No soy tu good boy

Ni lo pienses

-Un millón!!!

Dijo Johan viendo a un señor como de unos 30 años quien lo veía a travez de sus lentes cuadrados mientras tomaba un pequeño vaso que contenía alcohol, eso era obvio el olor llenaba toda la habitación.

-No lo se muchacho

Dijo dándole un gran trago al vaso para después dejarlo en el escritorio lleno de papeles, Johan se estaba desesperando pero no lo quería demostrar tanto, sus manos hechos puño ocultandolas en las bolsas de su pantalón mientras miraba a la persona frente.

La mirada del señor estaba perdida en un punto imaginario, miraba a aquel punto tan concentrado, pensando en una posible solución.

-Por cada uno

Por fin volvió a hablar esperando la respuesta del chico, el cual habrío los ojos como platos al escuchar la respuesta del mayor, quién formó una sonrisa en su rostro, era el típico jerente que era tan ambicioso.

-Por los dos!

Dijo Johan un poco desesperado, eso era mucho, si sus padres se enteraban que gasto esa cantidad de dinero se le vendrían en cima, si vivía en una mansión, su padre era dueño de una empresa millonaria, su madre era actriz y ganaba bien pero habían tenido mano dura con el, tenía un porcentaje en específico de lo que el podía gastar, tenía un límite y eso era lo que odiaba cuando pasaba la secundaria además de que aquel stop que el tenía su hermano no lo tenía creia que por eso le llegaba a envidiar pero eso le enseño a valorar un poco las cosas.

-Entonces no ahí trato niño

Dijo el señor tomando con la mano el vaso de vidrio y dándole un gran trago terminando de la bebida, para después poner el vaso de nuevo en la mesa y con su otra mano apunto la puerta dando a entender que quería que el chico se retirará.

Johan dió un respingo, saco su billetera donde saco unos billetes y los azotó en la mesa con brusquedad haciendo que el sonido de la madera chocando con su mano se escuchará por toda la habitación, el señor brinco en su asiento miro los billetes y se sorprendió nunca pensó que el niño como el lo llamaba se lo tomara encerio.

Se dispuso a contar el dinero y lo guardo en sus bolsas para después gritar a todo pulmón.

-DULCE, ISSAC!!!

El grito retumbó en cada rincón de la habitación para después ver cómo la puerta se habría mostrando a los dos adolescentes viendo a su jerente, Issac se veía nervioso no sabía para que lo habían llamado pero lo único que el podía predecir es que no era para nada bueno, Dulce su mirada era de indiferencia parecía como si no le importará en absoluto pero por dentro estaba tan nerviosa como su acompañante o peor.

-Mañana tienen el día libre

Dijo sin más para despues pararse de su haciento y dirijirse a un gran mueble donde cuando estubo a punto de habrirlo miro a los 3 chicos parados viendolo y les dio una mirada retadora.

- Vallanse!!! 

Los tres adolescentes salieron rápidamente de aquella habitación, dieron un gran suspiro al mismo tiempo y dos de ellos volvieron al trabajo, Johan salió de aquella cafetería, se dirigió a su coche y se adentro en este, abrió la guantera y saco unos audífonos color marino, los conecto a su celular y prendió el dispositivo para poner algunos canción, decidió por una tranquila, cerró sus ojos y se puso a escuchar con más atención aquel piano que se oía al fondo.

Las horas pasaron, el sol ya se había ido y lo había sustituido una hermosa luna brillante en un cielo azul petroleo y una que otra estrella se encontraba brillando, Johan se la pasaba viendo a la cafeteria frente a el y al reloj de su auto.

Estaban por dar las 10 asi que vajo de su vehiculo y se recargo en la puerta de este, vio como la calle era iluminada por unas cuantas lámparas y la cafetería enfrente de el estaba cerrada completamente y de la parte de atrás como unas personas salían exaustas del trabajo.

Vio a dulce saliendo con la misma ropa de esta mañana mientras se dirigía a su motocicleta, Johan solo corrió a ella y la tomo del brazo.

- Salgamos mañana

Dijo sin más.

- Que?

Pregunto Dulce un poco incrédula el solo sonrió y la miro.

-Salgamos mañana

 

 

 

 

Salir, ella había pensado que en algún lugar divertido nunca pensó que estaría detrás de unos vestidores con un montón de personas poniéndole un ajustado vestido que hacía notar sus "curvas".

Cuando terminaron de ponerlo abrieron la gran persiana color vino dejando ver a más personas sosteniendo zapatos, bolsos, maquillaje, accesorios brillantes y a Johan sentado de forma posesiva en un sillón del mismo color que las persianas mientras veía su teléfono.

El volteó a verla y le sonrió, se hacerlo a ella y la abraso por detras mientras ponía su barbilla en el ombro desnudo de la chica.

-Te vez hermosa

Dijo sin mas, ella iso un gesto de desagrado y miro al chico en el espejo, parecía que con solo una mirada se entendían y rápidamente el entendió que no le gusto el vestido.

-Es muy caro, no lo podré pagar.




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