No despiertes

Capítulo 3

Salgo de mi última clase y le envió un mensaje a Zoe para decirle que no hace falta que me lleve a mi casa, iría en bus, hoy son uno de esos días que me apetece estar conmigo misma.

Me subo en el primer bus que veo y voy escuchando música durante el camino, no fue mucho tiempo apenas fueron veinte minutos.

Me bajo del bus  y veo a una señora que intenta pasar el paso de peatón, le ayudo y me da la gracias. Sigo caminando hasta llegar a un restaurante italiano llamado "𝑰𝒍 𝒓𝒊𝒔𝒕𝒐𝒓𝒂𝒏𝒕𝒆 𝑹𝒐𝒔𝒔𝒊" . Me llama la atención por la gran estrella brillante que tenían en la entrada. 
Entro y me viene un olor a pizza cuatro quesos, era la preferida de mi madre, le encantaba la comida italiana, papá en cambio la odiaba, eran tan diferentes y a la vez tan iguales, lo recuerdo perfectamente, los echo muchísimo de menos.

Me siento en una mesa alejada de las demás personas, no hay mucha gente, solo está una familia que están celebrando el cumpleaños de una de sus dos hijas, 
una pareja de ancianos y una chica que parece estar esperando a alguien.

- Buenas tardes señorita, bienvenida a nuestro restaurante - dice una señora de edad media entregándome la carta

- Muchas gracias,  pediré una lasagne y un zumo de naranja por favor.

Me sonríe y se va.

Observo el lugar detalladamente, nunca antes había estado aquí, era acogedor y amplio, el suelo y las paredes eran de madera, habían algunos cuadros que parecían ser cuadros abstractos con colores vivos, tenían cierta atracción, todas las mesas tenían un símbolo de una estrella dorada en la esquina, hacia la derecha había un cartel gigante cubierto de flores, parecía ser en honor a alguien, quizás el dueño que falleció , en general el sitio era bastante bonito y cómodo.

La camarera me entrega mi comida y le doy las gracias amablemente, al probarla me da un orgasmo de sabores, ¡Creo que es la mejor lasagna que he probado nunca! Está increíble.

Oigo el móvil sonar y lo cojo, es mi tía abi

- ¡ABIGAIL! ¡se puede saber donde estás! - dice gritandone al otro lado de la llamada.

- Vine a comer a un restaurante italiano hoy necesitaba estar sola, lo siento mucho tía Alice, se me olvidó enviarte un mensaje para avisarte

- Por el amor de dios Abi me tenias preocupada - dice suavizando la voz

- Tranquila tía, termino de comer y vuelvo a casa, además, hoy tendré una cita con Adam tengo que ir a prepararme - digo contenta recordandolo

- Me alegro de que tengas otra  cita con Adam, bueno, te dejo terminar cualquier problema me avisas, ten cuidado por favor -  dice y me cuelga

Desde que murieron mis padres, mi tía Alice se hizo cargo de mi, yo siempre le agradezco que me haya apoyado y ayudado en todo, ha sido unos de mis grandes apoyo, la quiero como si fuera mi hermana mayor, a veces pienso que perdió su juventud por tener que cuidarme.

Antes de el accidente de mis padres, ella siempre me decía que a sus veintiocho años estaría viviendo en los Ángeles y sería una actriz famosa de Hollywood, pero esta aquí cuidando de su sobrina huérfana.

Su sueño frustrado ha sido ser actriz, actualmente ella tiene una galería de arte, le encanta el arte y siempre le ha encantado, le va bastante bien, y agradezco eso ya que me ha podido consentir bastante gracias a ello.

Termino mi comida y voy hacia la caja para pagar la cuenta.

- Espero que le haya gustado la comida -  me dice la señora que me atendió antes

- Por supuesto, estuvo deliciosa - le digo entregándole una propina.

- Muchas gracias, tenga buen día

Le sonrio y me dispongo a ir hacia la puerta.

Miro el móvil y veo que son las cuatro de la tarde.

Mierda mi cita con Adam todavía no sé ni qué ponerme.

Derrepente me chocó con alguien y me voy a caer cuando esa persona me coge en brazos, alzo mi mirada y veo a un chico con ojos verdes, su mirada era intensa y fría, tenía el rostro endurecido e inexpresivo era increíblemente guapo, su nariz era perfecta, recta y fina, tenía unos labios sensuales, las pestañas eran negras y largas.

- Eres wow -digo y me doy un golpe mental por haberlo dicho en alto - no me contesta y  me suelta haciéndome que me caiga al suelo.

Me mira sobre el hombro y se va por donde vino.

Observo su cuerpo atlético mientras se va.

Confundida me levanto y voy hacia el bus para irme a mi casa.

Era un auténtico idiota por dejarme caer de esa forma tan brusca.

A lo largo del camino no paro de pensar en ese chico, algo en su mirada era atractiva he visto a muchos chicos con ojos verdes pero los suyos eran diferentes.

Al llegar a casa me da de nuevo otra vez fuertes dolores de cabeza, voy hacia la gaveta de la cocina para tomar un paracetamol, veo que mi tía Alice no está, seguramente fue hacer la compra y le escribo un mensaje de que ya llegué a casa.

Voy hacia el baño y me meto en el agua, mientras me ducho sigo pensando en ese chico ¿en dónde vivirá? termino de asearme y miro el armario, no sé que ponerme para la cita con Adam.

Opto por un vestido rojo, una chaqueta negra de cuero, y unas cuñas de color negro.

Veo la hora y ya son las cinco y media, rápidamente me ha hago una coleta y me pongo brillo y rímel.

Oigo la puerta abrirse, seguramente es mi tía Alice ya ha llegado.

- Abigail - me llama

Me echo perfume y voy a la entrada.

- Estas preciosa cielo - dice dejando las bolsas de la compra

- Gracias tía Alice, siento no ayudarte a colocar las cosas pero ya llego tarde a la cita con Adam-digo dándole un abrazo

- Tranquila, ve y diviértete - dice estrujandome los cachetes - mi pequeña ya no es tan pequeña - dice haciendo puchero.

- Aggg eres peor que la pareja cursi del parque.

En serio eran muy empalagosos.

Salgo por la puerta y camino hacia el parque el parque, está cerca de mi de mi casa y me vendrá bien hacer algo de ejercicio, puede ser que por no hacerlo me esté dando esos dolores de cabeza, estoy nerviosa creo que Adam por fin me va a pedir que sea su novia.




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