El huevo aterriza en medio del estadio y se queda inmóvil. Todos los aventureros suspiran aliviados, agradeciendo que el huevo haya dejado de atacar. A pesar de que el robot era un coloso gigantesco, el huevo no se queda atrás, teniendo un tamaño equivalente a una casa.
—León: ¿Qué sucedió? —pregunta, sin comprender por qué el huevo abandonó la batalla.
—Al parecer, solo estaba jugando —responde Tecnología.
—León: Eso explica por qué fui capaz de detenerlo solo con mis estadísticas. Con su gran tamaño, no creo que hubiera podido detenerlo si atacara en serio.
—Tecnología: Se enfocó en destruir el escudo generado por Gladius. Parece que estás en la mira.
—León: ¿Pero cuál es la razón por la que dejó de atacar? Aun si destruimos el huevo, aún queda el dragón dentro. Solo se fue sin hacer nada. Es posible que esté preparando otra nave.
—Tecnología: No lo creo. Da la impresión de que solo está jugando al gato y al ratón.
—León: Se divierte antes de eliminarnos.
—Tecnología: Su inteligencia parece ser superior. Aunque no se ha comunicado, es probable que sí sea capaz de hacerlo; solo que no considera hablar con sus presas.
—¿León, te encuentras bien? —pregunta Megan, preocupada. (llega corriendo a ver cómo se encontraba León, el resto de sus compañeros están detrás de ella).
—León: Tranquila, estoy bien, solo tengo unos cuantos raspones. (responde León, intentando tranquilizarlos con una sonrisa)
—Duncan: No creí que pudieras detener la embestida de esa enorme bola de metal.
—Tecnología: No la detuvo; el huevo no atacó en serio, solo está alargando la batalla.
—Scott: Un robot psicópata, solo somos juguetes para él.
—Tecnología: Es probable, pero, indistintamente, tarde o temprano tiene que acabar con todos. Esa es su función.
—Megan: La tienda sigue bloqueada; no podemos comprar nada.
—Tecnología: La tienda ya no abrirá más hasta que se complete el nivel. El enemigo solo está alargando la batalla, pero no ha dejado el combate.
—Está en el estadio. Creo que deberíamos ir hacia ese lugar. El resto de aventureros ya se están agrupando —sugiere Karina (señalando a los demás).
Los aventureros comienzan a reagruparse, pero no cuentan con una estrategia definida. El enemigo es muy impredecible, y ninguna táctica ha surtido efecto. Solo les queda dar todo lo que tienen y apoyarse entre sí. Sin embargo, todos enfrentan un problema compartido: el suministro. La batalla ha sido larga, al no poder usar la tienda, los recursos terminarán por agotarse. Aunque comparten lo que pueden, la escasez les afecta, especialmente en los botiquines, que son cruciales para sanar heridas y recuperar HP. Tener la capacidad de curar al instante puede salvar vidas.
Los aventureros se organizan en equipos, formados principalmente por los grupos que ya existían antes de llegar al campamento. León, por su parte, ya tiene su equipo, pero se ha visto obligado a separarse de ellos.
—Karina: ¿Qué debemos hacer por ahora? Ya no hay zonas seguras ni tienda. Es como si nos obligaran a atacar, y estamos forzados a terminar la batalla, sea cual sea el resultado.
—Tecnología: Es una batalla contra un jefe. Una vez iniciada, no puedes abandonarla. Estamos obligados a ganar y pasar al siguiente nivel o perder y perecer aquí.
—León: Para ser una zona tutorial, esto es bastante difícil. Si esta zona es así, ¿cómo será el resto?
—Scott: Es como si el sistema no nos hubiera dejado escoger la modalidad del juego y estuviéramos en modo infierno.
—León, ¿qué dices que deberíamos hacer ahora? —pregunta Megan, con preocupación en su voz.
—Duncan: Tú eres nuestro líder, así que te corresponde decirnos cuál es el próximo movimiento.
—¡Yo soy el líder! —responde, sorprendido—. Pensé que eras tú.
—Megan: Él fue el líder antes de que llegaras, pero tú nos has estado dirigiendo todo este tiempo. No hay nadie mejor para el puesto. Todos estamos de acuerdo en eso.
—Duncan: Así es, compañero. Perdóname por dejarte la carga a ti (dice, con una sonrisa)
—León: Ok… Ok… Tomaré su palabra, pero deben comprender, chicos, no puedo estar con ustedes dirigiéndolos todo el tiempo.
—Megan: Lo entendemos. Aunque quisiéramos apoyarte más, la realidad es que solo seríamos una carga para ti.
—Karina: Megan tiene razón. Estás en un nivel que está fuera de nuestro alcance. El apoyo que te podemos brindar es mínimo.
—Megan: Si nos quedamos a tu lado, solo te enfocarías en protegernos y no podrás luchar correctamente. Así que solo dirígenos cuando el momento sea justo y danos instrucciones para nuestro siguiente movimiento.
—Bien, pero cuando no esté, deben obedecer a Megan —dice, señalando a la chica.
—¿Yo…? ¿Por qué? —pregunta Megan, con el rostro sonrojado.
—Karina: Es cierto, la verdad eres muy buena dirigiendo.
—Duncan: Es correcto. Cuando apareció León, cambiaste completamente y demostraste unos instintos sorprendentes.
—Scott: Eres como nuestra conciencia, la voz de la razón. Nadie mejor que tú para ser nuestra co-líder.
—León: Ves… Todos están de acuerdo. Estoy seguro de que tomarás las decisiones correctas en el momento justo.
—Si tú lo dices… —responde Megan, sonrojada y algo nerviosa.
—Tecnología: Estoy segura de que harás un buen trabajo. Mira, los chicos están de acuerdo. (Comenta, refiriéndose a los drones que observan la conversación con atención)
Mientras el equipo hablaba sobre el liderazgo, el resto de los aventureros por toda la zona continuaba reorganizándose. Enviaban exploradores hacia el estadio para observar el huevo y planear su próxima estrategia, aunque sabían que esta podría no funcionar. Los aventureros iban y venían del estadio, manteniendo informados a los líderes de los equipos, quienes a su vez se unían a otros grupos, formando escuadrones. Estos ya no estaban compuestos solo por roles específicos, ahora había de todo tipo: sanadores, tanques, buffers, voladores, magos, entre otros, todos preparados para una batalla impredecible.