—¿Qué haces aquí? —preguntó él tratando de evitar el tema— creí que estarías con Irina hasta tarde.
—¿Necesito permiso para venir a la casa de mi prometido? —la mirada fría de ella le puso los pelos de punta a Chad— ¿entonces cúando piensas responder a mi pregunta?
—Yo... fui a tratar algunas cosas que tenía pendientes con algunas personas —Morell no pareció creerse del todo sus palabras.
—Eres muy malo mintiendo... antes lo hacías muy bien, pero ya no eres tan bueno —en su interior algo le decía que él le estaba mintiendo aunque estaba tratando de no tener una reacción exagerada, después de todo probablemente no era nada grave.
—¿Por qué te ocultaría cosas a ti? —sabía que ella había notado lo nervioso que estaba, por lo que sólo había una cosa que hacer, y eso era, negarlo todo hasta la muerte.
—Sé que no me ocultarías nada que fuera importante... después de todo no es como si te estuvieras reuniendo con el As de Picas a mis espaldas —ella lo había dicho de manera irónica, pero por la reacción de Chad supo que había dado en el clavo— ¿verdad?
—Querida... —su voz de pronto había comenzado a temblar y sus manos a sudar, lo cual era muy raro en él, pues como capo de todo un país esas reacciones eran consideradas características de alguien débil.
—Dime que no te reuniste con él, Chad Davies —Morell levantó un poco la voz aunque eso era lo último que quería hacer.
—No me reuní con él... ¿de qué tendría que hablar con Calvin? ¿para qué nos reuniríamos? —Morell le dio un golpe a la mesa mientras se levantaba, estaba furiosa.
—No recuerdo haberte dicho que el alias del As de Picas es Calvin —sus ojos estaban a punto de arder, ya no podía ocultarlo, ahora las cosas se pondrían intensas— entonces explícame ¿cómo es que sabes eso?
—Querida, no es lo que crees —Chad nunca se habría imaginado en una situación así, era como si lo hubieran descubierto siendo infiel.
—¡Que no es lo que creo! —estaba completamente fuera de sí misma— ¿qué demonios tienes que hablar con él? debió ser muy importante para que ignoraras mis llamadas y trataras de ocultármelo.
—No ignoré tus llamadas, dejé mi celular en el auto y no vi tus llamadas —Morell negó con la cabeza y él sintió una punzada en el corazón.
—No quiero tus excusas... no me sirven de nada... ya veo de qué eres capaz —estaba decepcionada sintió deseos de salir corriendo, pero se resistió.
—Estoy de tu lado y sabes que siempre lo estaré, no es necesario que dudes de mi de esa forma —él reconocía que había estado mal haber hecho las cosas a espaldas de ella.
—Si estuvieras de mi lado no te reunirías con él, si estuvieras de mi lado lo habrías matado y me hubieras traído su cabeza, si estuvieras de mi lado no serías tan cruel y no me hubieras ocultado todo eso desde el inicio —Chad bajó la mirada al ver que ella en cierta parte tenía razón— no quieras verme la cara de estúpida, Chad Davies —Morell iba a salir de la habitación, pero él la detuvo.
—¿Dices que soy cruel por ocultarte las cosas? —él la miró fríamente— Lo dice la persona que me abandonó por dos años bajo la excusa de que yo era un mafioso, siendo que es mucho más peligrosa de lo que yo seré en toda mi vida... ¿Tienes el valor para decirme que te oculté cosas? No seas hipócrita Morell, por favor —aquello había dolido y él lo sabía— estoy tratando de ayudarte a ganar, así que soy la última persona de la que deberías sospechar... deberías ser consciente de eso por lo menos.
—En ningún momento dije que te había dejado por ser un mafioso ¿Y quién te dijo que necesito tu ayuda? —se soltó bruscamente del agarre de él y lo encaró con furia— si desde el inicio no te pedí ayuda... es porque no la necesito... para ser más exactos... no te necesito para ganar esta guerra.
—Estoy sacrificando recursos y hombres por ti ¿y así es que me respondes?...
—Nunca te pedí que hicieras nada por mi, Chad Davies, todo lo hiciste por voluntad propia, y te abandoné por dos años porque fue algo necesario... aunque pensándolo bien, de no haberlo hecho... en este momento podría verme muy sexy con un ramo de flores parada frente a tu tumba —lo miró de arriba hacia abajo y levantó una ceja—, pero sería un desperdicio darle esa carne a los gusanos.
—Morell Smith, no creí que fueras ese tipo de mujer...
—Soy quien soy, ahora lo sabes —se quitó el anillo de compromiso del dedo y lo dejó caer al piso— y espero que no lo olvides, ahora vete al demonio, Chad Davies.
—Morell...
A pesar de los llamados de él, Morell no se detuvo y siguió caminando hasta llegar a su auto y salir de aquel lugar con un nudo desagradable en la garganta; Chad por su parte estaba furioso, se arrancó de un tirón la corbata y la tiró al piso para luego gritar totalmente frustrado.
William, temió por un momento que Chad cayera en el mismo ciclo de autodestrucción del pasado al ver el anillo de compromiso tirado en el piso. Morell iba totalmente en serio y su amiga y hermana lo sabían, así que no intervinieron en el asunto, sabían bien que mientras más insistieran, peor sería para su prometido.
Los días pasaron y aunque seguían en contacto; por insistencia de él, bajo la excusa de que necesitaban terminar la guerra lo antes posible, ninguno se había disculpado por lo ocurrido, lo cual hacían que ella se enfadara cada vez más.
As, Giano y Chad estaban reunidos para planear algunas cosas que harían en poco tiempo; Morell e Irina tuvieron que ausentarse por el trabajo en Bio Enterprise.
—¿Está todo bien? —preguntó Giano al ver que Chad estaba distraído.
—Conozco esos síntomas —dijo As con una sonrisa en el rostro— estás así por la Reina de Corazones ¿no es así?
—Si, discutimos por una tontería, pero ella lo tomó terriblemente mal —admitió él luego de lanzar un suspiro cargado de cansancio.
—¿A qué le llamas tu una tontería? —As parecía intuir lo que había pasado.
—Lo que pasa es que Calvin me citó y nos reunimos, pero no le informé, entonces se enfadó mucho y me dijo que no necesitaba mi ayuda y cosas así —ante los ojos de él no era un asunto demasiado grave, pero al ver las expresiones serias de As y Giano comenzó a dudar.