Soy quién alguna vez miró como si la maldad no existiera, como si fuera una leyenda urbana que se rumoraba entre los árboles y el viento... Soy quien alguna vez te miró así: ingenua, ilusa, amable y llena de ilusión infantil. Ahora te veo y solo queda el reflejo roto de lo que alguna vez fue,como si una ola de neblina hubiera pasado sobre mis ojos, quitándome la fiel ceguera que mi corazón me hacía padecer.
Ahora, entre agonía fantasiosa y mente ruidosa quedaron los fragmentos de lo que fué un amor con vendas mágicas llenas de amor. Veo tu reflejo en mis ojos tristes y solo veo una sombra de lo que fuí, como si me hubiera consumido algo o...alguien y ahora no quedó más que polvo hecho carne.
¿Es asi la vida de un corazón frágil?