No Te Enamores De MÍ

Parte VII

PARTE VII: LA NUEVA REALIDAD

Después de eso, las cosas cambiaron sin cambiar.

Tino seguía siendo amigo de Lola. Seguía siendo dulce. Seguía siendo el que cargaba sus cosas, el que escuchaba sus historias, el que estaba disponible cuando nadie más lo estaba.

Pero ahora, los viernes y domingos, Tino tenía un secreto que lo mantenía verticalmente estable.

Un secreto que lo estaba destruyendo lentamente desde adentro.

Una noche, cerca de un mes después de que comenzó con Chelo, Tino estaba en su cuarto cuando recibió un mensaje de Lola:

"¿Estás ocupado? Necesito desahogarme. El tipo de último año que te mencioné acaba de decirme que simplemente quería algo sin compromiso. ¿Pueden los hombres dejar de ser decepcionantes?"

Tino miró su teléfono. Miró la hora: 8:47 p.m. Un viernes.

En trece minutos, tenía que estar en la habitación de Chelo.

Escribió: "Claro. Ven a mi cuarto."

Lola llegó diez minutos después, en ese estado de que-los-hombres-son-horribles que Tino había llegado a conocer bien. Se recostó en su cama, comenzó a describir cómo el tipo había sido un idiota, cómo ella creía que podría ser diferente, cómo cada vez estaba menos segura de si alguna vez encontraría a alguien.

Tino la escuchaba. La escuchaba mientras su teléfono vibraba en su bolsillo. Chelo, probablemente, preguntándose dónde estaba.

Cuando Lola finalmente se fue—treinta minutos después de lo que debería haber sido—Tino fue a la habitación de Chelo.

Ella estaba estudiando, como siempre.

"Lo siento," dijo Tino.

"¿Lola?"

"Sí."

"Está bien," dijo Chelo, sin mirar hacia arriba. "Pero esto es el problema, ¿ves? Esto es exactamente lo que no puede pasar."

"¿Qué?"

"Que ella siga siendo la prioridad. Incluso aquí. Especialmente aquí."

Tino no sabía qué decir, así que fue hacia ella y la besó. Chelo le devolvió el beso, pero había desaprobación en ello.

Después, mientras estaban recostados, Chelo dijo algo que Tino nunca olvidaría:

"Tienes dos vidas, Tino. Una donde eres el héroe invisible de Lola. Una donde eres simplemente un hombre intentando sobrevivir. Pero no puedes vivir las dos. Eventualmente, una de ellas va a ganar, y me temo que ya sé cuál es."

Tino quería argumentar. Quería decir que podía manejar ambas.

Pero ambos sabían que estaba mintiendo.

FIN DEL CAPÍTULO 2




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