Nivel Ex: Arsenal

Capítulo 39

Viendo sus heridas, lo lleva al suelo, donde está Megan, quien había visto que León estaba cayendo pero no había podido alcanzarlo, llega corriendo.

Megan llega rápidamente, preocupada.

León: ¡León! (Dice mientras corre hacia él)

Megan: Gracias por su ayuda.

Aventurero: No tienes por qué agradecerme. Me despido, seguiré ayudando a los demás.

Megan: Gracias. (Dice mientras observa al aventurero alejarse)

Megan: ¿Qué te pasó? (Pregunta preocupada mientras examina las heridas de León y usa Cura para sanarlo)

León: Lo siento, no esperaba que esto pasara.

Megan: ¡No mientas! Sé que fuiste tú quien destruyó el meteoro. (Dice lanzándose a abrazarlo)

León: Perdóname, era la única forma.

Llegan sus compañeros, quienes ven a Megan abrazando a León, pero no dicen nada, pues es algo normal para ellos. La chica nunca oculta sus sentimientos, así que no le dan importancia.

Karina: ¿Cómo terminaste así?

Megan: Él fue quien destruyó el meteoro.

Scott: ¿Cómo? ¿Tiene ese poder? ¿Qué más nos ocultas?

Duncan: Tranquilos, chicos, sus secretos son sus secretos.

León: Perdónenme, chicos. Ya no esconderé más mis habilidades. El poder que utilicé es gracias a mi equipo y a una habilidad llamada Arsenal. El equipo es parte de la habilidad, se fusionan para crear una armadura llamada Átomo, que cuenta con una habilidad llamada Modo Turbo. Al fusionar a Alpha, Omega y Gamma, crean esta armadura nueva con un límite de tiempo de diez minutos. Átomo triplica mis estadísticas generales, y en modo turbo, se quintuplican. Además, la habilidad especial Atomic aumenta el daño por cinco. Arsenal es mi habilidad principal; me permite equiparme con más equipos de los que normalmente puedes equipar. Actualmente puedo llevar cinco equipos adicionales a los básicos.

Scott: ¡¿Puedes usar más equipos?! (Dice sorprendido)

Duncan: Eso aclara muchas dudas.

Megan: No es la habilidad ni su equipo, es León quien sabe cómo usar lo que tiene en el momento adecuado. Solo con ver los videos, es fácil de comprender.

Tecnología: Así es, pequeña. León sabe utilizar sus habilidades en el momento preciso, de la mejor manera posible.

Scott: Pero destruir un meteoro no es algo sencillo.

Karina: La nave… también fuiste tú quien la derribó.

León: Así es… con lo último de Maná que tenía, disparé a la nave y destruí la turbina, pero también consumí todas mis pociones y terminé con mis píldoras explosivas. Aunque tengo regeneración de HP y MP, no es suficiente para la batalla.

Tecnología: Como dijo León, se puede decir que la batalla apenas comienza.

Scott: ¿Está empezando?

Megan: Es cierto, aún queda el dragón dentro de la nave.

Tecnología: No creo que solo sea el dragón. Esta batalla puede traer muchas sorpresas. Si observas, los demás aventureros están atacando la nave mientras no se mueve. El enemigo principal aún no se ha revelado, y la nave tampoco ha sido destruida.

León: Chicos, ¿podrían compartirme algunas de sus pociones? A mí ya no me queda ninguna y la tienda está bloqueada.

Después de que León terminó de hablar, mientras el equipo le pasaba pociones, el suelo comenzó a temblar.

Scott: ¿Qué pasa? (Pregunta sorprendido)

La nave empezó a transformarse lentamente mientras yacía en el suelo. Lentamente, la figura de un enorme robot apareció. Los aventureros, que habían estado atacando sin descanso, se detuvieron, quedando boquiabiertos al ver semejante coloso alzarse frente a ellos.

La nave no fue destruida a tiempo. Gracias a su gran resistencia y armadura, terminó convirtiéndose en un nuevo enemigo descomunal. Nadie esperaba una transformación de este tipo; todos pensaban que, al destruir la nave, el dragón saldría. Sin embargo, una sorpresa aún mayor los aguardaba al no haber logrado destruir su cáscara a tiempo. La batalla dio un giro inesperado.

El robot, ahora completamente erguido, observó a su alrededor antes de comenzar a caminar. Aunque su movilidad era lenta, su tamaño le permitía cubrir grandes distancias con apenas unos pasos. Empezó a lanzar patadas hacia los aventureros, quienes eran como pequeñas hormigas comparadas con el coloso. El estilo del robot era bastante rústico, y los aros que la nave tenía se habían pegado a su espalda, asemejando alas. Eran cuatro grandes aros, dos hacia la izquierda y dos hacia la derecha. El robot no poseía acabados finos; en su lugar, parecía más un edificio enorme con piernas y brazos.

Cada patada del robot hacía que el suelo temblara, y aunque sus movimientos eran lentos, la magnitud de estos dificultaba que los aventureros esquivaran. Sin embargo, al ser tan predecibles, algunos lograban eludir los ataques. Pero el peligro no terminaba ahí. El coloso comenzó a lanzar puñetazos, y aunque su velocidad seguía siendo lenta, el impacto de sus golpes creaba enormes cráteres en el suelo, lanzando escombros en todas direcciones. Al notar que los escombros eran más difíciles de esquivar para los aventureros, el robot empezó a agarrar rocas y pedazos del suelo para lanzarlos directamente hacia ellos. También pateaba los restos esparcidos, creando una lluvia de chatarra y rocas que caía sobre los aventureros, quienes, con dificultad, esquivaban y defendían cada ataque.



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Editado: 16.02.2026

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