No digas su nombre.

Parte 1.

Desconozco mi nombre, desconozco mi paradero, siento un nudo en mi garganta y una presión en mi pecho, me cuesta respirar correctamente, ¿Dónde estoy? ¿Cómo me veo? ¿Me siento mal? ¿Estoy bien? son muchas las preguntas que ahora pasan por mi mente, siento calor, pero no encuentro luz.

- ¡Rápido! ¡Una ambulancia, no respira! - Sentí una voz a mi lado, pero lo único que distingui fue una silueta.

Luego.. todo fue silencio, un silencio efímero que me sacudio levemente, unos segundos despues sentí como mi pecho era oprimido por unas manos ¿Estoy muriendo?

No estas muerta.. no todavia.

Abri los ojos de golpe, trate de mirar en mi alrededor pero una luz me dejo atónita, cerre los ojos en busca de resguardar mi visión.

- Menuda suerte, esta viva.

Viva..

El doctor me explico todo lo sucedido, al parecer mi casa se incendió pero las autoridades no encuentran cual fue el inicio de este, por otro lado, no recuerdo nada, a mi mente no llega ningún recuerdo de aquel misterioso incendio ni nada antes de eso.

- Es normal que no pueda recordar nada jovencita, tuvo un fuerte golpe en su cabeza, por ahora debe descansar. - Hablo aquel hombre que hace unos minutos salvó mi vida, no creo que sea normal, al menos algo deberia recordar.

Todos se retiraron de la habitación, suspire pesadamente y cerre mis ojos, escuche el peculiar chillido de la puerta siendo abierta.

- ¿Olvido algo, doctor? - Cuestione aún con mis ojos cerrados, al no obtener respuesta abrí los ojos, pero me lleve la pequeña sorpresa de que en la habitación no habia nadie y la puerta estaba cerrada. - Juraría que escuche algo.. - Busque con la mirada por toda la habitación pero no encontre nada fuera de lo normal.

Gire quedando a espaldas de la puerta y me dispuse a conciliar el sueño.



Para cuando desperte ya era de noche, pude ver una gran luna que se reflejaba por la ventana, sonreí inconscientemente, ese pequeño momento de felicidad no duró mucho, ya que escuche unos pasos provenientes del corredor, era como si arrastraran los pies, la curiosidad no tardo mucho en invadirme e inmediatamente me asome por la pequeña ventana de mi habitación, recorrí el pasillo con la mirada, estaba oscuro así que no pude ver mucho, una enorme silueta aparecío frente a la ventana y me atraveso la puerta, fuí arrastrada por el pasillo hasta llegar a un pequeño balcón, la silueta me sujeto con fuerza y me lanzo.

- ¡No! - Desperté, me encontraba en el piso de la habitación, todo fue un sueño.. o más bien una pesadilla.

Trate de ponerme de pie, pero fui estampada contra el piso, una enfermera entro en la habitación y me ayudo a ponerme de pie y recostarme en la cama, Dios, las piernas me duelen. Una hora después el doctor me hizo unos exámenes, tenía las piernas llenas de morenotes y pequeños cortes, ¿Aquello no fue un sueño?

- Muy bien jovencita, ¿Podría decirme cómo se hizo esto? - ¿Qué hago? ¿Deberia decir la verdad?

Miente.

- Me caí cuando iba a tomar el ascensor.

- ¿Segura?

Si.

- Si.

- Si usted lo dice, puede regresar a su habitación. - No lo mire y salí de su consultorio, ¿Cómo es esto posible? Si esto fue por el balcón ¿Cómo termine en mi habitacion?

Keith..

Mi cuerpo contra el piso, fue lo último que recorde.

 

 

 

 



Mei.

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En el texto hay: misterio, suspenso, enfermedades mentales

Editado: 01.07.2018

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