No te enamores de tu vecino.

Capítulo 1. Maddison.

Ethan Hamilton es el nombre de mi vecino, hasta donde les puedo decir, es ese chico de ojos claros, cabello negro, piel blanca, y alto, y su cuerpo era la perfecta combinación entre la genética de sus pares. Èl es el tipo de persona que sale a las fiestas, chicas detras de èl y astuto para unas cosas, pero en fin... no hablamos tanto.

Este chico, me gusta por las cualidades que posee, mis sentimiento hacia el se despertó a mis 12 años, pero no dije nada, por miedo a no ser correspondida, además, siendo una niña, ¿que podía pasar?

La personalidad de Ethan me encanta, su porte serio desde niño le propociona elegancia, es cauteloso y perfeccionista. Eso lo hace ser exigente. Entre otras cualidades como que es muy inteligente y por eso desde pequeño le gusta trabajar.

Claro que esto nunca fue así, cuando era tan solo un niño, era muy flaco, de estatura pequeña y tierno, era muy tímido y callado, lo cual es un cambio muy grande para lo que es ahora, excepto lo callado, en ocasiones sigue siendo así, pero a pesar de todo èl siempre me pareció lindo.

Antes yo convivía más con él; su madre lo dejaba en mi casa cuando tenía que regresar a juntas imprevistas de su trabajo y viceversa con la mía; con respecto a su padre, muy poco se encontraba en casa, cuando Ethan lo mencionaba, lo llamaba por su nombre, Cristian, y eran escasas las veces que le decía papa .

Eramos muy apegados, si se puede decir, él no tenía casi amigos, solo a Jeison, que sigue siendo su mejor amigo, y a mi.

Nuestros cumpleaños los celebrábamos en la casa de la playa de sus padres, y escribíamos nuestros deseos en la arena con el fin de que cuando el agua los borrara se los llevara para hacerlos realidad.

Pero con medida que fue pasando el tiempo nos alejamos por cuestiones familiares y ya no nos veíamos tanto; en las vacaciones de verano de hace 4 años el se fue un largo tiempo y cuando volvió no era la misma persona, la pubertad le había sentado bien físicamente y lo vi tan cambiado que no me atreví a hablarle. Y todo eso por pena.

Ahora la mayoría del tiempo pareciera que me ignorará...

Otras veces si cruzamos palabras, y logramos mantener una conversación, pero solo es cuando me lo encuentro después de entrenar, o cuando el va a correr todos los domingos.

Incluso una vez me invito a comer, a su casa, y quede extrañada, ya que siempre eran los más que comunes "hola", o cosas sobre nuestros estudios.
En estos momentos estoy saliendo de mi casa recien levantada para sacar la basura, y escucho como dicen.

—Buenos días.

Volteo para ver a Ethan pasar por mi lado en la camioneta.

—Bu...— no terminó de decir la palabra ya que no me dio tiempo. Respiro profundo y siento como dejo su perfume impregnado en el aire.

Huele demasiado bien.

Entro a casa balbuceando algunas palabras.

—¿Que te pasa?— dice Thyler; mi hermano mayor.

Porque si, tengo un hermano mayor, ya he hablado mucho de Ethan, ahora hablaré de mi.

Mi madre, que se llama Lili, vive con nosotros, y casi siempre debe trabajar, nuestro paree, Damian, sigue casado con mamá pero casi siempre está por fuera trabajado. Somos una hermosa familia de 4.

—¿Como es que hay personas que saludan y no dejan que tu respondas?, o estas otras que te dicen "¿Como estas?" Y cuando les dices "bien y tu" nunca te responden.– digo haciendo referencia al saludo de Ethan.

Thyler se encoje de hombros y continua con lo que hacía.

Subo a mi habitación y al pasar al lado del espejo de la sala, veo mi reflejo. Es entonces cuando recuerdo.

Ethan estaba bien cambiado como siempre, en cambio yo...

Ay noooo, tengo pijama y estoy despeinada"

¡¡CALMAA MADISON!! SOLO TE DIJO BUENOS DIAS POR EDUCACIÓN, APUESTO QUE NO LE PRESTO ATENCIÓN A LO QUE LLEVABAS PUESTO

Y esa es mi conciencia regañándome.

(creo que seria bueno avisarles dese ya que este tipo de conversaciones con mi cabeza son totalmente normal)

tengo que ignorar lo que paso y sentarme en lo que haré hoy, es fin de semana así que tengo que hacer planes. Me doy una ducha, cepillos mis dientes y me cambio. Bajo a la cocina y encuentro a Thyler cocinando.

Y, estudio en verano gastronomía.

—¿Saldrás hoy?— le pregunto

—Obvio que si, celebraremos el cumpleaños de Ben, siéntate, el desayuno esta listo— me dice mientras coloca la comida en la mesa

Empiezo a desayunar y a revisar mi celular, me llega un mensaje de Alex, mi mejor amigo y parte de la familia.

Mensaje de Alex:

Alex: -Hola Mad, ¿estas ocupada? Si no lo estás te espero acá en casa.

Yo: -Pues no, no estoy ocupada, ya voy :).

Alex, se volvió mi mejor amigo desde la ausencia de Ethan, él sabe absolutamente todo de mí, soy un libro abierto con ese chico.

—Thyler voy a salir, iré para donde Alex— le aviso

—Ten cuidado Mad, y no vuelvas tarde.

—No te hagas el hermano protector— le sonrió

Salgo de la casa y mientras espero el taxi recuerdo la falta que me hace tener una licencia, Thyler siempre es el que me lleva a todos lados, o bueno, casi siempre, por el momento, no puedo manejar legalmente.

Veo que se acerca la camioneta de Ethan y mi mirada está fija en ella, troto de no ser tan obvia pero es inevitable no mirarlo inmediatamente; se baja cerrando la puerta tras él, agarra su cabello y lo despeina, entonces en ese momento su mirada se encuentra con la mía... me mira... lo miro... me mira... lo miro... me mira de piez a cabeza y voltea; él camina hacia su casa y yo solo lo sigo con la mirada; si tan solo me hubiera atrevodo hablarle...

La bocina del taxi me devuelve a la realidad.

De camino a la casa de Alex, veo por la ventana los autos que pasa, las casas y personas. Mientras, fantaseo un poco conmigo misma, mi vida se basa en estudiar, salir, y hacer mis pasatiempos favoritos, pintar, leer y tocar el piano.




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