No era asi en los libros

Capítulo 2

En los libros siempre había pasos que seguir.
Y yo, como fan y hater al mismo tiempo, sabía exactamente cuáles eran. Los había leído tantas veces que podría recitarlos de memoria, aunque me negara a admitirlo en voz alta.

Si iba a tener mi historia cliché, tenía que hacerlo bien. Nada improvisado. Nada ridículo. Todo tenía que parecer natural, aunque no lo fuera.

Los pasos eran los siguientes:

Paso 1: la primera impresión

O el primer encuentro.
Esto era lo que normalmente pasaba en las historias: un encuentro casual, pero impactante. Chocar en el pasillo, derramarle algo encima por accidente, llegar tarde y sentarse justo a su lado.

Algo torpe.
Algo incómodo.
Algo que, sin querer, se quedara grabado.

Eso le daría su primera impresión de mí.
Y, con suerte, no sería tan mala.

Paso 2: tener una razón

Porque nadie habla con alguien sin motivo.
Eso sería raro.

Tenía que haber una excusa. Algo normal. Algo que no pareciera buscado.
Una tarea.
Un trabajo en grupo.
Algo obligatorio.

Así no parecería que lo elegí.
Así parecería que simplemente pasó.

Paso 3: conocerlo de verdad

En este punto, el chico malo dejaba de ser tan malo. Siempre había un trasfondo, algo triste o complicado que explicaba su actitud. Un pasado difícil. Problemas familiares. Algún tipo de herida emocional.

Eso me ayudaría a conocerlo mejor.
O al menos eso decían los libros.

En mi cabeza, el coprotagonista ya tenía nombre.

Derek.

Todo el mundo sabía quién era Derek.

Era el chico popular del colegio. El que llegaba cuando se le daba la gana. El que discutía con los profesores sin que le pasara nada. El que salía con chicas y no duraba más de una semana con ninguna.

Siempre había algún rumor nuevo.
Que se había peleado con alguien.
Que lo habían mandado a dirección.
Que esta vez sí lo iban a expulsar.

Nunca pasaba.

Decían que era porque su papá era profesor. Que pronto iba a ser director. Nadie lo sabía con certeza, pero sonaba lo suficientemente creíble como para explicarlo todo.

Además, Derek era muy guapo.
Y eso, siendo honesta, le daba un punto más a favor.

Paso 4: algo que no debería pasar

Después de conocer al rebelde, en las historias siempre pasaba algo que no estaba en el plan. Un momento íntimo. Un error. Un beso que no debía ocurrir.

Ese paso me gustaba más.
Porque ahí empezaba la acción.
Y porque, a partir de ese momento, ya no había vuelta atrás.

Último paso: ver qué pasa

Porque al final siempre pasa algo.
Siempre.

Y si no pasa…
entonces no era él.

Esos eran los pasos que tenía que seguir para conseguir mi historia.
Y aunque sabía que la vida real no funcionaba como los libros, no podía evitar sentirme ansiosa.

Por primera vez en mucho tiempo, tenía un plan.
Y estaba lista para ver qué pasaba.



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Editado: 03.01.2026

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