No quiero una vida sin volver a verte

DIECISIETE

CAPITULO 17

 

–Zac –me llama alguien –Zac

 

Sigo escuchando esa voz en medio de la madrugada, me sacuden, pero no abro los ojos.

 

–Zac –me siguen moviendo –despierta

–Mmhpg

–Baby –su voz me hace abrir los ojos 

–¿Qué pasa? –digo somnoliento –¿te duele algo?

–No, solo… –hace muecas y se acomoda en la cama –tengo hambre

 

Prácticamente a la semana de que Abbey se fue, yo me gradué. Fue mi hermana, Teresa –que ella decidió no continuar con sus estudios –, sus padres, pero… solo faltaba ella, solo la quería a ella y a mi hermana ahí, graduándose conmigo o por lo menos viéndome desde las gradas con su enorme y preciosa sonrisa esperando a estar a su lado, con eso me bastaba para sentirme completo, pero no, solo contaba con sus palabras de dicha carta, era todo lo que tenía y contaba en esos momentos de su parte. 

 

Van dos meses desde lo sucedido, desde que se fue mi… ni siquiera la quiero mencionar de nuevo, me duele su recuerdo, son dos meses desde que me hicieron comprometerme forzosamente con la madre de mi hijo, con mi ex, con Teresa. Ahora dormíamos juntos, al principio lo acepté para que me dejara, después para vigilarla en el embarazo, pero ya al último fue porque de una cierta manera ya éramos una pareja otra vez. 

 

Desde hace una semana que había comenzado con antojos en los momentos menos oportunos y sus hormonas estaban peor, pero no de mala manera, sino que quería o quiere tener intimidad a cada nada.

 

Y no, no lo he hecho con ella, cada vez que me lo pide la evito o le cambio de tema o es ella quien lo cambia por los antojos que en eso si la satisfago, se me hace más fácil eso que lo otro. 

 

–¿De que tienes ganas?

 

Piensa y…

 

Me mira, la miro, nos miramos, se acerca lentamente bajando sus ojos a mis labios y es donde yo me separo, negándole el paso.

 

–Zac, te necesito 

–No puedo, Teresa, mejor vamos por tu…

–Si, si puedes –su mano acaricia mi mejilla y con su aliento mezclándose con el mío –si puedes

 

Y me besa, nuestro primer beso después de meses, casi el año. La siento diferente, no como antes, no sé qué es lo que me pasa que le acepto el beso, se lo acepto y yo hago más. 

 

Poso mi mano en sus caderas un poco anchas por la subida de peso con lo del embarazo, la subo a horcajadas de mi siendo un poco separados por la ya creciente barriga, me saca la playera acariciándome el abdomen mientras mis labios pasan por su cuello, sus hombros, donde bajo los tirantes de su pijama donde libera sus también crecientes senos imaginando como todo un enfermo que estoy con…

 

>>Abbey>> se cruza por mi cabeza, no me deja razonar, quiero escuchar su voz, sentir sus manos por mi rostro definiendo mis gestos, pero en vez de eso recibo las de Teresa que solo lo hace de una manera posesiva de tomarme el rostro y no con dulzura como lo haría la loca con la que estaba antes de abandonarme.

 

Paseo mi nariz por su clavícula hasta el medio de sus pechos tratando de distraerme de esas ideas, absorbo todo su aroma florar, tomo uno de sus pechos dejando que sienta mi aliento estremeciéndola y es lo que sucede cuando me lo indica el que haga su cabeza hacia atrás entrelazando sus dedos entre mi cabello. Tomo su pezón con mi boca succionando todo el placer que se nos acumuló y digo nos porque, no quería hacerlo, pero algo dentro de mí me dijo que lo necesitaba, que necesitaba desahogar todo lo que...

 

–No tan fuerte –se queja un poco y me detengo –están un poco sensibles

–Está bien –se lo beso

 

No hago más tiempo, me retiro el resto de ropa que me quedaba y a ella igual, la posiciono en cuatro ya que es una de las poses que en las clases prenatales nos recomendaron que se podían hacer al momento de intimar.

 

Le coloco una almohada debajo, me pide que ya entre y es lo que hago, suelta un gemido que me hace darle una embestida dura detrás de otra y otra y así hasta darle seguimiento a lo que nosotros queríamos desde un principio.

 

Ni siquiera llegamos juntos a nuestro punto como antes, yo llego primero y ella un poco después, no como con…

 

Me retiro yendo al baño para darme una ducha rápida limpiándome de todo; Teresa abre la puerta al momento que yo estaba por hacerlo, solo traigo la toalla envuelta mientras ella sigue desnuda, me empuja de nuevo al baño y no sé cómo, pero me envuelve consiguiendo que tengamos sexo otra vez. 




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