No desearás a la mujer de tu prójimo

1- El error mas hermoso de nuestras vidas

—Hola, mamá. ¿pasa algo?

Karla intuye que su madre le oculta algo, hay un breve silencio a través de la línea telefónica.

—Mamá, hola, ¿estás allí?

—Sí mi amor, es que no se como decirte esto. Tu padre hipotecó la casa y perdió el dinero en un mal negocio.

La noticia le impactó tanto que cayó sentada en el sillón.

—Eso quiere decir que si no le pagamos al banco nos quedamos en la calle—Añadió la joven.

—Sí hija es lo más probable, porque es mucho dinero y no tenemos tiempo.

Ella trató de tranquilizar a su madre mientras pensaba en una solución.

—Estamos en bancarrota todo el esfuerzo de una vida se fue por la borda, tu padre me ha decepcionado.

—¿Cuándo se cumple la fecha de pago?

—Mañana,lo siento pero tendremos que volver a Texas.

Karla no deseaba dejar la ciudad de Nueva York y le propuso a su madre alquilar un pequeño departamento.

La señora se opuso, no quería ser una carga para su hija y le dijo que buscaría un lugar para ella y su esposo en Texas.

La joven colgó el teléfono y se pasó la manos por los cabellos, estaba aturdida.

¿Ahora a tí qué te pasa?, tienes cara de funeral—preguntó Jimena.

—Mi papá se quedó en la ruina y se irá a Texas con mamá.

—Todo va a estar bien—Le dijo su amiga Jimena volviendo a su oficina.

El jefe de Karla la llamó.

—Siéntese Señorita Andrade, para mi es difícil lo que le voy a decir.

Su jefe luego de dar varios rodeos Prosiguió—El negocio no va bien, tengo que reducir el personal,lo siento aquí tienes tu liquidación.

Karla salió pálida de la oficina y su amiga Jimena le aguarda para preguntarle —¿Qué pasó?

—Me despidieron,lo que me faltaba.

—Tranquila, yo puedo cubrir el alquiler mientras consigues empleo. Vamos a casa.

Ella asintió en silencio y se fueron al departamento.

En el otro extremo de la ciudad se llevaba a cabo la boda del soltero más cotizado de la ciudad.

El hombre que cualquier mujer deseaba: Joven, guapo y millonario.

—Joseph Lombardi acepta por esposa a Gabriela Grimaldi para amarla hasta que la muerte los separe?

—¡Sí acepto!

—Gabriela Grimaldi ¿Acepta a Joseph Lombardi como tu esposo y compañero de vida?

Un silencio rotundo se apodera de la atmósfera. La iglesia está llena de invitados que han venido a presenciar la boda de este millonario.

El sacerdote repite la pregunta —¿Gabriela aceptas a Joseph como tu legítimo esposo?

—No lo acepto.

Joseph tenía los ojos llenos de lágrimas que le quemaban, un par de ellas corrieron libremente por sus mejillas.

—¡Perdóname!, pero no te amo —añadió ella.

Todos la vieron correr a grandes pasos, hasta que se perdió de vista.

El novio se quedó congelado, el rostro le ardía de la rabia contenida,camino sin mirar a los lados.

—Llévame a la mansión—Le ordenó a su chófer.

Al llegar rompió todas las cerámicas y arreglos de su domicilio todo lo que consiguió a su pasó lo volvió añicos.

—¿Por qué? —Ahogó un grito de dolor y se llevó las manos a la cabeza,estaba arrodillado llorando.

Los sirvientes los veían con lástima y de lejitos,subió a su habitación,se cambió de ropa y salió en su Ferrari.

—Sírveme un whisky seco—Le dijo al barman,se lo tomó en dos tragos y pidió otro, quería ahogar sus penas.

—Mujeres es lo que sobra, no voy a llorar mientras ella se revuelca con otro —Pensó Lombardi.

Las amigas de Karla intentan convencerla de ir un rato a la discoteca.

—No pensarás quedarte sola aquí —añadió Jimena, quien llegó al apartamento con otra chica.

—No tengo ánimo de fiesta vayan ustedes —agregó Karla.

—Es solo un rato a las doce nos regresamos ¡anímate mujer!

—Está bien, voy a darme un retoque y vuelvo.

—¡Ponte Guapa! —Le animó Diana.

En la barra un hombre mira a la pista de baile a un grupo de chicas que mueven sus cuerpos al ritmo de la música.

Una de ellas captó su atención era una flaca de cuerpo escultural y larga cabellera.

—¿Bailamos?—Le preguntó el caballero.

La atractiva joven aceptó —Sí por supuesto contestó tratando de disimular su sorpresa.

Al ritmo de una música estridente sus cuerpos se mueven de manera sensual.

—Bailas muy bien —Comentó ella.

—Tú lo haces mejor que yo.

—Te pareces a alguien —Añadió la joven.

—Es la primera vez que te miro, yo jamás olvidaría a una hermosura como tú.

—Mi nombre es Karla.

—Joseph Lombardi mucho gusto.

—Lo sabía, mi memoria no me falla eres el empresario que aparece todo el tiempo en las revistas.

—Eres hermosa ¿te lo han dicho?—le preguntó mirándola a los ojos,esa mirada arrolladora impactó a Karla.

—Todo el tiempo pero es la primera vez que lo oigo de una celebridad —La joven sintió un cosquilleo leve en el estómago y su boca reseca.

—No es para tanto,sólo soy un simple mortal —agregó él con suavidad.

—¿Me das un autógrafo? —dijo ella bromeando con inocencia.

—Mejor que eso te invito a mi mansión. Podemos seguir nuestra charla allá si quieres,no es obligatorio —Él pensó que ella era una mujer liberal.

—Debe ser hermosa tu mansión —comentó mientras pensó no tiene nada de malo,es Joseph Lombardi no es cualquiera se ve que es un caballero.

—Es enorme, ven conmigo —insistió él.

—Lo siento ando acompañada—agregó ella.

—¿De quién?, tus amigas se marcharon.

La joven volteó y en efecto las chicas se habían ido sin despedirse.

—Vamos a bailar ¿te parece? —preguntó él.

La música cambió a una balada romántica, los fuertes brazos de Joseph cubrieron a la chica.

—Me encanta tu perfume—agregó ella, entrecerrando los ojos para olerlo profundo.

—Gracias, vamos a la barra a tomar algo —Añadió el caballero.

Pidieron un servicio de ginebra con jugo de naranja.

Después que la botella se terminó bailaron como nunca y rieron juntos a Karla le pareció encantador.




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