Llegue a mi habitación y me tumbé en la cama, estába mentalmente agotada, cuanta información e procesado en una sola hora, que sueño tengo, empecé a cerrar los ojos lentamente hasta acabar dormida.
Abrí los ojos de nuevo pero no estaba en la habitación, no veía nada todo estaba a oscuras, mire a mi alrededor y vi un punto brillante de lejos, me levante y fui hacia el punto brillante, mientras más avanzó el punto se volvía más grande también siento mi cuerpo más pesado.
Mi cuerpo pesa mucho parecía como si muchas personas estuvieran en mi espalda.
—Mina, estás ahí?— se escuchó una voz femenina y dulce desde la luz brillante, quiero avanzar pero no puedo levantarme del suelo.
Algo me está tocando el brazo, lo está sacudiendo.
—EEEEEEEEYYYYYYYYYY levántate ya, es hora de ir a clase—dijo Noah cuando abrí los ojos, mire al techo y di un suspiro.
Debería contarle a Loren lo de mamá?, no se si debería decirlo, pensé mientras miraba la ventana de la clase, todos están levantándos ya que es el cambio de clase y el profesor no llega, todo es muy ruidoso, ojalá ya acabe el día.
—Por fin en casa—dijo Noah con una voz desesperante.
—Por fin volvéis—dijo Kim-ho que venía hacia nosotros—A Loren se le olvidó decir que el día que haremos la operación "Vomitos de purpurina" va a ser este sábado—.
Aún no me creo que le hallan puesto ese nombre, estas personas son muy creativas al elegir nombres, parecen diccionarios con piernas.
Me senté delante de la ventana y sentí que alguien me observaba, desde que vine aquí parece que alguien o algo me está espiando, el único momento en el que no me sentí a servida fue cuando fuimos al sótano, tal vez debería pasar más tiempo ahí.
Los días pasaban volando y un día antes de ese día me llamaron y me entregaron una máscara blanca, que solo te tapaba los ojos y tenía orejas de gato.
—Si quieres te la puedo personalizar—dijo Ramon.
"Me gustaría que fuera de panda rojo" escribí en una papel.
—Vale mañana por la tarde te lo daré ya echo—dijo Ramon sonriendo.
Por fin llego el día, estaba nerviosa, la operación era esta tarde, lo único que tengo que hacer es seguir el plan, no es tan difícil.
—Toma—dijo Loren dandome un walkie-talkie.
Me quede viéndolo y dándole vueltas por un rato.
—Decóralo como quieras, todos decoramos nuestros walkie-talkis para así reconocerlos mejor—dijo Loren mientras se iba por el pasillo.
—Vamos, tenemos que salir ya!—dijo Loren, mientras nos esperaba afuera en el coche.
CONTINUARA......