ubicados al fondo del hotel. Encontraron una mesa amplia y se acomodaron. Cada uno sacó su comida preferida, ya que la tienda ofrecía todo tipo de alimentos a precios bajos, lo que les permitía darse el lujo de elegir lo que más les gustaba.
—Entonces, ¿estás decidido a unirte a nosotros?—, preguntó Scott, sorprendiendo a todos. Los ojos de todos se dirigieron a León, esperando su respuesta, especialmente Megan, quien se había sentado junto a él para comer.
—Así es, si me aceptan en su grupo, por supuesto—, respondió León.
—¡Claro que te aceptamos!—, dice Megan, sin esperar a que los demás dieran su opinión.
—Duncan: Como dijo Megan, estamos de acuerdo en que te unas a nuestro grupo. (asintió, sonriendo) Pero aún no entendemos por qué. Hay muchos otros aventureros con mejor equipo y más fuertes que podrían serte de más utilidad. Nosotros solo hemos sobrevivido hasta ahora.
—Scott: Hemos estado esperando una oportunidad para unirnos a un grupo y entrar en las mazmorras, para así hacernos más fuertes.
—León: Como mencioné antes, ya había decidido buscar un grupo para unirme. Cuando salí de la mazmorra y los encontré, ya tenía en mente pedirles unirme a ustedes.
—Karina: Fue cuando Megan se acercó a ti y te preguntó si te unías a nosotros.
—León: Exacto... Yo tenía la intención de hacerles esa propuesta, pero se adelantaron, así que simplemente acepté, (dijo con una sonrisa.)
—Duncan: ¿Pero por qué nosotros? ¿Fue porque fuimos los primeros que encontraste?.
—León: En parte, sí, pero esa no es la verdadera razón.
—Entonces, ¿cuál es?—, preguntó Karina, curiosa.
—León: ¿Qué saben del sistema?.
—Scott: Solo sabemos que es como en los videojuegos, que podemos subir de nivel, pero actualmente está bloqueado, así que el incremento de estadísticas es solo a través de las semillas que otorgan Puntos de Desarrollo (DP).
—León: Eso no es todo sobre el sistema.
—Megan: Entonces, ¿qué es?.
—León: El sistema es solo un soporte para hacernos más fuertes. Como en los juegos, mientras mejores habilidades, equipo y estadísticas tengas, más fuerte te haces. Pero esa es solo la capa exterior. La verdadera fuerza proviene de la persona que utiliza ese soporte. La barra de HP es un escudo, pero si el escudo es atravesado y aún puedes continuar, puedes seguir peleando, aunque el sistema solo muestre un uno en la barra de HP. Sin embargo, si tienes la barra completamente llena y recibes un golpe mortal en un punto vital, simplemente mueres. El sistema reflejará que todo el HP se ha consumido, y morirás. Si eso sucede, ni con la magia más avanzada ni con ningún ítem podrás sobrevivir. Aunque no puedo estar seguro de que no exista algún ítem que lo permita, puedo asegurar que, si existe, debe tener alguna excepción a la regla.
—Scott: En términos simples, no podemos confiar en el sistema al cien por ciento.
—León: Otro motivo por el que quiero unirme es por la suerte.
—¿Suerte?—, preguntó Duncan, intrigado.
—Karina: En la mayoría de los juegos tipo RPG, la suerte es un factor clave para conseguir objetos o realizar golpes críticos. Pero en el sistema que tenemos, no hay una estadística de suerte.
—León: La suerte no se puede considerar una estadística en la vida real, pero existe en la realidad. Puedes llamarla suerte o describirla como destino. El hecho de que hayan sobrevivido, de que los encontrara en ese preciso momento al salir de la mazmorra... eso se puede describir como destino. Escuché esto de una amiga: la suerte del héroe.
—Megan: La suerte del héroe…
—León: Se refiere a la suerte que te permite sobrevivir incluso en las peores condiciones, encontrar una manera de sobrevivir y forjar tu destino, modificando así el destino y creando un nuevo hilo. Ustedes sobrevivieron y me encontraron, al igual que yo sobreviví y los encontré. Ese fue el destino que forjamos.
—Karina: Pero, ¿cómo podríamos ayudarte...? (preguntó con cierta incertidumbre) .
—León: Por ahora, lo ideal es que los entrene y que consigamos mejor equipo. Con la cantidad de enemigos que eliminé, conseguí una fortuna y unos cuantos ítems que nos pueden ser útiles.
—Karina: ¿Una fortuna? Aunque vimos una pequeña montaña de tesoros, no podría describirse como una fortuna. (comentó sorprendida)
—León: Tengo la habilidad de Imán, así que cuando eliminaba a los enemigos, absorbía automáticamente los objetos que dejaban.
—Scott: Espera... ¿esas eran las bolas azules que parecían auras de alma que te seguían y desaparecían en tu cuerpo? (preguntó recordando lo que había visto)