No me llames princesa (1)

?Agradecimientos?

Antes de nada, quiero daros las gracias.

De verdad.

Si estáis leyendo estas páginas, significa que habéis llegado hasta el final de No me llames princesa. Y eso, para mí, significa muchísimo más de lo que soy capaz de expresar con palabras.

Esta historia me ha acompañado durante mucho tiempo. Me ha hecho reír, llorar, enfadarme con mis propios personajes, emocionarme escribiendo escenas que jamás pensé que llegarían a existir y, sobre todo, me ha hecho enamorarme de un mundo que comenzó siendo una idea muy pequeña.

Lo curioso es que No me llames princesa nació por puro aburrimiento. No hubo un gran plan, ni una inspiración extraordinaria. Solo una idea. Una de esas que aparecen sin avisar y que, poco a poco, empiezan a crecer.

Y, en algún momento, dejó de ser mi historia.

Porque los personajes empezaron a tomar decisiones por su cuenta.

Hubo escenas que nunca pensé escribir, conversaciones que aparecieron solas y momentos que cambiaron completamente el rumbo de la novela. Llegó un punto en el que yo solo estaba sentada delante del teclado intentando seguirles el ritmo.

Así que sí... gracias, Clarissa, Brad, Damon, Malena, Pamela e incluso Sebastián. Gracias por dejarme contar vuestra historia. Sin vosotros, este libro simplemente no existiría.

También quiero dar las gracias a mis lectoras beta.

Habéis leído borradores, habéis soportado mis cambios de última hora, mis dudas, mis mensajes a horas imposibles y, aun así, habéis seguido ahí. Gracias por vuestra paciencia, por vuestra sinceridad y por ayudarme a hacer esta historia un poquito mejor. Habéis formado parte de este viaje tanto como yo.

Y, por supuesto, gracias a mi familia.

A mis padres, por apoyarme siempre, por creer en mí incluso cuando yo dudaba y por estar a mi lado tanto en los momentos buenos como en los difíciles.

Y a mi hermana... aunque sea un pequeño diablillo con patas, gracias también. Al final, incluso los diablillos hacen la vida mucho más divertida.

Os quiero muchísimo.

Y, por último, gracias a ti.

Sí, a ti.

Por darle una oportunidad a esta historia.

Por reír con Clarissa. Por desesperarte con Brad. Por sufrir junto a Damon. Por sonreír con Malena. Por odiar a Sebastián.

Y por haber llegado hasta esta última página.

Espero que No me llames princesa haya conseguido hacerte sentir aunque solo sea una pequeña parte de todo lo que yo sentí mientras la escribía.

Si ha sido así, entonces todo este viaje ha merecido la pena.

Y quién sabe...

Quizá esto no sea un adiós.

Quizá solo sea un «hasta la próxima».

Porque, al fin y al cabo...

Toda historia termina.

Pero las que de verdad dejan huella nunca desaparecen del todo.

Y espero, de corazón, que esta haya sido una de ellas.

Nos volveremos a encontrar muy pronto.

En la siguiente página.

En otro libro.

O en la continuación de esta historia.

Hasta entonces...

gracias por caminar conmigo hasta el final.



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En el texto hay: secuestro, mafia, humor

Editado: 24.08.2026

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