No hables

Capitulo 3

Se escucharon gritos abajo y cristales rompiéndose, los niños salieron corriendo hacia abajo, rapidamente baje de la mesa y empecé a seguirles, cuando estábamos bajando me fijé que la puerta de la entrada estaba abierta y el pomo destruido.

Entre al salón y vi cómo a un señor alto y muy delgado, con la edad parecida de la de la señora, tenia una silla y estaba a punto de tirarse hacia Loren, por suerte Ramón se abalanceo sobre el, tiro la silla al suelo y sacó un arma rápidamente, pero no pudo usarla porque Ramón le dio una patada a la pistola.

De repente sentí como alguien me estiraba del pelo, unos hombres en traje entraron, nos agarraron y nos arrastraron a los cuatro a una camioneta, intenté luchar pero no podía, eran muy fuertes, nos ataron con cuerdas las manos y nos taparon la boca con un pañuelo que tenía algo que me hizo que me desmayara.

—Me duele mucho la cabeza—pense, abrí los ojos y levanté la vista, el sitio era como un almacén, estaba un poco oscuro y había neumáticos, herramientas y cadenas colgando en el techo y en las paredes.

Mire por los lados y estaban Ramon y Noah atados en unas barras de metal desmayados, intenté ir con ellos pero tenía las manos atadas con cadenas que salían de la pared, pasaron horas y por fin se levantó Noah, intento llegar a unos alicates que estaban un poco lejos, no pudo llegar a ellas y después de intentarlo muchas veces mas Ramón se levantó y dijo que le dolía el brazo.

—Cuando me abalancé sobre ese hombre la silla me dió en el brazo—dijo Ramón mientras se subía la manga y enseño un moretón como el tamaño de una manzana.

Se escucharon unos pasos que cada vez se acercaban más y más a donde estábamos, cuando los pasos estaban muy cerca de la puerta se escuchó unas llaves y un candado abriendose, —Como habéis dormido?—dijo el hombre,—Con los ojos cerrados, listo calisto—dijo Ramón, no sabía hablar tanto el español pero lo podía entender perfectamente, porque mi mama me hablaba aveces en español.

—En serio niño?, no todo el mundo duerme con los ojos cerrados, pero creo que para ti sería con un ojo cerrado—dijo el hombre mientras se hacercaba a Ramón, se quedaron viéndose un rato y de repente el señor le dio un patada a Ramón en la cara, Noah lo vio todo pero no decía nada, Ramón levantó la mirada y rapidamente le dio una patada al hombre en la pierna, eso le hizo caer al suelo.

Ramón sonreía como cuando nos vimos por primera vez, el señor se enefado y le dio una hostia a Ramón, se escuchó muy fuerte el sonido de la hostia que le dio a Ramón, de repente salió una silla volando desde la puerta y le da al señor, Ramón gira la cabeza hacia la puerta y su sonrisa era de oreja en oreja.

CONTINUARA.



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En el texto hay: humor, cambiodevida, trauma infancia

Editado: 11.01.2026

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