Problemas familiares
Los gritos de mis padres inundan el salón. No quiero estar en medio de todo. Siempre soy el problema de sus peleas.
Mi hermana sigue en su cuarto encerrada. Nadie sabe lo mucho que estoy intentando ser fuerte, pero cada vez me hundo más en el intento.
A veces siento que estarían mejor divorciados, pero otras no estoy tan segura de eso.
Cada vez que los veo juntos, ese sentimiento de culpa me recorre por dentro por haber pensado eso.
Me siento en el baño y abrazo mis piernas. Lloro en silencio hasta ahogarme con mis propias lágrimas.
Nadie sabe lo mal que lo estoy pasando, pero ojalá se dieran cuenta.