Siempre fui una chica muy callada con lo que sentía; esa chica que pensaba que era mejor pasar desapercibida, no decir su opinión ni expresar lo que sentía. Reprimí mis sentimientos y jamás dejé que él lo supiera… o eso creo.
No porque no tuviera nada que decir, sino porque me daba miedo sentirme rechazada.
Algunas personas creen que decir lo que sientes es suficiente para que los demás entiendan por lo que estás pasando, lo que has pasado o incluso lo que estás sintiendo. Pero eso no es verdad. Porque, por más que le cuentes a alguien cómo te sientes o cómo viviste aquella experiencia, jamás sabrán lo que sentiste de verdad. Porque no estuvieron allí. No conocen tus miedos ni cómo todo eso pudo afectarte a ti.
No debería tener miedo al rechazo; es algo normal y me sucede muy a menudo. Aun así, lo tengo. Me da miedo no ser suficiente para alguien, o que simplemente esa persona no se interese por mí.
Por eso me da miedo volver a reencontrarme con Caden. Decidí olvidarlo por mi propio bien, pero no sé si fue una buena o una mala idea ingresar en la misma universidad que él.