No despiertes

Capítulo 1

Entro a  mi casa y llamo a mi tía Alice, pero no está, me muero de hambre, espero que me haya dejado comida preparada o al menos dinero para comprarla, digamos que mi tía no es fan de la cocina y por ello quiero decir que cocina horrible, el plato más decente que le ha salido, es un sándwich de jamón y queso, del cual el pan estaba quemado y tieso.

Abro el refrigerador y solo veo batidos verdes y un tarro de mermelada caducada, ruedo los ojos y veo una manzana apetitosa en el frutero, la cojo y me dispongo a encender la televisión mientras le doy un mordisco, al pasar los canales veo las noticias de un reportero que cuenta la manifestación que está habiendo a tan solo diez minutos de mi casa, según él, dice que la ha empezado una chica afroamericana.

Paro la imagen al verla a ella siendo arrestada por empezar una manifestación para salvar a los pingüinos.

Hay gente por todas partes, podría determinar que unos quince mil, también ambulancias y una que otra patrulla.

Dime que es broma por favor.

El reportero se acerca a ella con superioridad y ella sonriendo como una enferma mental grita hacia la cámara.

"¡Los delfines tienen derecho a no se exclavisados!"

"¡Y tampoco ha ser tóxicos!"

¿Ser tóxicos? Por favor cállate ya,dkgo para mis adentros

A lo lejos se oye a un hombre gritar "Activista loca".

Abro los ojos al ver que ella intentaba patear al hombre en su zona íntima. 
La verdad que yo concordaba con el hombre, estaba loca. 
suspiro y vuelvo a coger las llaves para irme de nuevo.

Enciendo el coche y conduzco a toda velocidad sin importarme las señales o semáforos hasta llegar a la comisaría.

Entro y voy directamente hacia la oficina donde veo a un policía colgar una llamada mientras murmura que los jóvenes de hoy en día no tienen respeto por la autoridad.

- Buenas tardes, quería consultar si se encontraba aquí Zoe Clark - le digo sonriendo.

- ¡Oh! sí, la chica de la manifestación, ahora mismo sus padres están aquí pagando una indemnización por alterar el orden público, usted puede esperar en la sala de espera, en un momentito saldrá. - dice cogiendo el café de su mesa.

-Muchas gracias - le digo para después sentarme en la sala de espera.

Mientras espero en la silla, veo al señor y a la señora Clark con cara de disgustados me levanto y me acerco hacia ellos.

- Abigail cariño como estás hace tiempo que no vas a casa- me dice la señora Clark

- si lo sé, es que he estado muy ocupada con los exámenes-le digo sonriendo.

El señor Clark se mantuvo en silencio, hasta que ve a su hija abrir una puerta y arreglarse los pelos con los dedos.

Inmediatamente nos mira y nos echa una sonrisa a modo de disculpa.

- Te espero en el coche - dice enfadado el señor Clark y se va sin ni siquiera despedirse.

La señora Clark me sonríe y mira a Zoe con cara de disgustada.

- Esta vez has sobrepasado el límite Zowanda Clark - dice cruzando los brazos para después ir  hacia la salida.

Zoe odia que le llamen Zowanda ella prefiere Zoe, sé que por dentro está ardiendo de rabia.

- ¿Los delfines? ¿enserio? - le pregunto rodando los ojos.

Ella es una influencer reconocida, por crear manifestaciones y debatir sobre las injusticias del mundo, pero nunca la habían detenido por ello, aunque claro está que está vez armó un gran barullo, tiene más de un millón de seguidores es obvio que al menos unos quince mil fueran a manifestar con ella.

- En mi defensa diré que ese reportero me tiene acosada, y exageró todo - dice ella perspicaz

- Zoe, ese reportero es tu ex novio, además, todos vimos tus gritos de histérica - digo llevándola hacia la salida

Ese reportero se llamaba Mike y era ex novio de Zoe creo que fue de los novios más tóxicos que ha tenido mi amiga, siempre le celaba e intentaba competir con ella, hace dos años Zoe le fue infiel con su mejor amigo y desde ese día Mike le ha declarado la guerra.

-¡¿Pero tú de que lado estás?! - dice ella entrecerrando los ojos

- Del de los delfines - digo burlona - Nos vemos mañana, tus padres te mataran si no vas ahora mismo con ellos - no te metas en líos - digo dándole un beso en la mejilla

- Eres una aburrida - dice yendo hacia el coche de sus padres.

- Al menos no soy una activista loca-digo riendo recordando como le llamo aquel hombre.

Se gira dramáticamente y me enseña el dedo medio, le saco la lengua.

Me siento en el coche y empiezo a observar el paisaje que hay a mi alrededor, increíblemente todo se vuelve muy curioso para mí,  los árboles tienen un tono que nunca había distinguido, el cielo tiene un azul que nunca había visto, las casas se vuelven más detalladas, cada cosa la veo con más intensidad y más definida que nunca, no sé que me está pasando pero me empieza a doler fuertemente la cabeza, suspiro y busco en la guantera de mi coche alguna pastilla que me pueda hacer efecto para el gran dolor de cabeza que tengo, no encuentro y cierro los ojos algunos minutos para después arrancar el coche e irme de nuevo a mi casa.

Una vez aparco, coincidocon mi tía en el portal le miro minuciosamente al ver que tiene los ojos rojos y el maquillaje corrido.

- Tía Alice, ¿que ha pasado? - le pregunto abriendo la puerta.

En realidad yo sé lo que ha pasado, seguramente que ha roto con algunos de sus cinco novios. No es nada nuevo.

- He roto con Mark -dice abriendo la puerta y acostandose en el sofá.

-oh que pena- digo apenada - pero... ese…¿cuál era? el empresario o el cirujano.

Imagino que estará toda la tarde llorando y viendo películas de amor, por lo tanto, le preparo una tila para que se relajé.

-Ninguno de los dos, es el piloto - dice ella disgustada mientras coge un pañuelo de su bolso.

No le digo nada y le entrego la tila, estoy acostumbrada a esta situación cada dos semanas viene llorando porque algunos de sus hombres la ha dejado, no quiero ser una mal agradecida ni hablar mal de mi tía, ya que ella ha sido la que me ha cuidado desde que mis padres murieron, pero creo que tiene un problema de dependencia emocional en cuanto hablamos de los hombres.




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