No me llames princesa (1)

Capítulo 79

DAMON

El despertador suena a las seis.

Aunque en este caso, no ha servido de nada.

Ya llevaba varios minutos despierto.

Me incorporo sin prisas.

Me visto con la ropa de entrenamiento.

Bajo al gimnasio.

Todavía no hay nadie.

Perfecto.

Empiezo con carrera. Después pesas. Luego saco. Otra vez. Y otra. El cuerpo acaba moviéndose solo. Es la cabeza la que no deja de trabajar.

Sebastián. Malena. Pamela. Brad. Clarissa.

Todo gira demasiado deprisa.

Lanzo otro golpe contra el saco. Esta vez más fuerte.

No cambia nada.

Nunca cambia.

&&&

Cuando termino, la camiseta está completamente empapada.

Subo a mi habitación.

La ducha caliente me sabe a gloria.

Me cambio y me pongo una camiseta negra, vaqueros oscuros. Lo de siempre.

Estoy terminando de abrocharme el reloj cuando llaman a la puerta.

-Adelante.

Clark entra. Lleva la misma cara de siempre. Serio. Pero hoy hay algo distinto.

-Pamela te espera.

-¿Dónde?

-En su despacho.

Asiento.

-¿Brad?

-Ya está allí.

Eso significa que ya ha empezado.

&&&

El despacho permanece en silencio cuando entramos.

Pamela está junto a la ventana.

Brad revisa varias carpetas.

No levantan la vista hasta que Clark y yo cruzamos la puerta.

-Buenos días -dice Pamela.

Nadie responde. No porque seamos maleducados. Porque ninguno ha venido a hablar del tiempo.

Pamela señala la mesa.

-Sentaos.

Lo hacemos.

Delante hay un plano.

Reconozco el edificio inmediatamente.

Brad desliza una carpeta hacia mí.

-Los últimos cambios.

La abro.

Han modificado dos accesos.

Tres horarios.

Y un punto de extracción.

-Menos exposición -dice Brad.

-Asumo que no ha sido casualidad.

-No.

Pamela toma la palabra.

-Sebastián ha cambiado parte de sus desplazamientos.

-Hemos tenido que hacerlo nosotros también.

Clark observa el plano.

-El margen sigue siendo pequeño.

-Suficiente -responde Pamela.

-Siempre que nadie improvise.

Todos entendemos lo que significa.

En una operación así...

Improvisar mata.

Pamela cruza los brazos.

-La fecha queda confirmada.

Nadie pregunta cuál.

Porque todos la conocemos.

Solo faltaba que ella la pronunciara.

-La próxima vez que estemos los cuatro en esta habitación...

Hace una pausa.

-...Sebastián habrá dejado de dirigir esta organización.

El silencio pesa unos segundos.

Clark rompe el primero.

-¿Y si se adelanta?

Pamela lo mira.

-No lo hará.

Brad no parece convencido.

Yo tampoco.

Pero nadie discute.

Pamela recoge las carpetas.

-Repasadlo todo otra vez.

No admito errores.

&&&

La reunión termina media hora después.

Clark vuelve con Pamela.

Brad y yo salimos juntos.

El pasillo está vacío.

Durante un rato ninguno habla.

-Tienes mala cara -dice al final.

-La tienes tú peor.

-Asumo que eso es un cumplido.

-Lo es.

Seguimos caminando.

-¿La has visto?

Sé perfectamente de quién habla.

-Sí.

-¿Cómo está?

-Bien.

Hace una pausa.

-O eso intenta aparentar.

Brad asiente.

-Clarissa también aparenta demasiadas cosas.

-Eso hace.

Nos detenemos junto a la salida.

Brad mete las manos en los bolsillos.

-Cuando esto termine...

No acaba la frase.

-¿Qué?

-Nada.

-Lo has empezado.

Suspira muy despacio.

-Cuando todo termine...intenta vivir.

Lo miro.

-Eso también va por ti.

Una esquina de su boca casi se mueve.

-Creo que es más difícil.

-Nunca dijimos que fuera fácil.

Nos quedamos en silencio.

Después él asiente.

-Nos vemos luego.

-Nos vemos.

Se marcha.

Lo observo alejarse.

Tengo la extraña sensación de que va a pasar algo malo, y por eso he sentido esta conversación como si fuera...¿una despedida?

En cualquier caso, no me gusta. Nada de nada.

&&&

Subo al coche y saco el móvil.

Damon:

"¿Estás ocupada?"

La respuesta tarda exactamente treinta y ocho segundos.

Malena:

"Depende."

"¿Es una pregunta trampa?"

Sonrío sin darme cuenta.

Damon:

"Puede."

Malena:

"Entonces no estoy ocupada."

"¿Vienes?"

Damon:

"Voy."

"Espérame."

Malena:

"Siempre."

Guardo el móvil.

Y arranco.

&&&

Malena ya está esperándome delante de la facultad.

Lleva una sudadera clara. El pelo recogido. Y una sonrisa demasiado fácil.

-Hola, Didi.

-Hola, Lena.

-Entras dentro de la categoría de puntual.

-No sabía que existía.

-La acabo de inventar.

Sube al coche.

-¿Plan?

-Dar una vuelta.

-Qué emocionante.

-No prometí diversión.

-Lo sé. Por eso he venido.

La miro.

-Tienes criterios preocupantes.

-Lo llevo con orgullo.

&&&

Terminamos caminando por un parque.

Ella habla.

Yo escucho.

Una profesora. Una compañera. Una cafetería nueva. Cosas normales.

Durante un rato...consigue que parezcan importantes.

-Didi.

-Qué.

-Estás pensando demasiado.

-No.

-Sí.

-No.

-Sí.

Suspira exageradamente.

-Qué pesado eres.

-Tú más.

Sonríe.

-Eso ha sonado casi cariñoso.

-No exageres.

&&&

Acabamos en su casa.

No hay nadie.

-Deja la chaqueta donde quieras.



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En el texto hay: secuestro, mafia, humor

Editado: 24.08.2026

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