No me llames princesa (1)

Capítulo 16

MALENA

Estoy sentada haciendo los deberes de la clase de traducción cuando me suena el móvil. Lo cojo rápidamente, desesperada ya porque la condenada de mi amiga no aparece.

Miro la pantalla: es un mensaje de la policía.

"Buenas tardes, señorita Malena Sofía Benítez. El otro día habló con uno de nuestros agentes y nos pasó su caso. Queremos informarle que, dado que hemos investigado un poco y su amiga Clarissa sigue sin aparecer, pondremos en marcha un equipo de búsqueda para dar con ella.

Un saludo."

-¡Por fin! -digo, soltando el aire con alivio.

Mi madre entra en mi cuarto.

-¿Pasa algo, hija?

-No, nada, má... —respondo, intentando sonar tranquila.

Ella me sonríe, pero de repente su expresión cambia.

-Che, una cosa... -dice, más seria-. ¿Por qué Clarissa no viene a casa últimamente? -me mira preocupada-. ¿Se pelearon?

La miro con los ojos vidriosos.

Y ahí ya no puedo más.

-Clar... -mi voz se quiebra-. Clar... h-ha desaparecido... d-desde hace unos días...

Mi madre se acerca rápido y me abraza como puede, porque sigo sentada en la silla.

-L-la extraño... mamá...

Siento algo mojado en mis manos. No soy yo. Son sus lágrimas.

-Ay, mi amor... ¿por qué no me lo dijiste antes? -dice con la voz rota.

-N-no quería preocuparte... por si no era... nada...

-Pero, che... -se detiene, respira hondo-. Clarissa es igual de importante para las dos...

Se le escapa un sollozo.

-Es como... una segunda hija para mí...

Y a partir de ahí, todo se vuelve un mar de lágrimas.

&&&

Pasa una hora y, cuando estamos más calmadas, le cuento a mi mamá que ya fui a la comisaría a denunciar la desaparición de Clarissa y que hoy me avisaron de que van a poner en marcha un equipo de búsqueda.

-Me parece muy bien, hija... -me acaricia el pelo-. Sos una buena amiga.

-Gracias, má... -susurro.

-No es nada, mi amor -me da un beso en la frente y sale de la habitación.

Después de que mi madre salga, me pongo ropa de deporte para ir al gimnasio.

&&&

Llego a casa cansada y con unas ganas tremendas de ducharme.

-Mamá, ya llegué -digo entrando a la cocina.

Cojo un vaso y me sirvo agua fresca.

-¿Mamá? -la llamo, pero no contesta.

Reviso la casa y cuando entro en su cuarto veo una nota.

"Me toca turno de noche en el hospital. No me esperes despierta y descansá. Un beso enorme, Mimi."

Bajo de nuevo a la cocina, termino el agua, subo a mi cuarto, me ducho y guardo la nota en la caja donde están todas las notas que mi mamá me escribió a lo largo de los años.

Me acerco a la ventana y miro el paisaje nocturno con una mirada nostálgica.

-Clar... ojalá vuelvas pronto...

Y sin darme cuenta, el cansancio me vence.

Me meto en la cama y me duermo.



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En el texto hay: secuestro, mafia, humor

Editado: 17.08.2026

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