No soy Soobin

Capítulo 72

- Luces horrible.

Beomgyu se encogió en su asiento, peinando torpemente los cabellos que estorbaban en sus ojos. Huening Kai se sentó a su lado mientras le miraba con curiosidad, intentando poder ver a través de él. ¿Por qué él lucía tan lamentable apenas comenzando la semana?

- ¿No has dormido bien?

- Yo... no. - Musitó, fijando sus ojos en su cuaderno. - Hoy debo entregar mi proyecto de fotografía durante la hora de almuerzo, la exposición ya será el jueves y... estoy un poco nervioso. - Se excusó.

- Lo harás bien. - Intentó animarlo. - ¿No trajiste tu cámara? - El menor negó con la cabeza. - Aún no me has dicho en qué has basado tu proyecto.

- Lo verás el jueves, supongo. - Giró a verle, sonriendo apenas. Su aspecto era tan marchito que la incomodidad abarcó al menor por completo.

- ¿Seguro que no te ha sucedido nada más?

Beomgyu le miró fijamente antes de negar con la cabeza. - Nada digno de mencionar. - Aseguró.

Después de todo, era demasiado difícil para él hablar de lo sucedido aquel viernes. Estaba demasiado herido como para hacer mención del rechazo de Taehyun y mucho más triste por la pelea que se originó poco después con Yeonjun. Necesitaba un poco de tiempo ahora.

Lamentablemente para él, Kai Kamal Huening lo conocía demasiado bien.

Había sido un horrible fin de semana.

Taehyun había supuesto que, luego de lo sucedido durante San Valentín, tendría que darle un poco de espacio a su mejor amigo, pero sus inquietudes sólo crecieron cuando aquella mañana este tampoco pasó por su casa. Llegó a su aula de clases completamente desanimado, descubriendo que el peliazul ya estaba ahí hablando con Lia, y en silencio tomó asiento mientras esperaba que su amigo estuviera dispuesto a hablar con él.

- Buenos días, Taehyun. - Saludó una de sus compañeras mientras tomaba asiento junto a él.

- ¿Sooyoung? - La miró, confundido. - ¿Necesitas algo? - La chica negó con la cabeza mientras sacaba su libro de su mochila, depositándolo sobre su escritorio. - ¿Por qué estás...? - Dejó la pregunta en suspenso, señalando sus pertenencias.

- Oh, lo siento. - Inclinó su cabeza. - ¿Yeonjun no te lo dijo? Me ha pedido que le cambiara de puesto, por hoy se sentará con Lia.

- ¿Él les ha pedido eso?

- Sí, aparentemente tienen temas de la delegación que discutir o algo así. - Hojeó su libro. - ¿Hay algún problema?

Por supuesto que había un problema. Taehyun se levantó, disculpándose con su compañera, y no tardó en caminar hasta su amigo.

- ¿Qué se supone que estás haciendo? - Soltó con molestia, el contrario ni siquiera se inmutó. - Yeonjun. - Él siguió sin responder. - Oh, ¿entonces sólo harás como si no existiera y ya? ¿Esa es tu forma madura de resolver las cosas? - Lia, quien estaba al lado de Yeonjun, miró con curiosidad a ambos amigos. - ¡Te estoy hablando!

- Y te estoy escuchando. Eres bueno entendiendo al resto, ¿no puedes ver cuando alguien no quiere hablar contigo? - Volteó a verle, claramente molesto.

- Vamos a hablar ahora. - Yeonjun no se movió. - ¡Vamos a hablar ahora, Yeonjun! - Bramó ahora.

Yeonjun tensó la mandíbula, mirando con enojo a su amigo tras haber recibido la mirada de más de un curioso que ya se encontraba a esa hora en el aula de clases. Se levantó, sólo para no dar un espectáculo, y a regañadientes siguió al de cabello ceniza hacia el pasillo.

- Entiendo que estés molesto conmigo. - Comenzó a decir Taehyun rápidamente, su voz suavizándose en un santiamén debido a la tristeza. - Pero no puedes dejar esto pasar así como si nada, necesitamos arreglarlo. - Yeonjun soltó una risa amarga, mirándolo ofendido.

- La única razón por la que salí es para decirte que dejes de molestarme, Taehyun.

- ¿Cuánto tiempo más tengo que darte? - Él lucía desesperado - Yeonjun, no puedes...

- ¿Qué no puedo? - Los días no habían disipado ni en lo más mínimo su enojo. - Tengo razones para estar molesto, ¡deja de intentar restarle importancia a esto!

- ¿Restarle importancia? - Ahora era Taehyun el irritado. - ¡Deja de actuar como si fueras la víctima! ¿Por qué siempre que tenemos problemas te encargas de hacerme ver como si yo fuera el responsable de todo?

- Eres el responsable de esto. - Se acercó a él, lleno de rabia. - Deja de intentar justificarte, me estás hartando.

- Voy a dejar de justificarme porque no hay nada que deba justificar. - Alzó su barbilla, empuñó sus manos. - No hay razón por la que deba rendirte cuentas. Beomgyu tiene 16 años y puede decidir qué cosas hacer, tú no tienes ningún poder ahí. Y si resulta que se me ha dado la gana de acostarme con él, es cosa mía también. ¿Ahora tenemos que pedirte permiso para tener sexo? - La mirada del mayor oscureció. - Deja de actuar como si fueras su padre y deja de tratarme como si hubiese cometido un delito. Creí que era razonable que te diera una explicación al respecto, pero sin importar lo que diga, tú sólo vas a escuchar lo que quieres escuchar, ¿no? - Lo empujó levemente, alejándolo de sí. - Entonces ahí tienes la versión que te gusta.

- Beomgyu se merecía algo mejor. - Murmuró, los ojos del de cabello ceniza escocieron por los deseos de llorar.

- Pues siento mucho ser una mierda que no le llega ni a los talones.

Yeonjun no respondió, Taehyun tampoco agregó nada más. Diciéndose a sí mismo que no valía la pena llorar, regresó sobre sus pasos para tomar asiento junto a su nueva compañera. El peliazul, en cambio, mordió su labio con frustración mientras miraba la puerta del salón.

Taehyun no entendía nada. Él no entendía lo doloroso que era encontrar al chico que adoraba enrollándose con su mejor amigo. Taehyun debió haberlo escuchado cuando le dijo que no se involucrar con él. Si él lo hubiera escuchado, las cosas no estarían siendo tan desastrosas ahora.

Cuando la hora del almuerzo llegó, Taehyun no dudó en ir por Heeseung. Había pasado el fin de semana intentando lidiar con sus propios sentimientos, pero ya había tenido suficiente de ello. Necesitaba un amigo. Sentía que había perdido a Taehyun, que Beomgyu se estaba alejando de él y su amigo de los mensajes estaba desaparecido, por lo que, incluso si no quería molestarle poco antes de su presentación, necesitaba de Heeseung. Era urgente que alguien entendiera un poco su corazón.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.