No Somos Tan Distintos

Capítulo 15

15.

—Entonces el padre de la mesera descubrió mi carpeta llena de dibujos y pues claro que vió los de su hija posando para mí, ¡Dios mío todavía recuerdo sus gritos y sus golpes sacándome de su residencia! 

—¿Cómo es que lo descubrió?

—Resulta que su hija estaba comprometida con el dueño del bar de al lado y él nos había visto salir cada noche a escondidas, planeaba chantajear a su padre con la infidelidad de su hija y yo terminé siendo perseguido por el padre de mi aventura de ese entonces, el señor estaba rojo como tomate mientras me perseguía con un bate en la mano, yo solo pude agarrar mi maletín con mis pinceles y la poca ropa que me aventaron y así fue como salí corriendo de ahí, pero debo decirte que no fue nada fácil porque aquel hombre estaba dando su alma en esa persecución.

—Y aun así logró escapar.

—Pero por muy poco, tuve que subirme en un tren vía que estaba a nada de salir, los policías me bajaron después de una estación y eso fue suficiente para salvar mi pellejo.

Ava intervino mientras recogía los platos ya vacíos de Julie y su esposo.

—Querido creo que son suficientes historias por hoy y Julie deja de darle cuerda a mi marido que no se callará hasta que se harte.

—Pero Ava sus historias son bastante interesantes, aunque aquí entre nosotras ¿puedo preguntarte algo? —Ava se acercó a Julie y esta le susurró al oído— ¿Todas esas historias son ciertas?

—¿Que si son ciertas? —dijo Ava indiscreta— Claro que son ciertas, ahora lo ves como un viejo arrugado, pero en aquellos años el era todo un casanova y busca pleitos, tuviste que haber visto la expresión de mi padre cuando este hombre fue a pedir mi mano en matrimonio.

—Señor Eleno ¿usted fué directamente a pedir la mano de Ava?

—Pero claro, yo no quería tener ataduras siempre fuí un hombre que se dejaba guiar por el viento, libre como ninguno, no seguía reglas y tampoco quería que alguien me dijera que hacer, era feliz con mis pinturas y nada más, pero entonces la ví a ella.

Ava le dio un manotazo en el hombro— ¡Por favor!

—Es en serio, cuando la vi sabía que no podía volver a ser el mismo, ella lo cambió todo y me hizo ver otro lado de la vida que no conocía y quería estar con ella para descubrirlo.

—¡Eso es tan romántico! —dijo Julie admirando a aquella pareja.

La forma en que se miraban, se sonreían y se hablaban era maravilloso.

«Yo quiero eso»

—Mi esposo tiene muchas historias que contar, pero Julie debe volver a su casa antes de que sea más tarde —dijo Ava palmeando su hombro.

—Ava tiene razón, fue un gusto hablar con usted señor Eleno.

—El gusto fue mío, siempre puedes volver que tengo muchas cosas que puedo seguir contandote.

—Muchas gracias, nos vemos.

Julie y Ava salieron de la casa, el sol estaba por ocultarse y la temperatura estaba descendiendo rápidamente.

—Ava no era necesario que me acompañaras, puedo parar un taxi.

—En realidad quería acompañarte a la estación de autobuses, me quedaré en el departamento de Jim.

—¡Oh!, en ese caso disfrutaré de su compañía.

Las dos caminaban por la calle bajo las luces de los postes de luz, la caminata silenciosa y cómoda no se veía interrumpida por nadie. La estación más cercana no estaba lejos de hecho podrían apresurar su paso y llegar en cuestión de minutos, sin embargo, ambas disfrutaban la compañía de la otra y alargaban aquel trayecto lo más que podían.

—¿Se quedará el fin de semana en el departamento de James? —preguntó Julie interrumpiendo el silencio.

—Sí, quisiera ayudarlos lo más que pueda.

—Ya veo, no sé si sea correcto preguntar pero ¿yo puedo volver? —dijo Julie nerviosa— quiero decir a su casa, ¿puedo visitarla de vez en cuando?

—Claro Jovencita eres bienvenida cuando quieras, es bueno tener a un alma joven en la casa.

—Gracias, si decía que no entonces tendría que visitar a James cada que la quiera saludar —la sola idea de tener que ir nuevamente al departamento de James era una muy bizarra.  

—Ahm, no creo que puedas hacer eso de ahora en adelante —dijo Ava con voz apagada.

—¿Eh? —Julie paró su caminar confundida— ¿Por qué no podría?

Antes de responder Ava suspiro afligida— En realidad voy a dejar de trabajar con los hermanos después de este fin de semana, yo no quisiera… pero James y yo ya lo habíamos hablado y está decidido.

—¿Tuvo algún problema con James?

—No al contrario —respondió Ava— solo ya no puedo trabajar más con ellos eso es todo.

—Supongo que es algo que no me incumbe.

—Tú no te preocupes, no es nada malo —dijo Ava mientras volvía a caminar.

Julie iba a seguir a la mujer, pero no pudo hacerlo y solo se quedó parada en su lugar viendo como Ava avanzaba sin percatarse que ella no la estaba siguiendo. Cual fuera la razón del porqué Ava iba a dejar de trabajar con Holand no le incumbía, ella misma lo había dicho y aun así estaba ahí con palabras estancadas en su boca queriendo saber el porqué.

«No me incumbe, no me incumbe, Julie no te incumbe, no son tus problemas»

Su cabeza, su boca y su corazón no estaban trabajando en sintonía y cada uno quería hacer cosas distintas, su cabeza le decía que no se metiera en asuntos que no eran suyos y que dejara que las cosas pasaran, tal vez esos dos sólo tenían problemas de negocios, su corazón quería con todas sus ganas ayudar de alguna forma y su boca solo soltó lo primero que quiso.

—La razón por la que dejará de trabajar en la casa de los Holand… —Ava se detuvo y se dió la vuelta para verla— ¿tiene que ver con dinero?

—Jovencita en serio que no es nada.

—Usted dijo que quería seguir trabajando con los hermanos y tal vez no los he visto juntos durante mucho tiempo, pero puedo asegurar que usted les tiene un gran cariño. Su esposo colapsó por exceso de trabajo y usted se la pasa trabajando en la casa de los Holand la mayor parte del tiempo por lo que puedo deducir que es el único trabajo que tiene.




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