MALENA
Ya terminé de hacer los deberes que nos mandaron en la uni. A Clarissa le iba a costar ponerse al día...
Cojo el celular y entro a WhatsApp. Busco el contacto de "Damon cara de piedra" y, cuando lo encuentro, le escribo:
"Cheee 😏 ¿te pinta salir un rato? Hace un calor horrible y necesito aire 😭🌞💛"
Mientras espero una respuesta, paseo por mi cuarto y veo una foto de cuando llegué a España y conocí a Clarissa. En ese entonces ya éramos muy amigas. Estábamos en el campo buscando espárragos y a Clarissa se le había metido uno por la nariz.
Me río, pero ese recuerdo no tarda en ser sustituido por la preocupación.
Ya estoy muy inquieta. Hoy iba a denunciar su desaparición a la policía, porque esto ya no era normal.
Así que, sin pensarlo demasiado y mientras sigo esperando que Didi responda, salgo como una flecha hacia la estación de policía.
Allí espero hasta que me atiende un muchacho de aspecto agradable.
-Buenos días, señorita. ¿Qué desea? -me dice con una sonrisa amable.
-Buenos días, agente. Mire... mi amiga lleva varios días sin aparecer ni dar señales de vida. He intentado llamarla, escribirle, preguntar a compañeros de la uni... y nada. Quiero denunciar su desaparición.
-Vale, señorita. Necesito su nombre completo, edad, relación con ella y luego pasaré el caso a mis superiores para que lo evalúen.
Me pasa una ficha para rellenar los datos:
NOMBRE COMPLETO: Malena Sofía Benítez
EDAD: 19
RELACIÓN: Su mejor amiga
Después de completarlo, se lo entrego.
-Gracias por cooperar, señorita.
-No es nada, agente.
Nos despedimos y salgo de la comisaría.
&&&
Justo cuando entro a mi cuarto, me llega un mensaje:
"Sí."
¿Solo un "sí"?
Madre mía, qué seco que es este chico... menos mal que lo tengo guardado como "Damon cara de piedra", le queda perfecto.
Me pongo un vestido naranja pastel con estampado floral y calzado cómodo. Me hago una trenza muy mona, me aplico un poco de brillo labial naranja suave y me pongo unos pendientes pequeños a juego.
Cuando termino, llamo a Damon.
-Damon, ya estoy lista. ¿Dónde quedamos? -digo.
Se oye silencio, seguido de unos ruidos raros.
-¿Damon?
-Sí, sí... perdón, me choqué con algo -responde-. ¿En el parque cerca del centro cultural?
-Dale.
-Nos vemos ahí. Chau.
-A...
Cuelga antes de que termine.
-Qué maleducado... sigue igual que cuando era un nene -murmuro.
Salgo de casa. Mamá no está, está trabajando.
&&&
Cuando llego al parque, lo veo a lo lejos.
Damon está en chándal.
Y me quedo un segundo mirándolo sin poder evitarlo. Le queda demasiado bien.
Camino más rápido hasta llegar a él.
-Holaaa -saludo con una sonrisa.
-Hola.
-Qué seco que sos, Didi.
-Ya lo sé, Lena -responde, ahora sí con una sonrisa. Y aparecen sus hoyuelos.
Sin pensarlo, le toco las mejillas, como cuando éramos chicos. Él no se aparta.
-Me encantan... -susurro.
-A mí me encanta que te encanten, Lena -me saca la lengua.
Finge que me va a chupar los dedos y me aparto rápido.
-¡Guarro!
-No te chupé, tontita.
-¡Pero casi!
Hago un puchero.
-Lo pasado, pasado está, Lena. Hay que dejarlo atrás -dice divertido.
Seguimos caminando mientras hablamos y recordamos cosas de la infancia.
Sin darme cuenta, le cuento lo de hoy.
-Didi...
-¿Sí?
-Hoy fui a la comisaría a denunciar la desaparición de Clarissa.
Se tensa.
-¿Y... qué te dijeron?
-Que llenara unos papeles y que lo iban a pasar a superiores. Si lo aprueban, empiezan a investigar.
-Ah...
-¿Te pasa algo, Didi?
-No, nada... -me mira-. Perdón, Lena, pero me tengo que ir. Me llamaron mis padres. Es urgente.
-Ah, bueno... espero que no sea nada grave. Chau, Didi.
Nos despedimos con un abrazo y me voy con una sensación rara en el pecho.
&&&
Cuando llego a casa, mamá está cocinando.
-Hola, mami -la abrazo por detrás.
-Hola, hija. ¿Qué tal el día?
-Bien... ¿sabés que Didi está en el pueblo?
-¿Damon? ¿Ese Damon?
-Sí.
-Mirá vos... ¿y qué te contó?
-Nada, solo charlamos un rato.
-¿Y está bien?
-Sí, ya está hecho un hombre -digo riendo.
-Podrías intentar algo con él, ¿no?
-¡Mamá!
-Es lo que pensabas de chica.
-Quiero que seamos amigos... y si pasa algo, pasa.
-Ya te conozco, eh.
Cenamos, hablamos un rato y luego me voy a dormir.
Antes de cerrar los ojos, le escribo a Clarissa:
"Holiii ❤️, buenas noches loquilla... 🥰 me estás preocupando mucho. Si ves esto, respondeme porfi 🥺. Te extraño💔."
Espero. Nada.
Apago el celular.
Y me duermo con una preocupación que no me deja ni respirar bien.
Editado: 20.07.2026