No sabia lo que el sol me traería,
ni como el viento cambiaría mi andar.
La brisa fresca me acariciaba,
y las olas,en susurro, me hacian soñar.
El verano apenas comenzaba,
y en el aire flotaban promesas calladas.
Perdida en mi mundo sin saber,
que en ese rincón la historia ya comenzaba.
No sabía que ese sol brillante
traería la sombra de una despedida,
y que el verano con su calor ardiente
un corazón al mío uniría.