No Apto para menores

Capítulo Diecisiete

Mentira tras mentira

La idea de que se refirieran a las personas como si fuesen objetos no me gustaba en lo absoluto, a pesar de que Laín no era de mi agrado, él no era un juguete como para que mi amiga lo quisiera. Además, ella no sabía la clase de chico que era, no podía permitirme que se relacionara con él, debía cuidarla.

Ella era la clase de chica que podía ligarse a quien quisiera, ya lo había hecho con anterioridad. Pero con Laín no, él estaba prohibido.

—Lis, lo siento, pero no puedes quedarte con él.

—¿Qué? ¿Pero por qué? Tú me acabas de decir que no tienes interés en él.

Pensé un poco antes de decir aquello, podía meterme en problemas más adelante y hacer que Laín me odiase por espantar a sus posibles prospectos, pero era lo mejor de momento y lo único que se me había ocurrido.

—Laín es gay —solté de golpe.

—¡Repite eso! —gritó mi amiga.

—Así como lo escuchas, Laín no tiene interés en las chicas y, antes de que termines con tu corazón destrozado, era bueno advertirte.

—¿Cómo es que tú lo supiste? —preguntó con desconfianza. Piensa en algo, Sofí, me dije a mí misma.

Escuché una conversación que tuvo mi madre con el Sr. Norbert, él se lo confesó. Recordé la foto que les tomé en el cine, me fijé y no se veía bien Eduardo, así que se la envié. Aunque era una mentira pequeña, me iría al infierno por estarle diciendo aquello.

—Bueno, de igual manera aún puedo hacerme amiga de él ¿no?

NO. Lis, debes alejarte de Laín.

Aunque realmente la pregunta que debía hacerme era... ¿Me preocupaba mi amiga o me preocupaba que Laín se fijara en ella?

—Por supuesto que sí. —Dudé un poco al decirlo, pero ella no lo notó.

—Bueno, nos vemos mañana en la escuela, tengo que colgar. Adiós, amiga.

Con todo lo que estaba pasando, se me olvidó por un momento que las clases iniciaban al día siguiente, yo no estaba preparada mentalmente para estar con Laín durante tanto tiempo en el mismo lugar. De alguna forma, su presencia en momentos me causaba problemas y con ello perdía la concentración.

El resto de la tarde me la pasé encerrada en mi habitación, no quería encararme con mi madre y mucho menos tener que darle explicaciones. Ella no se acercaría a mi habitación, en algunas cosas me daba mi espacio, pues sabía que tarde que temprano iría hacia ella sin que me presionara.

Por la noche, mientras preparaba mi mochila, el celular vibró.

<<Hola, pequeña>>

Lo agarré y vi el mensaje varias veces, indecisa si responder o no.

<<Hola, Laín>>

<<Mi suegra fue a la librería a hablar con mi abuelo y a preguntarme qué era lo que había pasado en su casa>>

Se refería a mi madre como su suegra, pero no éramos nada.

Tenía curiosidad de preguntarle si le había contado la verdad, pero no quería darle demasiada importancia, así que ignoré el mensaje, minutos después me entró otro.

<<Debes saber que, a pesar de que ya podía hablar, no le dije nada de lo que ocurrió eso te corresponde a ti>>

No podía creerlo, releí el mensaje un par de veces, apenas iba a agradecer cuando me llegó otro mensaje y al leerlo me di cuenta de que era demasiado bueno para ser verdad.

<<Claro está, Sofí, que mi silencio tiene un costo... No te olvides que si aún quieres que mantenga tu secreto, a cambio deberás hacer algo por mí>>

<<Ja! Tú estás loco, siempre intentas sacar ventaja de la situación, pero adivina qué, no pienso hacer nada por ti, eso debes tenerlo muy en claro>>

<<Aún temes que tus papás se enteren y, aunque el idiota de Eduardo es bueno... un idiota, él también se enterará y también tu amiga Allison>>

<<¿Cómo demonios supiste que ella era mi amiga...?>>

<<Yo lo sé todo, ;) no hace falta desvelar mi secreto... aunque el tuyo corre peligro si no cumples con lo que voy a pedirte.>>

No tenía idea de qué era lo que quería, pero de nuevo me daba la impresión de que no era nada bueno.

<<Ya te dije que no haré nada de lo que me pidas, deja de querer chantajearme>>

Ya que no me respondió en un buen rato, esta vez fui yo la que le escribí para dejarle las cosas en claro, por alguna razón sentía la necesidad de hacerlo.

<<Por cierto, no te acerques a mi amiga Allison, mantén tu distancia>>

<<¿Por qué? ¿Temes que me guste ella y me aleje de ti?>>



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En el texto hay: romance juvenil, secretos, apuestas

Editado: 03.02.2026

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