MALENA/CLARISSA
MALENA
No sé cuánto tiempo llevo mirando la dirección en el móvil.
Pero ya me la sé de memoria.
Como si eso ayudara a algo.
Camino demasiado rápido.
Demasiado lento a la vez.
Es una sensación rara, como si mi cuerpo no estuviera de acuerdo con mi cabeza.
Las calles no ayudan. Nada ayuda. Todo es demasiado normal para lo que estoy a punto de hacer.
Resoplo.
-Qué idiota... -murmuro sin darme cuenta.
Y sigo andando.
El edificio aparece delante de mí. Normal. Demasiado normal. Eso es lo peor.
Me paro.
El corazón hace algo raro, como si hubiera olvidado cómo latir en orden.
Subo los últimos pasos. Uno. Dos. Tres.
Y me quedo delante de la puerta.
Mano en el aire. No toco. Todavía no.
Porque de repente pienso:
¿y si esto no es como lo esperaba?
¿Y si sí?
¿Y si no?
Resoplo otra vez. Qué desastre.
Y entonces toco.
Toc toc toc.
&&&
CLARISSA
Escucho la puerta.
Y no sé qué me pasa, pero mi cerebro deja de funcionar un segundo.
Solo un segundo.
Luego vuelve peor.
Me levanto tan rápido que casi tiro la manta.
Braddie me dijo "sin correr".
Me da igual.
Corro un poco. Solo un poco.
Llego al pasillo.
La puerta.
Ahí.
No.
No.
No puede ser.
Me quedo quieta.
Y entonces la veo.
&&&
MALENA
La puerta se abre.
Y el mundo se detiene de una forma ridícula.
Porque no es como la imaginé.
Es peor. Es mejor. Es todo a la vez.
Ahí está.
Clarissa. Despeinada. Con cara de "he sobrevivido a algo absurdo".
Y me mira.
Como si no fuera real.
Como si fuera una mala idea del universo.
Trago saliva.
No sé qué decir.
No me sale nada inteligente.
Solo:
-...hola.
Qué brillante, Malena. En serio.
&&&
CLARISSA
La veo.
Y me entra risa. Pero no de humor. De shock. Porque es ella.
Es ella.
Es Leni.
Mi Leni.
Y está ahí. De verdad. No en recuerdos. No en mi cabeza. No en sueños raros con techos. Está delante.
Y yo...yo hago lo único lógico:
-...¿qué te hiciste en el pelo?
Silencio.
Y luego:
Nos reímos. Las dos. A la vez. Como idiotas.
Y en el segundo siguiente ya no pienso.
Solo voy.
La agarro.
Y la abrazo.
&&&
MALENA
El impacto me deja sin aire.
Literal.
Sus brazos. Su fuerza. Su olor. Todo.
Y de repente se me cae algo dentro del pecho.
Algo que llevaba demasiado tiempo aguantando.
No sé cuánto tiempo estamos así.
Podrían ser segundos.
Podrían ser horas.
Solo sé que no quiero soltarla.
&&&
CLARISSA
La tengo.
La tengo.
Y mi cerebro decide oficialmente rendirse.
Porque esto era lo que faltaba.
Esto.
Y no me importa si queda raro.
Si queda intenso.
Si queda ridículo.
Solo digo:
-Te odio.
Y la aprieto más fuerte.
&&&
MALENA
Me río.
Porque claro.
Es Clarissa.
Y aunque el mundo se haya roto un poco...ella sigue siendo ella.
Y eso, de alguna forma absurda...lo arregla un poco.
&&&
CLARISSA
Me separo un poquito. Solo un poco.
La miro.
Y ahí me doy cuenta. Está igual. Pero no igual. Más cansada. Más real. Más todo.
Y joder.
Se me escapa:
-Te extrañé.
Y eso ya no es broma.
&&&
MALENA
Me quedo quieta.
Y luego asiento.
Porque si hablo ahora...me rompo.
Y solo digo:
-Yo también.
&&&
CLARISSA
Vale.
Ok.
Bien.
Esto es oficial. Estoy en problemas.
Porque quiero llorar.
Y reír.
Y quedarme aquí.
Y no moverme nunca.
Pero sobre todo:
-Ya no te vas otra vez, ¿no?
&&&
MALENA
La pregunta me atraviesa.
Y no tengo respuesta fácil.
Pero igual digo:
-No lo sé.
Porque es verdad.
Pero luego añado:
-Pero ahora estás aquí.
Y eso parece suficiente.
&&&
CLARISSA
Sí.
Eso.
Eso es suficiente.
Por ahora.
&&&
MALENA
Y por primera vez en mucho tiempo...no me quedo mirando el techo.
&&&
CLARISSA
Y por primera vez en mucho tiempo...no necesito inventarme ni refugiarme en recuerdos.
Editado: 24.08.2026