No eres mi primer amor.

Capítulo 42. Aterrizando en una nueva vida.

AARON.

Una parte de mí siempre se quedará con Sara. Le di lo mejor de mí y, aunque nuestra relación llegó a un final que jamás esperé, no tengo remordimientos. Siempre la amaré.

Quizás ella era la correcta, pero no en el momento adecuado. Sé que ahora su corazón late por alguien más, pero hubo un tiempo en que latía por mí. Si la vida decide volver a juntarnos, espero que sea para siempre. Espero que, cuando nos encontremos de nuevo, su corazón aún recuerde cómo latía conmigo.

Tal vez lo nuestro siempre tuvo que ser un amor a segunda vista... o, siendo más realistas, un amor a segundo choque.

Isabela, la chica que me recogió en el aeropuerto, me dejó en el hotel junto con mis horarios y toda la información sobre mis pasantías. Son solo dos años, y de alguna manera me reconforta saber que volveré antes de lo que imaginaba.

No puedo estar lejos de mi familia y mis amigos por tanto tiempo. No sé por qué pensé que serían tres años. Mi primer día de trabajo será dentro de dos días, así que tengo tiempo para explorar Bogotá y disfrutar de las maravillas que ofrece Colombia.

Pero por ahora, todo lo que quiero es descansar. Seis horas de vuelo pasan factura a cualquiera.

En cuanto cerré los ojos, las palabras de Sara comenzaron a repetirse en mi mente una y otra vez. Abrí los ojos de golpe y volví a intentar dormir, controlando mi respiración.

Pero cada vez que cerraba los ojos, la imagen de Sara junto a Marco aparecía sin permiso. Me levanté de inmediato y me dirigí al baño. Me lavé la cara y me miré al espejo.

No sé qué me pasa. Me cuesta respirar y mi mente me abruma con mil pensamientos.

Supéralo Aaron.

Cuando vuelvas a casa, ella estará en sus brazos no en los tuyos.

Mi subconsciente empieza a jugarme una mala pasada, abro la ventana y dejo que la fría noche me reciba, no tengo cigarrillos, olvide traerlos, eso me ayudaría en este momento, pero como no los tengo pienso en mi plan B.

A una llamada de distancia.

Tomé rápidamente mi teléfono y decidí llamarla, no espero que me conteste, pero su respuesta es casi inmediata.

—Me estás jodiendo, Aaron. Te acabas de ir hace un par de horas y ya la cagaste. ¿Qué hiciste? ¿Cómo te ayudo? —habló Norah desde el otro lado de la línea.

Al escuchar esa voz ya no puedo más y mis ojos se empezaron a cristalizar y el nudo en mi garganta se hacía más incontrolable, empecé a contarle todo.

—No puedo más, Norah —terminé—. Dime, por favor, que todo esto es mentira y voy por ella para no dejarla ir. Te lo ruego. Tú eres su mejor amiga... debes saber qué está pasando.

Su silencio fue lo peor.

—Como lo siento Aaron, yo no tengo ni idea del porqué de sus acciones, no quiso hablar conmigo.

—¿Que hice mal?—pregunté mientras una lágrima rodaba por mi mejilla, trague grueso—no fui capaz de preguntárselo, pero Norah por favor si hice algo mal, dile que me lo diga, yo puedo cambiar, puedo hacer las cosas mejor.

—Aaron no hiciste nada malo, es solo que no puedes controlar el corazón, no dejes que te afecte—comentó Norah.

—Como no me va a afectar si esa mujer es el amor de mi vida, creí que tomando el avión y alejándome de ella iba a ser suficiente, pero no lo es.

—Aaron, tienes que perdonar y dejar ir. No puedes comenzar esta etapa de tu vida con el corazón aquí y la cabeza allá —explicó mi pelinegra amiga—. Eres un hombre maravilloso. Vi cómo diste todo por mi mejor amiga, cómo la amaste con locura. Puedes estar tranquilo: hiciste todo bien.

Pasamos unas horas intentando calmarme y funciono mi respiración, poco a poco se fue volviendo más tranquila, escuchar a Norah al otro lado de la línea me ayudó bastante, después tomé una gran bocanada de aire y la solté.

—Gracias me siento mejor.

—Me alegra oírlo mocoso, sabes que si necesitas algo más llámame y te salvaré.

—Gracias, eres la mejor.

—No tienes que agradecer Aaron, estoy para ti siempre, te amo tonto.

—Y yo a ti tonta, adiós.

Ya más calmado, me volví a recostar y logré conciliar el sueño fácilmente, me sentí más relajado y mucho más tranquilo.

SARA

En cuanto él se alejó, los chicos se acercaban a mí, no pude evitarlo y les conté todo lo que pasó, tenía que desahogarme con alguien, todo esto fue simplemente demasiado para mí, como siempre mi hermano estaba bastante enojado conmigo por qué él me lo advirtió. Los obligué a guardar el secreto y si Aaron pregunta ellos no saben nada, es mejor así. Verlo irse fue una de las cosas más difíciles que he hecho, pero sé que él va a lograr grandes cosas. Después de tanto hablar del tema, el nombre del verdadero culpable vino a mi cabeza.

Marco.

La tristeza que habitaba en mí se convirtió en rabia.

¡Maldito imbécil! Lo dejé volver a mi vida con la esperanza de iniciar algo diferente y ser buenos amigos, pero el muy idiota se aprovechó de la situación. Aaron lo supo desde el principio, pero yo lo ignoré. Tuve que perder a Aaron para darme cuenta de que Marco nunca cambiaría, seguiría siendo el mismo imbécil de siempre.

Aaron...

Cómo me habría encantado escucharlo y no haberlo apartado. Pero ahí estaba yo, con mi estúpida creencia de que la gente cambia y mejora. Mientras volvía a casa, saqué automáticamente mi celular y busqué el número de Aaron. Cuando lo encontré, mi mente se debatió entre llamarlo o no, entre hablarle, pedirle perdón, contarle toda la verdad y rogarle que regrese. El impulso de marcar su número era fuerte, pero decidí contenerme.

Perdí el privilegio de llamarlo, de buscarlo, de rogarle. No quiero interferir en la nueva oportunidad que se le presentó. No puedo permitir que Marco arruine la vida de Aaron por mi culpa.

Cuando mi hermano estacionó el auto frente a la casa, estaba realmente enfadada. Durante todo el trayecto, solo pensaba en las mil y una formas en las que quería matar a Marco, lo que solo logró hacer que me enojara aún más con él. Mi hermano estaba a punto de apagar el auto, pero coloqué mi mano sobre la suya, deteniéndolo, lo que lo hizo mirarme de una manera extraña.



#9508 en Novela romántica
#2065 en Chick lit

En el texto hay: amor, amor adolescente

Editado: 04.03.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.