Un día como los demas, nada cambia, las voces de las personas cuando hablan, con diferentes acentos, tonos de voces y forma de habalar...
Algo....que no puedo hacer, tengo ganas de gritar muy fuerte, pero tengo miedo...de que el aparezca.
—Oye, oye despierta, ya casi llegamos—Me levante y lo primero que hice es mirar por la ventana, lo que vi era un sitio muy diferente de donde yo vivia, había gente pero no mucha, pero se veían muy diferentes a las personas que yo veo, el lugar era muy agradable, con árboles con naranjas, era bonito.
Sali del taxi y apareció alguien esperando, estaba muy lejos poco a poco se acercaba, cuando se acerco la pude reconocerla, ella era amiga de mi madre.
Era una señora de como unos 40 o 50 años, se veía mayor pero era muy hermosa, tenía un vestido largo muy hermoso de color rojo sangre y negro, tenía pendientes un collar y un accesorio en el pelo de una flor roja.
Tenía un niño rubio, más o menos le llegaba por el hombro a la señora, tenia una expresión nerviosa, también había...un niño?...una niña?...vale no, era bajito/a, con pelo corto, tenía un parche en el ojo derecho, pero su ojo era de color carmín rojizo muy hermoso,—MINA!!—grito la señora, cuando se acercó me abrazo con fuerza y me sonrió, esa sonrisa era tan calida que me recordó a mi hogar, antes de que se convirtiera en un desastre.
No la conocía bien, pero con solo al sonreírme me cayó bien,—COMO HAS ESTADO!!??, HAS CRECIDO UN MONTON!!—griro la señora, me incómodo un poco, la señora se dio cuenta y se disculpo.
Se presento como Loren, me dijo que tenía 51 años y que el niño rubio era su nieto llamado Noah y la otra persona Ramón, al parecer le gustaba que le llamaran así.
CONTINUARA.