MALENA
No lo banco más.
De verdad, no lo banco más.
He movido cielo y tierra buscando a Clarissa y nada. Ni una pista. Ni una llamada. Ni un mensaje. Como si se la hubiese tragado la tierra.
La poli dice que sigue en la búsqueda. "Sin novedades", "sin avances", "paciencia".
¿Paciencia? ¿Cómo querés que tenga paciencia si mi mejor amiga desapareció?
Me tiro en la cama y me tapo la cara con el brazo.
-Qué desastre todo...
Se abre la puerta.
-Mi amor... -dice mi mamá entrando despacito-. ¿Querés que te traiga algo para comer?
-No, mamá... gracias igual.
-¿Segura? Tenés que comer algo, si no cuando Clarissa te vea así te va a retar.
Me río un poco, sin ganas.
-Sí... capaz me mata antes de retarme.
Mi mamá me mira con una sonrisa triste.
-¿Un vasito de leche entonces?
-Sí... eso sí.
-Asi te quiero.
Antes de salir me mira otra vez.
-Te quiero, ¿sí?
-Yo también, mamá.
Se va.
Y el silencio vuelve.
Otra vez ese silencio de mierda.
Me giro en la cama.
-Che, Clar... ¿dónde estás?
&&&
MALENA (15 años)
-¡Leni! ¡Leni, ven aquí!
-¿Qué quieres ahora...?
-He descubierto algo importante sobre la vida.
Me acerco despacio, mirándola con sospecha.
-Si es otra pavada, me voy.
-No es una pavada. Es ciencia.
Se cruza de brazos, re seria.
-Bueno, a ver.
Señala el banco del patio.
-He comprobado que si te sientas aquí, exactamente aquí, el viento te da mejor en la cara y te vuelves más inteligente.
Parpadeo.
-Eso no tiene sentido.
-No lo sabes. No eres viento.
Suspiro y me siento igual. Porque ya sé cómo termina esto.
-¿Y ahora qué?
Saca un bocadillo de su mochila.
-Experimento dos: si compartes comida, sobrevives más tiempo en la vida.
-Eso sí que no es ciencia.
-Es Clarissiencia.
Me río sin querer.
Ella me mira satisfecha, como si hubiera ganado algo importante.
-Te estás riendo, eso significa que tengo razón.
-No. Significa que estás loca.
-Lo mismo.
Me da medio bocadillo.
-Toma. Para tu supervivencia.
-Gracias, doctora Castellón.
-De nada, alumna favorita.
Nos quedamos ahí, comiendo tranqui, como si el mundo no existiera.
Por un rato... es todo bastante simple.
Hasta que se queda mirando el cielo.
-Oye, Leni.
-¿Qué?
-Cuando sea famosa, no me olvides, ¿eh?
-¿Famosa de qué?
-No sé. De algo importante. Tipo... reina del caos.
Me río.
-Eso ya sos.
Me mira de reojo.
-Entonces tú serás mi consejera oficial.
-No quiero ese laburo.
-Demasiado tarde.
Se levanta de golpe.
-Bueno, misión cumplida. Salvamos el mundo hoy.
-¿Qué mundo?
-El nuestro.
Y se va corriendo sin explicar nada.
Yo me quedo mirando el banco.
Con su medio bocadillo en la mano.
&&&
Abro los ojos de golpe.
Tengo la cara mojada.
Me seco rápido, como si alguien me hubiese visto.
-Estás loca... -murmuro, pero me río un poco para no quebrarme.
Editado: 24.08.2026