Cuando el rayo cesa, los demás compañeros llegan rápidamente para asistir a León y Duncan, aplicándoles Cura.
—No olvides que somos un equipo— dice Duncan, sonriendo mientras le ayuda a levantarse.
—León: Gracias... Fue un gran descuido de mi parte.
—Megan: ¡Tienes que ser más cuidadoso, León! Pero me alegra que estés bien. (le regaña, aunque con un suspiro de alivio)
—León: Los estaba buscando y me distraje por un momento.
—Scott: ¿En qué podemos ayudarte?.
—León: En realidad, necesito algo de Megan. (dice, mirando hacia ella)
—¿Yo?— responde Megan, sorprendida.
—León: Me encontré con Conner y me explicó la estrategia para derribar la nave. Necesito que me ayudes usando a Galatea para que me lleves a la parte superior de la nave.
—Megan: ¡Ya entiendo! Así podremos derribarla desde arriba.
—León: Exacto. El plan es atacar desde abajo, desde arriba, y con los aventureros aéreos. Todo esto será cuando la nave reduzca su velocidad.
—Karina: Ya veo. Así ocuparán todas las áreas, y los que estén arriba podrán causar el mayor daño. Pero subir es extremadamente peligroso. ¿Cómo mantendrán el equilibrio si la nave se mueve tan rápido? Va más rápido que un avión.
—Tecnología: Es probable que los aventureros con habilidades de vuelo ayuden a los que no puedan sostenerse.
—Scott: Tiene sentido, pero sigue siendo muy arriesgado.
—Tecnología: Parece más un ataque suicida para quienes logren llegar a la coraza superior. Sin embargo, no hay otra opción; la nave es enorme y su coraza es demasiado resistente. Es probable que los ataques actuales no le estén causando suficiente daño. Además, debemos conservar los ataques más poderosos para el verdadero enemigo: el dragón que está dentro de esta nave.
—León: Cuando traté de subir, mi objetivo era destruir la turbina.
—Megan: ¡¿Trataste de subir?! ¡León, deja de hacer cosas tan peligrosas! ( le reprende, claramente preocupada)
—León: Lo siento... llevaba rato persiguiendo la nave y no acertaba ningún golpe, así que eso fue lo único que se me ocurrió.
—Karina: Creo que solo podemos esperar a que la nave reduzca su velocidad. Afortunadamente, ya casi no hay robots enemigos. Parece que la nave acabó con la mayoría. Ahora solo debemos centrarnos en derribarla.
La nave continúa disparando el láser por toda la ciudad, que ya está convertida en escombros. Lentamente, su velocidad disminuye hasta quedar detenida. Sin embargo, lo que nadie había previsto era una luz en el cielo, cada vez más grande. Nadie se había percatado de este fenómeno porque estaban concentrados en la nave.
—León: Ya es hora. Megan, ayúdame. (dice al ver que la nave se ha detenido y el resto de los aventureros comienza a subir a ella)
Miles de aventureros comienzan a abordar la nave. León y Megan eran solo unos más entre la multitud. Megan, con su traje de Galatea, y unas alas con diseño de propulsores que asemejaban sofisticados alerones, se elevó junto con León para abordar la nave. Elevándose por los aires, subieron lo suficiente para observar que encima de la nave ya se encontraba un grupo de aventureros atacando el blindaje. Los cuatro aros que poseía la nave giraban a su alrededor mientras recibía daño.
—León: Suéltame aquí.
—Megan: ¡Pero aún está muy alto! (dice preocupada)
—León: Estoy bien, no te preocupes. Tengo una forma de mantenerme y llegar ahí.
Megan obedeció y lo soltó, observando cómo caía. León usó Salto Aéreo, aterrizando sin problemas en la nave. Megan suspiró al verlo a salvo, mientras decidía atacar los aros de la nave.
A pesar del daño recibido, la nave no mostraba señales de resistencia. León atacaba con sus pistolas mientras avanzaba y veía un grupo de aventureros atacando las turbinas. Sin dudar, lanzó sus píldoras explosivas, generando un fuerte impacto que sorprendió al resto. Pero todos continuaron atacando.
De repente, piedras comenzaron a caer del cielo. Eran pequeños meteoritos que impactaban por todos lados, como una hermosa lluvia de estrellas vista desde lejos, pero cerca era un bombardeo mortal.
Los aventureros esquivaban los meteoritos, dejando de atacar la nave. Utilizando escudos, lograban defenderse, aunque sufrían daños al romperse las barreras.
—León: ¡Megan, vuelve con el equipo! (grita desde el casco de la nave mientras esquiva los meteoritos)
Un meteorito golpeó a Megan.
—León: ¡Megan! (grita con desesperación viendo cómo su amiga cae)
Justo cuando estaba por saltar en su auxilio, un aventurero apareció.
—Aventurero: Tranquilo, yo la tengo. (dice mientras sostiene a Megan en sus brazos)
—Megan: Estoy bien. (dice mirando a León, intentando tranquilizarlo)
El aventurero esquivó los meteoritos mientras descendía con Megan en brazos. León observó, aliviado, cómo su amiga estaba a salvo.