—Ay que cansada estoy— dijo Loren,—Ya llegaste?— dijo Alex,— no me e ido—respondio Loren con una voz burlona,— me voy a dar un baño—dijo Loren mientras subía las escaleras.
Pasamos un buen rato comiendo, paso tanto tiempo que ya estaba amaneciendo, Ramon y Noah se estaban preparando para ir al colegio, Ramon iba a sexto de primaria (ella entraba a las 9 de la mañana) y Noah a primero de la ESO ( el entraba a las 8 de la mañana), iban al mismo colegio.
Loren me dijo que me cambiara, que íbamos a ir que a las 9 nos iríamos con Ramon al colegio a sacarme la matrícula, cuando llegamos a la entrada había un montón de niños pequeños y un poco más mayores, la puerta se abrió y todo los niños entraron desordenadamente, se iban a una puerta grande que creo que era el patio, nos fuimos a la oficina del director y me hicieron la matrícula.
Cuando salimos me fijé que estaban en el patio los niños, eran muchos, pero pude reconocer a Ramon perfectamente, estaba saltando charcos con una sonrisa de oreja a oreja, la gente le miraba raro pero no le importaba, seguía a su bola, me recordaba a un golden retriever, cuando era pequeña tenía uno de esos perros, éramos mejores amigos, no nos separábamos, el secretario nos hizo tour por el colegio y me enseñó en que clase iba a estar, iba ir a segundo de la ESO, un curso mas que Noah, cuando llegamos a casa directamente fuimos a algunas tiendas para comprar material escolar.
Al día siguiente me despertó Noah a las 6:39 de la mañana y me dijo que me preparara para clase, me levante y fui a cambiarme en el baño, subí otra vez a la habitación pero me fijé que Ramon estaba despierto,— Buenos días— dijo con la sonrisa que ponía siempre, le salude con la mano y me fui a la habitación a preparar la mochila,— Vamos Mina, es hora de irnos— dijo Noah, me giré para verlo y me dio un bocadillo y zumo,— toma aquí tienes el almuerzo de hoy, le hice una reverencia (forma de decir gracias en Japón), Noah sonrío y nos fuimos al colegio.
—En la clase de hoy vamos atener una alumna nueva, se llama Mina— dijo el profesor de la clase, el profesor sabía que soy tímida y no me gusta hablar, así que el mismo me presento.
Las clases pasaban y pasaban hasta que por fin llegó la hora del patio, todos bajamos con nuestros almuerzos, habían bastantes adolescentes raros en el patio, no era tan grande el patio, pero la mayoría de las personas se ponían en una parte específica, así que yo me fui a la otra parte, me senté en el suelo y me puse mi capucha, le iba a dar un mordisco, cuando de repente alguien me quita muy bruscamente el bocadillo de las manos y me lo tira encima, me bajo al capucha bruscamente y me derramó zumo de fresa.
CONTINUARA