No te resistas

12 de agosto de 1948

El hombre acaba de confirmar mis sospechas. Mis tormentos son obra suya.
Insinuó que es la consecuencia de no aceptar su trato.

Volvió a visitarme, pero esta vez ofreció dejarme en paz a cambio de entregarle a mi primogénita. Ella deberá aceptar el mismo trato que me hizo, y sino lo hace, ambas pagaremos el precio.
No quiero entregarle a mi futura hija, ni siquiera he pensado en tener hijos. ¿Cómo podría entregarle algo que no está en mis planes?
Ya no sé que hacer.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.