Mitsunari- Ese fue un buen juego, MC. Y ese fue un ingenioso truco que usaste al final.
MC- ¿De verdad lo crees?
Había perdido por un margen muy pequeño esta vez. Guardando el goban y le sonreí a Mitsunari. Su propio rostro estaba iluminado con esa sonrisa angelical.
Mitsunari- Has mejorado notablemente.
MC- Bueno, Mitsunari, has sido un gran maestro.
Con la práctica terminada, decidí hacer un poco de té. Había pasado un mes desde mi llegada al castillo de Azuchi.
(No estaba segura de que sobreviviría en un principio).
Pero me había estado llevando bien con las costureras del castillo que Hideyoshi me presentó, incluso hice algunos amigos en ese lugar. Gracias a las lecciones diarias de Mitsunari, también había mejorado constantemente en Go.
(Recuerdo que pensé que me aburriría, pero ese no ha sido el caso. Sin embargo, si ha sido pacífico.)
Parte de eso fue que Nobunaga me dejó en paz. Después de nuestra última partida, reclamó mi oreja izquierda. Me había hablado suavemente al oído con su voz resonante, besado y mordido a lo largo del arco.
(Y luego, nada, por desgracia. ¡No! ¡Quiero decir, gracias a Dios que no me ha llamado para otro juego!)
Puse el té en una bandeja para servir. Algo en mi relación con Nobunaga me estaba molestando.
(Quiero decir, sería genial si las cosas se mantuvieran en silencio hasta que fuera el momento de irme).
Pero extrañamente, me frustraba no haberlo visto en tanto tiempo. Mi 'señor de la guerra con beneficios'.
Mitsunari- ¿Tienes algo en mente, MC?
MC- Estaba pensando en cómo me he acostumbrado a las cosas aquí.
Mitsunari- Eso es maravilloso.
Mitsunari me agradeció por el té, sonriendo amablemente mientras tomaba la taza.
Mitsunari- Puede que no te hayas dado cuenta, pero te has convertido en una parte irremplazable de nuestras vidas aquí.
MC- ¿Yo? ¿Irreemplazable?
(¡Espero que no! Me iré antes de que pase mucho tiempo.)
Mitsunari- Supongo que no lo sabías. Lord Masamune le dijo a mucha gente lo contento que estaba con el kimono que le hiciste. Ahora todo el castillo sabe que, si quieren la mejor ropa, deberían preguntar por ti.
(¿En serio? ¿Es esa la razón del aumento de las órdenes de trabajo?)
MC- Estoy muy contenta de oír que están contentos con mi trabajo.
Mitsunari- Lord Hideyoshi ha estado en un gran lío. Quiere algo para él también, pero no se atreve a preguntar.
(¿Incluso Hideyoshi? Me pregunto si eso es una señal de que se está acostumbrando a mí.)
MC- Dile que estaré encantada de hacer algo para él, ¿lo harás?
Mitsunari- Por supuesto que lo haré.
Mitsunari y yo nos sonreímos el uno al otro. En ese momento, alguien golpeó ligeramente mi puerta.
???- Disculpe, Lady MC.
MC- Adelante.
El hombre, uno de los vasallos de Nobunaga, se puso de rodillas y se inclinó.
Vasallo- Lord Mitsunari, veo que usted también está aquí. Vine a decirles a los dos que ya es hora.
Mitsunari- Sé lo del consejo de guerra. Estaré allí en breve. Pero, ¿también han llamado a MC?
MC- No he oído nada al respecto. Pero yo soy la chatelaine.
Vasallo- Lord Nobunaga solicitó especialmente su presencia.
(¿Lo hizo?)
Mi corazón comenzó a latir con fuerza. Le dije que se calmara. Una vez que me había preparado, Mitsunari y yo fuimos juntos al salón de audiencias.
(¡Él se lo hizo saber a todos menos a mí de antemano! ¡No me sorprendería que mi tiempo no signifique nada para él!)
Mitsunari- ¿MC? No necesitas apresurarte. No llegaremos tarde.
MC- ¿Eh? Oh, sí.
(Supongo que estaba caminando muy rápido. Lo cual es gracioso porque no tengo prisa por verlo. Sólo dejo que mi ira controle mi velocidad, eso es todo.)
El sol se estaba poniendo, y estaba oscuro cuando llegamos. Los señores de la guerra estaban todos reunidos. Mitsunari y yo nos sentamos. Me atreví a mirar al estrado.
Nobunaga- Todo el mundo está aquí.
Nobunaga miró al grupo reunido. A pesar de solicitar mi presencia, su mirada pasó de largo.
(¡Parece que llamarme fue algo secundario! Wow, ¿acaso sueno celosa?)
No necesitaba ni quería un trato especial, especialmente de Nobunaga. Dejé a un lado cualquier pensamiento sobre él cuando empezó el consejo de guerra.
Hideyoshi- Yo comenzaré. Tengo un informe sobre los criminales que atacaron a Lord Nobunaga en Honno-ji.
(¿Oh? ¿Realmente ha hecho progresos en el caso?)
Hideyoshi- Mitsunari, la noche del ataque, enviaste a varios hombres a seguir sus huellas.
Mitsunari- Sí. Esperaba buscar su paradero. Sin embargo... Anoche, varios cuerpos fueron enviados al castillo. Eran los hombres que había enviado.
(Oh, Dios.)
Me quedé helada. Todos los señores de la guerra, incluyendo a Mitsunari, no tenían expresión ante este informe.
(¿Cómo pueden estar tan tranquilos? Mitsunari y yo habíamos estado sonriendo y charlando cuando varios de sus hombres fueron asesinados. ¿Es eso normal para ellos?)
Nobunaga llevaba una inquietante sonrisa de satisfacción.
Nobunaga- Deben haberse acercado. Aparentemente su líder no quiere que me entere de su identidad.
Hideyoshi- Puede que nos quedemos sin pistas, pero no renunciaremos a la búsqueda. A esos asesinos no se les permitirá vagar libremente.
Había ira en la voz de Hideyoshi.