No se vuelve con un ex, ¿verdad?

~13~

Sophie pidió un pollo con papas en un lugar que, sin dudas, tenía muchas menos estrellas de las que realmente merecía. El sabor era delicioso y la porción generosa.

En cuanto a su nuevo hospedaje, tampoco podía quejarse. Después de verla registrarse prácticamente aferrada a Marcus para no apoyar el pie, el personal había tenido la amabilidad de subirle la comida hasta la habitación. Era un gesto sencillo, pero digno de reconocimiento.

Acomodó la bandeja sobre la cama y apenas estaba por probar la primera papa cuando sonó el teléfono.

Sonrió al ver el nombre de Molly en la pantalla y aceptó la videollamada de inmediato.

Agitó la mano apenas apareció el rostro de su amiga.

—¡Sigues viva! —exclamó Molly con una sonrisa enorme—. ¿Ya te deshiciste del fantasma?

Sophie asintió entre risas.

—En tanto no me haya seguido.

—Ni de chiste digas eso —negó Molly haciendo una mueca exagerada—. ¿Cómo estás?

Como única respuesta, Sophie enfocó su pie lo suficiente para que pudiera verse el vendaje.

—Terminé en urgencias, aunque no es tan grave como parece.

Molly abrió los ojos como platos.

—Amiga, ¿estás segura de que no quieres regresar a Londres?

—Me encantaría —respondió riéndose mientras se llevaba una papa a la boca—, pero tengo que ayudar a Elliot y a su prometida.

Molly suspiró con resignación.

—Pero trata de no hacerte daño —la regañó con cariño—. Me gustaría que mi amiga regrese en una pieza.

Sophie dejó escapar un suspiro.

—Lo haré. Solo fue una mala racha en tiempo récord —dijo encogiéndose de hombros.

Molly sonrió de lado antes de cambiar de tema.

—Hablando de mala racha, aún sigo esperando el chisme de Bianca.

—Hoy volví a verla —sonrió, aunque sin el menor atisbo de humor—. En resumen, Marcus fue quien me llevó a urgencias porque estaba cerca de su casa y le pedí ayuda. Luego tuve que conseguir un hospedaje nuevo, así que me quedé con él unas horas... y la queridísima Bianca llegó a verlo.

Molly, que estaba bebiendo lo que parecía ser una limonada, bajó lentamente el vaso y la miró con absoluta seriedad.

—Me diste demasiada información en muy poco tiempo.

—Lo sé —admitió divertida—, pero pregunta lo que te interese más.

—Todo me interesa, pero empecemos por Bianca —se acomodó mejor frente a la cámara—. ¿Sigue siendo odiosa?

Sophie soltó una risa breve.

—Ni te imaginas. Hasta me acusó de fingir el corte en el pie.

Molly arrugó el ceño.

—¿Cómo diablos se finge un corte en el pie?

Sophie volvió a encogerse de hombros.

—No sabría decirlo.

Molly permaneció unos segundos pensativa.

—En su mente retorcida y manipuladora la creo capaz de cortarse el pie a propósito. Tal vez por eso te acusó.

—Puede ser —admitió Sophie—, pero creo que te alegrará saber que Marcus se enojó con ella y me defendió.

Los ojos de Molly se agrandaron tanto que Sophie tuvo la impresión de que iban a salir de la pantalla. Incluso acercó el rostro a la cámara con exageración.

—¿Es broma?

Sophie negó con la cabeza.

—No.

Molly soltó una risa que sonó francamente maquiavélica.

—¿Y ella cómo reaccionó?

—Se fue ofendida.

—¿Y tú cómo te sientes?

Sophie pinchó una papa con el tenedor antes de responder.

—No voy a negar que disfruté mucho verla enfadada, aunque no va a durar mucho —agitó una mano en el aire—. Bianca siempre encontró la forma de manipular a Marcus y no creo que esta vez sea la excepción.

Molly hizo una mueca de desaprobación.

—Creo que Marcus es tan bueno que roza lo tonto.

Sophie asintió despacio.

—Sí. No tiene maldad y, por ende, muchas veces tampoco la detecta en los demás —se encogió de hombros—. Una pena, realmente.

—Al menos te ayudó.

—Sí, y por lo menos me regaló la satisfacción de ver la cara de Bianca siendo rechazada por una vez en la vida.

—Tengo que contarle esto a Gasper cuanto antes —dijo Molly, divertida.

—Sí, ponlo al corriente —respondió Sophie mientras se llevaba otra papa a la boca.

—En otros asuntos, ¿cómo vas a hacer para andar con el pie así?

Sophie dejó el tenedor sobre la bandeja antes de responder.

—Hablaré con Elliot y le preguntaré si existe la posibilidad de que él o Holly me lleven a buscar las invitaciones para dejarlas en el correo —hizo una pequeña pausa—. Luego veré cómo me organizo.




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