No hables

Capitulo 8

Estaba sentada en la mesa donde yo vivía en Japón, estaba comiendo con mis padres, no podía recordar la cara de mi madre, pero si pude ver la cara de mi padre, parecía enfadado, derrepente se levanta y se va a la cocina por algo, mi madre se levanto rápidamente y fue detrás de él.

Mi padre tambaleaba cuando andaba, me quede ahí sola, estaba ahí sentada escuchado como mi padre gritaba, quería gritar, pero cuando lo iba a hacer la habitación se estaba volviendo negra, me iba a levantar, pero salieron manos del suelo que me tocaban las piernas, salieron más y me tapaban la boca, habían ojos por todas partes.

Las manos dejaron de ser negras y se convertirían en unas manos parecidas a la de mi padre, me fijé que los ojos de las paredes se parecían a los de mi madre, forceje y pude salir de todas esas manos, corrí a la cocina y ahí estaba mi padre solo en el suelo arrodillado, tenia una nota en la mano, iba a decir algo pero empezó a salirme sangre de la boca, caí de rodillas al suelo y vi que mi padre estaba delante mío con un cuchillo lleno de sangre en la mano.

Empece a ver borroso y escuchaba como alguien me llamaba.

—Mina, mina, MINAAA, levanta ya—, abrí los ojos rápidamente, — Por fin levantas, vamos tenemos que prepararnos para ir a clase— dijo Noah con el pelo todo desordenado y con ojeras.

Cuando salimos de casa escuché algo en unos arbustos, Noah se acercó para ver, pero ahí no había nada, me lo habré imaginado, hay por fin es la última hora, me quiero largar ya a casa, de la mesa se me callo un lápiz, cuando lo iba a agarrar, derrepente me cae una botella en la cabeza, — Ay lo siento mucho, no quería darte— dijo una chica que tenia al lado mía, que raros son mis compañeros de clase, hacían muchas cosas raras como ponerse a pelear en clase de broma y las chicas se pegaban en medio de la clase, eran todos raros.

Cuando salí de clases estaba Alex ahí me fijé bien y llevaba un lunar debajo de su ojo izquierdo, no me había dado cuenta que tenia un lunar, me hacer que a él y me dijo que le siguiera, fuimos al coche y ahí estaba también Noah y Ramon, entre y me dijeron que teníamos que recoger algo importante, me pareció bien, estuvimos unas horas conduciendo y estaba atardeciendo, nos desviamos de la carretera y nos metimos por una carretera que estaba vacía.

Estábamos todos muy tranquilos, pero esa tranquilidad no duró mucho, otro coche apareció repentinamente y se choco con nuestro coche.

CONTINUARA



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En el texto hay: humor, cambiodevida, trauma infancia

Editado: 01.02.2026

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